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"En camino...más allá de la nostalgia" II Encuentro Nacional de Antiguos Alumnos el Seminario del Santuario de la Virgen de la Cabeza Andújar, 20 y 21 de Octubre de 2007
Al otro lado de la nostalgia
Por Antonio Regalado*
Fueron treinta horas vividas en el corazón del otoño –la panorámica sigue siendo mágica desde la cúspide de Sierra Morena-, que nos han devuelto cuatro lustros atrás. Hemos hecho un largo camino, sí, pero no desde la nostalgia de recuperar el tiempo pasado sino de aprovechar las oportunidades que aún nos quedan por compartir en el futuro. En este II encuentro hemos descubierto que lo mejor está por llegar. Por tanto, la primera conclusión, provisional, naturalmente, es sencilla: hemos encontrado la dirección, el norte y el ritmo. No olvidamos que el éxito de todo viaje depende siempre de la dirección del primer paso. Con la perspectiva de estas jornadas de octubre, solo tenemos una salida: seguir adelante.
La noche oscura
El cuentakilómetros marcaba 383 kilómetros desde casa; así es que para llegar a la hora, -Carmen, mi mujer, y yo- madrugamos porque la puntualidad para un periodista es una obligación que no se negocia. La Nacional IV se nutría de camiones y más camiones que sorteamos con prudencia porque la noche no despertó hasta que traspasamos Despeñaperros. ¡Qué nombre tan descriptivo, Despeñaperros¡ Los que hemos trabajado contra la madrugada sabemos bien que el clarear, camino del sur, es una carrera interminable contra la esperanza. Repusimos fuerzas en un restaurante a casi 40 kilómetros de Andújar y enfilamos la recta final en ese mar de olivos interminable con la misma prudencia con lo que habíamos atravesado La Mancha desde Ocaña hasta Viso del Marqués. Andujar dormitaba en ese sábado 20 de octubre de 2007. No fue fácil encontrar la prensa de la jornada. Curva a curva, encontramos en los últimos kilómetros, peregrinos a pié. Durante el trayecto pudimos admirar a corzos en libertad a ambos lados de la estrecha carretera que conduce al Santuario. Extremando la prudencia se puede sentir más todavía la belleza de los paisajes; un sol primaveral lo inundaba todo. Los regatos susurraban un tiempo medieval.
Arribamos al hotel El Buen Gusto y ya en la entrada ‘tropezamos’ con Santiago y Cirilo que también habían traído a sus esposas. Abrazos, presentaciones y un ligero descanso. Minutos antes de las 11 de la mañana, apenas una docena de antiguos alumnos nos reencontrábamos en la lonja del Santuario. Poco a poco la concurrencia se animó así es que en la bienvenida, ya en el templo, contábamos más del medio centenar de amigos y compañeros. Más tarde se uniría Antonio Berdión, que siempre llega u poco tarde.
La cálida recepción del padre Domingo Conesa, Rector del Santuario auguraba que el ambiente que íbamos a volver a respirar entre los muros del convento sería saludable para nuestra vida espiritual Con la encomienda a la Virgen nos dirigimos al salón de actos. Presentaciones protocolarias no para saber de dónde veníamos sino para recordar que todos estábamos navegando en el mismo barco trinitario. “Estáis en vuestra casa”, nos saludaba el prior. A fe que era verdad. Otros compromisos le requerían lo que justificaba su ausencia. Y seguimos ampliando bienvenidas: significativas las palabras que nos hizo llegar el nuevo superior general de la Orden, Fr. José Narlaly, desde Roma que no me resisto a reproducir:
A los antiguos alumnos del Seminario del Santuario Virgen de la Cabeza:
Roma 18 de octubre de 2007
Fray José Narlaly, O.SS.T
La primera conferencia sobre “Juan de Mata: escuchando el clamor de los cautivos de ayer y de hoy” corrió a cargo de Juan José Sánchez Bernal, antiguo alumno trinitario y profesor de la UNED. A Juanjo se le notaban las dos cosas por igual desde el mismo momento que tomó la palabra: que era trinitario y que era profesor. Como investigador, conoce perfectamente que la metodología es la autopista por la que se llega a las conclusiones y, consecuentemente, elaboró una clase magistral que resumió en cinco bloques temáticos:
Juanjo aplicó una técnica de neurocirujano para diseccionar el pensamiento y la repercusión de la obra del Fundador para llegar a la conclusión de que los cautivos hoy se manifiestan de muchas formas y que la misión sigue vigente. “Estamos completamente rodeados de víctimas”, sentenció en un momento de su intervención.
Demasiado temario; no obstante, cuando el reloj corre en todas direcciones. Dos ideas quedaron meridianamente claras: la visión solidaria de Juan de Mata, un ser excepcional y la fuerza del mensaje trinitario en nuestros días. Quizás, una tercera: es la hora de los laicos; los laicos –dijo el profesor- están aún bajo el paraguas de las estructuras religiosas y eso no favorece el impulso, la respuesta que la sociedad debe dar a la marginación y a la injusticia.
Se abrió un coloquio sobre la presencia de los laicos en el seno de la Iglesia para favorecer el diálogo entre civilizaciones. Todos coincidimos en su tesis de que Juan de Mata significó una revolución humana y espiritual (siglos XII y XIII) que rompieron la crisis feudal de la Edad Media.
La experiencia del sufrimiento, los cautivos cristianos, los rescates, la defensa de la fe, la connivencia con el Islam, etc., son asuntos –convinimos en el debate- que gozan de plena vigencia, desgraciadamente. Hoy, nuestros cautivos son inmigrantes, drogadictos, desplazados, mujeres maltratadas, niños abandonados, ancianos desamparados…
¿Cómo articular un compromiso entre laicos y religiosos para que el espíritu trinitario se fortalezca? ¿Qué fórmula mágica desbloquearía el dialogo de sordos entre Occidente y el Islam? ¿Es posible ese diálogo entre católicos e islamistas? ¿Cómo moderar a los fanáticos? Preguntas que dejamos escritas en el viento con respuestas bienintencionadas pero que la realidad no suscribe. El diálogo de civilizaciones –mantuve frente Juanjo- es un buen eslogan publicitario pero que difícilmente se traduce en algo concreto porque las palabras clave (vida, libertad, derechos humanos, democracia, Estado de Derecho, solidaridad, mujer, futuro) son distintas para un mahometano que para un católico. La separación de poderes es consustancial a la democracia no a los regímenes teocráticos. Por tanto, no estamos ante un planteamiento de identidad ideológica sino de antagonismo ideológico. Y esa losa lo cubre todo.
Pese a las discrepancias, Juan José Sánchez realizó una magnífica ponencia y defendió con coraje sus convicciones. Al final, aplausos. Merecidos aplausos por su lección magistral.
En el refectorio nos esperaba una comida caliente y comunitaria. Un almuerzo en familia.
Tiempo de sobremesa
Tras la oración de acción de gracias, compartimos viandas con viejos amigos. Luego, una larga sobremesa. Los más jóvenes –los últimos del Santuario- hablan de la huelga como si se tratara del Mayo francés del 68. Batallas ganadas a la memoria histórica que en buena parte condicionaron nuestras vidas.
Bajamos hasta la plaza. Desde la lonja se divisa el sol reflejado sobre las ocres crestas de la cadena de montañas. Alegra ver cada monte en plenitud. El antiguo Parador Nacional de Turismo ya ha cubierto ‘aguas’. Hace dos años era una ruina. Pronto será un albergue trinitario para reposo de los peregrinos al Santuario. Un antiguo alumno es el constructor. Tendrá buenos cimientos. Presiento que en el III Encuentro de Antiguos Alumnos nos alojaremos en él. Otrora fue un centro de caza y de poder. De vez en cuando veíamos ‘Dodges’ de gente ‘gorda’ que iban y venían con los cristales oscuros. El año que pasamos allí (curso 63-64) nos visitó doña Carmen Polo. Y se fotografió con nosotros. Hay que dar por cierto que la mayor parte de la carne de venados era regalo de los ‘prohombres’ del Régimen. A nosotros aquello no nos preocupaba porque éramos ajenos al franquismo. Pero eran de agradecer tan suculentos manjares, sobre todo en invierno, cuando la carretera se bloqueaba por la nieve. Mientras descendemos despaciadamente hasta la plaza se entremezclan recuerdos y paisajes.
Reponemos fuerzas antes de volver a capítulo. Compartimos café con Pedro Ampuero, de Escalona (Toledo) y con mujer, Leonor. Y, cómo no, con nuestro inseparable compañero de curso Antonio Berdión Cortes (ABC para los amigos).
Jornada de tarde: La Orden Trinitaria hoy
Para coordinar la agenda del Padre Jiménez, -tenía que cumplimentar al obispo de Córdoba el domingo por la mañana-, adelantó su charla sobre la Orden a primera hora de la tarde. Ello cambió ligeramente el programa enriqueciéndonos grandemente.
Suman en la actualidad poco más del medio centenar, los sacerdotes trinitarios en lo que se denomina Provincia de España Sur. Mantienen una actividad que sobrecoge. Solo desde la certidumbre de que la fe mueve montañas, puede abordarse el milagro de sobrevivir en un mundo sin apenas vocaciones. Y, sin embargo, la historia de la Orden es un libro abierto sobre el tiempo cuyos capítulos se escriben día a día, hora a hora, minuto a minuto y segundo a segundo al lado de los más pobres de entre los pobres, respondiendo siempre a la filosofía trinitaria de los fundadores y reformadores.
En su exposición recordó que los retos de la O.T. pasan por hacer frente a los problemas de cada día: la secularización, las formas de pobreza y esclavitud, la indiferencia y la pasividad y el papel de la Iglesia en un nuevo contexto social.
Opciones apostólicas
Cuatro son las opciones apostólicas de la Orden de los Trinitarios siempre mirando hacia delante, hacia el futuro. El Capítulo 2006, de la provincia de España Sur, tras una amplia reflexión sobre la misión planteó las siguientes opciones:
Campos de apostolado
Llegados a este punto, muchos de los presentes, nos preguntamos cuáles son los campos concretos de apostolado de los trinitarios. El Ministro Provincial, los resumía con esta concisión:
Claro que también supimos que los trinitarios están en línea con la nueva idea de Juan Pablo II de ‘evangelizar Europa”; nos enteramos que el Postulantado y el Aspirantado se han trasladado a Granada, que escasean las vocaciones pero se confía en que Dios proveerá. “Con Jesucristo no hay nadie que te asuste; esa es la única redención”, concluyó el Ministro Provincial.
Cuando terminó la exposición del Padre Antonio alguien de los presentes creo que resumió el sentir de todos en estas seis palabras: “Nos sentimos orgullosos de ser trinitarios”. Hay momentos en que las emociones se pasean descaradamente por la estancia. Tal era el caso. El orgullo de sentirse trinitario lo inundó todo. Retengo un único dato para alimentar ese orgullo: los trinitarios rompieron las cadenas, es decir, liberaron a más de 60.000 cautivos. Hoy los cautivos llegan en patera; muchos otros, están a nuestro lado.
De sorpresa en sorpresa
La historia que contó Rodolfo sobre su fe, la superación del cáncer y su proyecto de vida en Hamburgo -‘lo que él ha contado es mi vida”, subrayaba Carmen, su mujer-, merecen mejor tiempo y mejor pluma que la mía. Entrada la noche hablé en el bar un rato con él. Transmite fortaleza. Es un abuelo feliz. Contaremos su historia más adelante. Y luego, nos aleccionó José María Ledesma, de Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), compañero de curso, sobre la reinserción en las cárceles. Es capellán del Penal de Aranjuez. ¡Lo que habrá visto y oído¡ La Constitución aguanta bien el ‘garantismo’ del reo y consagra la reinserción. Pero en la práctica, es otra cosa. ¡Cuánto sabe y cuánto calla este sabio religioso trinitario¡ Su trabajo conecta a la perfección con el ideal originario de Juan de Mata.
No puedo levantar acta de todo lo que se dijo allí, queridos amigos (Ricardo Lezama, Fernando Nieto o Pedro Zafra). Valga el ejemplo de estos tres protagonistas reseñados ‘ut supra’ para confirmar que el espíritu trinitario sigue más vivo que nunca en nuestra sociedad.
Proyecto Córdoba 96
Esta sí que es una experiencia muy particular que merece la pena reseñarse. Por ausencia a última hora de José Miguel Campos Rodríguez, expuso el proyecto José Luís Claros. Todo comenzó en la ciudad de la Mezquita hace once años. Idea, como todas, sencilla: cómo ayudar directamente a los misioneros trinitarios en Madagascar. La suerte de tener un amigo obispo trinitario les congregó allí y comenzó una colaboración desinteresada que se mantiene sin estructuras ni jerarquías. Estos son los proyectos realizados desde 1996 hasta junio de 2007:
Es una experiencia constatada que define perfectamente el lema que yo explicaría al día siguiente. Juntos, podemos.
José Luís explicó con la modestia que le caracteriza que esta colaboración tiene ventajas porque el dinero lo recibe su amigo el obispo, sin intermediarios y además porque los trinitarios allí hacen un seguimiento correcto del envío de fondos. El coordinador del grupo, José Miguel Campos, recibe el proyecto con su correspondiente memoria financiera; se explica a los socios (unos 20) y cada uno hace la aportación que pueda. Cuando se reúne el dinero, se envía directamente. Varios miembros del Grupo ‘Córdaba 96’ han constatado ‘in situ’ que la inversión llega a buen fin. Una misión loable.
El reportaje elaborado y dirigido por Isidro, sencillamente, magistral.
Sin puesta de sol
La jornada se prolongó más allá de lo previsto. Isidro nos advirtió de que nos habíamos perdido una magnífica puesta de sol. Introducimos en el túnel del tiempo el ‘chip’ de la memoria y, en efecto, atisbamos a reconocer unos atardeceres enrojecidos en el Monte Cabezo. Ha merecido la pena la sesión. Cuando ganamos la calle era noche cerrada. Apenas queda tiempo para el paseo. Nos hemos ‘fumado’ el tiempo libre. Nos aguarda en el refectorio una cena fraternal, aderezada tras el postre por los romeros del grupo “Albores”. Las plegarias a la Virgen colorean el comedor. No puede faltar la Salve. Los andaluces y andaluzas ponen pasión en sus letras y en sus músicas. Sienten lo que hacen y lo que dicen. Creen. Por eso, aseguran –“todos quieren estar aquí”, a los pies de la Virgen Morena.
Hablo con uno de los romeros. “Es un privilegio cantar para ustedes aquí, en el Santuario; mi padre ya me traía aquí con tres añitos; ¡ah¡, no olvides decir que lógicamente actuamos gratis… Para la Virgen lo que haga falta, pero si tienes una boda u otro sarao, llámanos”.
El reloj pasa unos minutos de las diez y media. En el hotel tomamos un refrigerio. El cielo se cierra sobre nuestras cabezas. Cuando subo a la habitación, unos espontáneos siguen cantando por bulerías. Luego, sevillanas. Son jóvenes romeros que no descansan hasta el amanecer.
Caminar juntos y en la misma dirección
Las señoras optaron por un programa alternativo. La Hermana Mayor de una de las Cofradías les explicó toda la historia de la Romería Mayor. En dos palabras: Impresionante (según el comentario general).
Nosotros, a lo nuestro. Tras las palabras de salutación de Isidro Hernández, me pasa el testigo para que yo analice la propuesta de constituir (o no) una Asociación de Antiguos Alumnos. Comienzo la charla. El título lo dice todo: Juntos Podemos. No es una frase electoral aunque lo parezca. Es una filosofía para caminar juntos y en la misma dirección. Esa fue mi propuesta.
No procede volver a contar lo ya escuchado; baste decir que el original íntegro ha sido enviado a nuestro coordinador y podrá leerse en otro apartado de esta página. Ha sido un privilegio dirigirme a vosotros para pediros que sí, que estamos en el camino… pero al otro lado de la nostalgia, mirando hacia delante.
No importa que hayamos perdido -demasiado tiempo, quizás- en ponernos en marcha; estamos aquí para hacer algo juntos.
En la mitad del verano, Isidro nos congregaba en la casa de Madrid a unos cuantos alumnos para proponernos el proyecto de la Asociación de Antiguos Alumnos. En dos sesiones más, sentamos las bases de este II Encuentro y nos dividimos el trabajo para presentarlo ante vosotros; yo me encargué, digamos, de la parte filosófica mientras Santiago Gómez y Félix Gil diseccionaron los Estatutos para sentar las bases jurídicas de la Asociación.
Quiero dejar claro –porque es de justicia- que en el equipo están también, si la memoria no me es infiel, José María Campos Rodríguez, Cirilo Madrid Perona, José Antonio García Cañizal, Domingo Picazo, Luís Carnerero y Onésimo Redondo Martínez.
El trabajo de Santiago y Félix ha sido espléndido. Han traducido a lenguaje de calle un texto complejo que nos permitirá fijar una estructura para que el proyecto se construya sobre tierra firme. El Estatuto es, para entendernos, la autopista por la que vamos a conducir nuestras sinergias trinitarias. Lo transcribimos en otro lugar de este Web. Tras el debate, algunos se preguntaron ¿por qué? Otros nos preguntamos: ¿por qué no? La respuesta es más sencilla: Compromiso, sí; compromiso, también. Futuro o pasado. Creemos que ha llegado la hora de defender firmemente el espíritu trinitario que tanto nos marcó años ha. Seamos valientes. Y agradecidos.
La celebración conjunta de la Eucaristía, a las trece horas del domingo, nos reconcilió con la juventud. Allí estaba yo compartiendo banco con Francisco Carriches, llegado expresamente desde Almagro (Ciudad Real) donde ejerce de maestro. Hacía veinte años que no nos veíamos. Con el leonés Francisco Martínez –el sobrino del obispo- me fundí en un abrazo en el momento de la paz. No le había vuelto a ver desde 1963. Pero le reconocí de inmediato. Es un abuelo feliz. Luego, última comida colectiva, abrazos, despedidas, fotos digitales, intercambios de e-mails y de móviles y regreso a casa. Última mirada al Santuario, a la Virgen de la Cabeza mientras serpenteamos la carretera para ganar Andujar. Carmen y yo prometimos volver en 2009.
* Antonio Regalado es antiguo alumno del Santuario en el curso 1963-64
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