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"En camino...más allá de la nostalgia"

II Encuentro Nacional de Antiguos Alumnos el Seminario del Santuario de la Virgen de la Cabeza

Andújar, 20 y 21 de Octubre de 2007

 

Al otro lado de la nostalgia

 

                               Por Antonio Regalado*

 

Los objetivos se cumplieron: compartir, de nuevo, junto a la Morenita unas jornadas de convivencia y amistad con los amigos y antiguos compañeros del Seminario; conocer la Orden Trinitaria en el mundo de hoy; debatir la creación de la Asociación de Antiguos Alumnos y analizar el proyecto de Estatutos; concretar propuestas operativas y elegir un equipo animador de estos encuentros bianuales.

 

Fueron treinta horas vividas en el corazón del otoño –la panorámica sigue siendo mágica desde la cúspide de Sierra Morena-,  que nos han devuelto cuatro lustros atrás. Hemos hecho un largo camino, sí, pero no desde la nostalgia de recuperar el tiempo pasado sino de aprovechar las oportunidades que aún nos quedan por compartir en el futuro. En este II encuentro hemos descubierto que lo mejor está por llegar. Por tanto, la primera conclusión, provisional, naturalmente, es sencilla: hemos encontrado la dirección, el norte y el ritmo. No olvidamos que el éxito de todo viaje depende siempre de la dirección del primer paso. Con la perspectiva de estas jornadas de octubre, solo tenemos una salida: seguir adelante.

 

La noche oscura

 

El cuentakilómetros marcaba 383 kilómetros desde casa; así es que para llegar a la hora, -Carmen, mi mujer, y yo- madrugamos porque la puntualidad para un periodista es una obligación que no se negocia. La Nacional IV se nutría de camiones y más camiones que sorteamos con prudencia porque la noche no despertó hasta que traspasamos Despeñaperros. ¡Qué nombre tan descriptivo,  Despeñaperros¡  Los que hemos trabajado contra la madrugada sabemos bien que el clarear, camino del sur, es una carrera interminable contra la esperanza. Repusimos fuerzas en un restaurante a casi 40 kilómetros de Andújar y enfilamos la recta final en ese mar de olivos interminable con la misma prudencia con lo que  habíamos atravesado La Mancha desde Ocaña hasta Viso del Marqués. Andujar dormitaba en ese sábado 20 de octubre de 2007. No fue fácil encontrar la prensa de la jornada.  Curva a curva, encontramos en los últimos kilómetros, peregrinos a pié.  Durante el trayecto pudimos admirar a corzos en libertad a  ambos lados de la estrecha carretera que conduce al Santuario. Extremando la prudencia se puede sentir más todavía la belleza de los paisajes; un sol primaveral lo inundaba todo. Los regatos susurraban un tiempo medieval.

 

Arribamos al hotel El Buen Gusto y ya en la entrada ‘tropezamos’ con Santiago y Cirilo que también habían traído a sus esposas.  Abrazos, presentaciones y un ligero descanso. Minutos antes de las 11 de la mañana, apenas una docena de antiguos alumnos nos reencontrábamos en la lonja del Santuario. Poco a poco la concurrencia se animó así es que en la bienvenida, ya en el templo, contábamos más del medio centenar de amigos y compañeros. Más tarde se uniría Antonio Berdión, que siempre llega u poco tarde.

 

La cálida recepción del padre Domingo Conesa, Rector del Santuario auguraba que el ambiente que íbamos a volver a respirar entre los muros del convento sería saludable para nuestra vida espiritual Con la encomienda a la Virgen nos dirigimos al salón de actos. Presentaciones protocolarias no para saber de dónde veníamos sino para recordar que todos estábamos navegando en el mismo barco trinitario. “Estáis en vuestra casa”, nos saludaba el prior. A fe que era verdad. Otros compromisos le requerían lo que justificaba su ausencia. Y seguimos ampliando bienvenidas: significativas las palabras que nos hizo llegar el  nuevo superior  general de la Orden, Fr. José Narlaly, desde Roma que no me resisto a reproducir:

 

A los antiguos alumnos del Seminario del Santuario Virgen de la Cabeza:

 

Queridos amigos:

 

Cuánto me alegra saber de vuestro encuentro el 20 y 21 de este mes. Es otro signo esperanzador de los tiempos que confirma que el sentido de la familia trinitaria se está reforzando. Somos todos trinitarios reunidos para ratificar los vínculos de fraternidad y descubrir más profundamente una misión común. Cada encuentro es un momento de gracia y cada gracia nos pide una respuesta. Nuestra respuesta está relacionada a la realidad con la cual nos encontramos. Hay muchas formas de cautiverio y miseria en el mundo de hoy.


Que nuestra unión sea el medio con el cual eliminemos alguna forma de opresión y sufrimiento de nuestros hermanos más desfavorecidos. Osa animo a todos a unir esfuerzos para que sigáis haciendo camino, más alla de la nostalgia que os une al Santuario. Os agradezco y acompaño como hermano. Con afecto fraternal,

 

Roma

18 de octubre de 2007

 

Fray José Narlaly, O.SS.T

 

 

La lectura de esta misiva vivificó la estancia; sentimos el aliento del máximo responsable de la Orden como un trinitario más; por ello sus palabras fueron aplaudidas generosamente, tras darle lectura, Isidro Hernández Delgado, Coordinador del Encuentro y alma mater en todo el proceso. ¡Quién iba a decirnos a nosotros años atrás que un padre indio, de la provincia de Estados Unidos sería quien rigiera en los prolegómenos del siglo XXI, los destinos de la Orden religiosa más antigua, fundada por Juan de Mata y Félix de Valois en 1198. Los caminos del Seños son inescrutables.

 

La primera conferencia sobre “Juan de Mata: escuchando el clamor de los cautivos de ayer y de hoy” corrió a cargo de Juan José Sánchez Bernal, antiguo alumno trinitario y profesor de la UNED. A Juanjo se le notaban las dos cosas por igual desde el mismo momento que tomó la palabra: que era trinitario y que era profesor.  Como investigador, conoce perfectamente que la metodología es la autopista por la que se llega a las conclusiones y, consecuentemente, elaboró una clase magistral que resumió en cinco bloques temáticos:

 

I. Separar el grano de la paja: lo profético y evangélico, de lo caduco.

 

II. La forma de una pasión: Trinidad y cautivos.

2.1. Fe trinitaria frente a monoteísmo dominante.

2.2. Una experiencia crucial: el clamor de los cautivos.

2.3. Una teología sensible al sufrimiento.

 

III. Retos del momento histórico para Juan de Mata

3.1. El clamor de los cautivos: un problema teológico, no político.

3.2. La suerte de las víctimas, no el ardor de cruzada.

3.3. La fe trinitaria, amenazada.

3.4. Los hermanos marginados, desarraigados.

 

IV. Una respuesta profética y evangélica de Juan de Mata a esos retos:

4.1. Un proyecto limpiamente evangélico.

4.2. La matriz esencial: Trinidad-cautivos.

        a) “La gloria de Dios es que el hombre viva”

        b)”Orden de la Trinidad y de los cautivos”

        c) Novedad profética, evangélica:

             Un Dios diferente: un Dios Trinidad y misericordia.

             Del Pantocrátor al Redentor: el signo de la Orden

             Trinitarios (cruzados) diferentes, desarmados.

4.3. La casa de la Santa Trinidad para la Redención

        a) Una fraternidad al servicio de la Redención

        b) Una fraternidad igualitaria y participativa

        c) Una fraternidad pobre y libre para la redención

        d) Cofrades: solidarios en la causa de la redención.

 

V. El carisma de Juan de Mata y los retos de nuestro presente.

     5.1. Discernir lo profético de lo evangélico.

     5.2. Lo esencial: “La gloria de la Trinidad es que el cautivo viva”.

     5.3. Lo caduco: el espíritu de cruzada y la solidaridad narcisista.

     5.4. Más allá de Juan de Mata: la hora de los laicos y  la laicidad.

     5.5. La ‘utopía’ trinitaria’: La comunión en la diferencia.

Juanjo aplicó una técnica de neurocirujano para diseccionar el pensamiento y la repercusión de la obra del Fundador para llegar a la conclusión de que los cautivos hoy se manifiestan de muchas formas y que la misión sigue vigente.  “Estamos completamente rodeados de víctimas”, sentenció en un momento de su intervención.

 

Demasiado temario;  no obstante, cuando el reloj corre en todas direcciones.  Dos ideas quedaron meridianamente claras: la visión solidaria de Juan de Mata, un ser excepcional y la fuerza del mensaje trinitario en nuestros días. Quizás, una tercera: es la hora de los laicos; los laicos –dijo el profesor- están aún bajo el paraguas de las estructuras religiosas y eso no favorece el impulso, la respuesta que la sociedad debe dar a la marginación y a la injusticia.

 

Se abrió un coloquio sobre la presencia de los laicos en el seno de la Iglesia para favorecer el diálogo entre civilizaciones. Todos coincidimos en su tesis de que Juan de Mata significó una revolución humana y espiritual (siglos XII y XIII) que rompieron la crisis feudal de la Edad Media.

 

La experiencia del sufrimiento, los cautivos cristianos, los rescates, la defensa de la fe, la connivencia con el Islam, etc.,  son asuntos –convinimos en el debate- que gozan de plena vigencia, desgraciadamente. Hoy, nuestros cautivos son inmigrantes, drogadictos, desplazados, mujeres maltratadas, niños abandonados, ancianos desamparados…

 

¿Cómo articular  un compromiso entre laicos y religiosos para que el espíritu trinitario se fortalezca? ¿Qué fórmula mágica desbloquearía el dialogo de sordos entre Occidente y el Islam? ¿Es posible ese diálogo entre católicos e islamistas? ¿Cómo moderar a los fanáticos? Preguntas que dejamos escritas en el viento con respuestas bienintencionadas pero que la realidad no suscribe. El diálogo de civilizaciones –mantuve frente Juanjo- es un buen eslogan publicitario pero que difícilmente se traduce en algo concreto porque las palabras clave (vida, libertad, derechos humanos, democracia, Estado de Derecho, solidaridad, mujer, futuro) son distintas para un mahometano que para un católico. La separación de poderes es consustancial a la democracia no a los regímenes teocráticos. Por tanto, no estamos ante un planteamiento de identidad ideológica sino de antagonismo ideológico. Y esa losa lo cubre todo.

 

Pese a las discrepancias, Juan José Sánchez realizó una magnífica ponencia y defendió con coraje sus convicciones. Al final, aplausos. Merecidos aplausos por su lección magistral.

 

En el refectorio nos esperaba una comida caliente y comunitaria.  Un almuerzo en familia.

 

Tiempo de sobremesa

 

¿Cómo expresar con palabras lo que uno siente, tras volver a sentarse a la misma mesa cuarenta y cuatro años después? Volver a casa tras una ausencia tan larga produce sentimientos encontrados. La carne de venado, por ejemplo, nunca me ha deleitado como entonces. El pescado, el arroz a la cubana… Aquellos olores y sabores los he buscado sin encontrarlos todavía. Como en aquel tiempo, servíamos las mesas a los compañeros. De ahí el ‘pecado’ permanente de comer demasiado deprisa. Todos teníamos que recogernos al mismo tiempo. La leche en polvo blanca blanquísima sabía a gloria en el desayuno. Trescientos treinta días, desayunando, comiendo y cenando en aquel refectorio. Recuerdo las lecturas y el silencio. Y no acierto a comprender por qué me viene a la mente las camas del dormitorio principal balanceándose de un lado al otro… a causa de un terremoto con epicentro en Granada, como supimos más tarde.

 

Tras la oración de acción de gracias, compartimos viandas con viejos amigos.  Luego, una larga sobremesa. Los más jóvenes –los últimos del Santuario- hablan de la huelga como si se tratara del Mayo francés del 68. Batallas ganadas a la memoria histórica que en buena parte condicionaron nuestras vidas.

 

Bajamos hasta la plaza. Desde la lonja se divisa el sol reflejado  sobre las ocres crestas de la cadena de montañas. Alegra ver cada monte en plenitud. El antiguo Parador Nacional de Turismo ya ha cubierto ‘aguas’. Hace dos años era una ruina.  Pronto será un albergue trinitario para reposo de los peregrinos al Santuario. Un antiguo alumno es el constructor. Tendrá buenos cimientos. Presiento que en el III Encuentro de Antiguos Alumnos  nos alojaremos en él. Otrora fue un centro de caza y de poder. De vez en cuando veíamos ‘Dodges’ de  gente ‘gorda’ que iban y venían con los cristales oscuros.  El año que pasamos allí (curso 63-64) nos visitó doña Carmen Polo. Y se fotografió con nosotros. Hay que dar por cierto que la mayor parte de la carne de venados era regalo de los ‘prohombres’ del Régimen. A nosotros aquello no nos preocupaba porque éramos ajenos al franquismo. Pero eran de agradecer tan suculentos manjares, sobre todo en invierno, cuando la carretera se bloqueaba por la nieve. Mientras descendemos despaciadamente hasta la plaza se entremezclan recuerdos y  paisajes.

 

Reponemos fuerzas antes de volver a capítulo. Compartimos café con Pedro Ampuero, de Escalona (Toledo) y con mujer, Leonor. Y, cómo no, con nuestro inseparable compañero de curso Antonio Berdión Cortes (ABC para los amigos).

 

Jornada de tarde: La Orden Trinitaria hoy

 

Para coordinar la agenda del Padre Jiménez, -tenía que cumplimentar al obispo de Córdoba el domingo por la mañana-, adelantó su charla sobre la Orden a primera hora de la tarde. Ello cambió ligeramente el programa enriqueciéndonos grandemente.

 

Suman en la actualidad poco más del medio centenar, los sacerdotes trinitarios en lo que se denomina  Provincia de España Sur. Mantienen una actividad que sobrecoge. Solo desde la certidumbre de que la fe mueve montañas, puede abordarse el milagro de sobrevivir en un mundo sin apenas vocaciones. Y, sin embargo, la historia de la Orden es un libro abierto sobre el tiempo cuyos capítulos se escriben día a día, hora a hora, minuto a minuto y segundo a segundo al lado de los más pobres de entre los pobres, respondiendo siempre a la filosofía trinitaria  de los fundadores y reformadores.

 

El padre provincial nos refrescó la memoria sobre qué es y qué representa hoy la Orden Trinitaria y su labor evangélica y social en medio mundo. Antonio Jiménez Fuentes, Ministro Provincial, es un hombre joven nacido en Valdepeñas (Ciudad Real)  que nos transmitió muy buena sensaciones y nos desveló lo mucho y bien que hace la Orden por la sociedad. La Orden Trinitaria está en la calle, con la gente, ocho siglos después de que el Papa Inocencio III autorizase sus reglas para liberar cautivos. Por eso el padre Jiménez habló de adaptarse al continuo cambio para servir a los más necesitados. Y habló también de misericordia y liberación.

 

En su exposición recordó que los retos de la O.T. pasan por hacer frente a los problemas de cada día: la secularización, las formas de pobreza y esclavitud, la indiferencia y la pasividad y el papel de la Iglesia en un nuevo contexto social.

 

Opciones apostólicas

 

Cuatro son las opciones apostólicas de la Orden de los Trinitarios siempre mirando hacia delante, hacia el futuro. El Capítulo 2006, de la provincia de España Sur, tras una amplia reflexión sobre la misión planteó las siguientes opciones:

I.- Una misión liberadora ante las nuevas pobrezas y esclavitudes.

 

Llamados a ser testigos liberadores de Dios Trinidad queremos estar junto a nuestros hermanos que sufren las nuevas pobrezas y esclavitudes. Optamos por reforzar las opciones que ya se han tomado en este campo y por seguir avanzando en la medida de nuestras posibilidades.

 

II.- Opción misionera y evangelizadora.

 

Queremos ser memoria de Cristo Redentor en medio de los hombres de nuestro tiempo; por ello, nuestra misión ha de orientarse a los más alejados de la fe, a la evangelización de las comunidades cristianas y de las comunidades educativas, a la construcción de una cultura de la libertad y de la  paz y al apoyo de los lugares de misión donde estamos presentes.

 

III.- Opción por un nuevo estilo de trabajo en misión compartida.

 

Somos conscientes de que el primer lugar en el que debemos compartir la misión es la misma comunidad o fraternidad. Junto a ello optamos por compartir nuestra misión con la Familia Trinitaria, es decir, por un nuevo estilo en nuestra manera de trabajar en que los laicos vayan asumiendo mayores responsabilidades y en el que trabajemos conjuntamente con la familia.

 

IV.- Opción por una formación que dé calidad a nuestra misión.

 

Cada vez se hace más necesaria una formación específica y adecuada que cualifique nuestra misión, tanto en el plano teórico como experiencial. Esta formación tiene como destinatarios a los formandos, los religiosos, las religiosas y los laicos que compartimos la misma misión.

 

Campos de apostolado

 

Llegados a este punto, muchos de los presentes, nos preguntamos cuáles son los campos concretos de apostolado de los trinitarios. El Ministro Provincial, los resumía con esta concisión:

-Pastoral parroquial. (11 parroquias). Comunidades vivas y corresponsables, sensibles a las realidades y exclusión social.

 

-Pastoral Educativa. Educar en y para la libertad. Creando una cultura de la solidaridad; implicando a toda la Comunidad Educativa.

 

-Pastoral Penitenciaria. (Capellanías en 13 centros penitenciarios). Priorizando la acción misionera y evangelizadora. Apuesta seria de reinserción. Misión compartida con las familias.

 

-Pastoral en el campo de la exclusión social. (Fundación Pro-Libertas (inmigrantes, reinserción de reclusos, cooperación al desarrollo, voluntariado). Proyecto Hombres (desintoxicación de drogadictos). Escuela de Formación Profesional.

 

 

-Pastoral Misionera. (Madagascar, Vicariato Latinoamérica, Corea Guinea, Gabón, El Cairo). Sensibilizaicón. Fortalecer lazos con los misioneros. Proyectos de Apadrinamientos.

 

- SIT (Solidaridad Internacional Trinitaria). Organismo de la Orden surgido con motivo de los Centenarios. Fines: Defender la Fe y los Derechos Humanos.  Labor: sensibilización, proyectos, compromiso.

 

- Fundación El Cairo para ayudar a los refugiados sudaneses que huyen de la islamización obligatoria.

 

Claro que también supimos  que los trinitarios están en línea con la nueva idea  de Juan Pablo II de ‘evangelizar Europa”; nos enteramos que el Postulantado y el Aspirantado  se han trasladado a Granada, que escasean las vocaciones pero se confía en que Dios proveerá. “Con Jesucristo no hay nadie que te asuste; esa es la única redención”, concluyó el Ministro Provincial.

 

Cuando terminó la exposición del Padre Antonio alguien de los presentes creo que resumió el sentir de todos en estas seis palabras: “Nos sentimos orgullosos de ser trinitarios”. Hay momentos en que las emociones se pasean descaradamente por la estancia. Tal era el caso. El orgullo de sentirse trinitario lo inundó todo. Retengo un único dato para alimentar ese orgullo: los trinitarios rompieron las cadenas, es decir, liberaron a más de 60.000 cautivos. Hoy los cautivos llegan en patera; muchos otros, están a nuestro lado.  

 

De sorpresa en sorpresa

 

Isidro Hernández abrió una rueda de preguntas que terminó, como terminan estas cosas: sin respuestas precisas pero con explicaciones admirativas por la labor de muchos compañeros que predican y practican el espíritu trinitario, al fin y al cabo, la filosofía que anima nuestra existencia. Las experiencias personales de Sevilla con su centro madrileño de General Ricardos, ayudando a mujeres presas a buscar una salida a sus vidas más allá del color o la religión son un claro ejemplo de que  el apostolado (la solidaridad) se puede ejercer sin atravesar frontera alguna.  Ese ‘laicismo real’, cotidiano,  es el que vértebra a la Iglesia Católica por la base. Ese humanismo cristiano certifica que la Iglesia sigue al lado de los desheredados de la tierra. He quedado en visitarlo un día así es que hoy solo quiero resaltar su labor y el de todos cuantos trabajan en ese servicio a la comunidad.

 

La historia que contó Rodolfo sobre su fe, la superación del cáncer y su proyecto de vida en Hamburgo -‘lo que él ha contado es mi vida”, subrayaba Carmen, su mujer-,  merecen mejor tiempo y mejor pluma que la mía. Entrada la noche hablé en el bar un rato con él. Transmite fortaleza. Es un abuelo feliz. Contaremos su historia más adelante. Y luego, nos aleccionó José María Ledesma, de Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), compañero de curso, sobre la reinserción en las cárceles. Es capellán del Penal de Aranjuez. ¡Lo que habrá visto y oído¡ La Constitución aguanta bien el ‘garantismo’ del reo y consagra la reinserción. Pero en la práctica, es otra cosa. ¡Cuánto sabe y cuánto calla este sabio religioso trinitario¡ Su trabajo conecta a la perfección con el ideal originario de Juan de Mata.

 

No puedo levantar acta de todo lo que se dijo allí, queridos amigos (Ricardo Lezama, Fernando Nieto o Pedro Zafra). Valga el ejemplo de estos tres protagonistas reseñados ‘ut supra’ para confirmar que el espíritu trinitario sigue más vivo que nunca en nuestra sociedad.

 

Proyecto Córdoba 96

 

Esta sí que es una experiencia muy particular que merece la pena reseñarse. Por ausencia a última hora de José Miguel Campos Rodríguez, expuso el proyecto José Luís Claros. Todo comenzó en la ciudad de la Mezquita hace once años. Idea, como todas, sencilla: cómo ayudar directamente a los misioneros trinitarios en Madagascar. La suerte de tener un amigo obispo trinitario les congregó allí y comenzó una colaboración desinteresada que se mantiene sin estructuras ni jerarquías.  Estos son los proyectos realizados desde 1996 hasta junio de 2007:

 

1. Escuela de Párvulos de Ambatomainty

2. Escuela de Ankarefo

3. Escuela de Antanandava

4. Cooperativa para el desarrollo de la agricultura

5. Ampliación de la escuela de corte y confección en Morafenobe.

6. 2 Pozos con lavadero en la zona

7. Ampliación de la Biblioteca de Morafenobe

8. Escuela de Primaria en Ambatomainty

9. Taller de soldadura y serrería

10. Pozo

11. Escuela rural de Makaraingo

12. Biblioteca de Ambatomainty

13. Tratamiento de infección crónica de Bruno

14. Tres operaciones de cataratas

15.  Iglesia de Benandavo

16.  Escuela Primaria de Antokotoko

17. Compra Grupo electrógeno

18. Dos carnés de conducir

19. Cinco bicicletas

20. Ayuda iglesia-escuela de Amboaniodimy

21. Equipo de Pesca

22. Cámara Digital para Basilio

23. Apoyo económico para escuelas malgaches

24. Cárcel de Maintirrano: huerto y plantación de eucaliptos

25. Escuela de Ankilahila

26. Reparación de cuatro escuelas rurales

27. Contenedor de ayuda humanitaria junto a Pro-Libertas

28. Calendarios malgaches del 2007-11-12

29. Dos aulas de Secundaria en la misión de Maintirrano

30. Escuela de Soavinarivo

32 Escuela de Anosty.

Es una experiencia constatada que define perfectamente el lema que yo explicaría al día siguiente. Juntos, podemos.

 

José Luís explicó con la modestia que le caracteriza que esta colaboración tiene ventajas porque el dinero lo recibe su amigo el obispo, sin intermediarios y además porque los trinitarios allí hacen un seguimiento correcto del envío de fondos. El coordinador del grupo, José Miguel Campos, recibe el proyecto con su correspondiente memoria financiera; se explica a los socios (unos 20) y cada uno hace la aportación que pueda. Cuando se reúne el dinero, se envía directamente. Varios miembros del Grupo  ‘Córdaba 96’  han constatado ‘in situ’ que la inversión llega a buen fin. Una misión loable.

 

El reportaje elaborado y dirigido  por Isidro, sencillamente, magistral.

 

Sin puesta de sol

 

La jornada se prolongó más allá de lo previsto. Isidro nos advirtió de que nos habíamos perdido una magnífica puesta de sol. Introducimos en el túnel del tiempo el ‘chip’ de la memoria y, en efecto, atisbamos a reconocer unos atardeceres enrojecidos en el  Monte Cabezo. Ha merecido la pena la sesión.  Cuando ganamos la calle era noche cerrada. Apenas queda tiempo para el paseo. Nos hemos ‘fumado’ el tiempo libre. Nos aguarda en el refectorio una cena fraternal, aderezada tras el postre por los romeros del grupo “Albores”.  Las plegarias a la Virgen colorean el comedor. No puede faltar la Salve. Los andaluces y andaluzas ponen pasión en sus letras y en sus músicas. Sienten lo que hacen y lo que dicen. Creen. Por eso, aseguran –“todos quieren estar aquí”, a los pies de la Virgen Morena.

 

 Hablo con uno de los romeros. “Es un privilegio cantar para ustedes aquí, en el Santuario; mi padre ya me traía aquí con tres añitos; ¡ah¡, no olvides decir que lógicamente  actuamos gratis… Para la Virgen lo que haga falta, pero si tienes una boda u otro sarao, llámanos”.

 

El reloj pasa unos minutos de las diez y media. En el hotel  tomamos un refrigerio. El cielo se cierra sobre nuestras cabezas. Cuando subo a la habitación, unos espontáneos siguen cantando por bulerías. Luego, sevillanas. Son jóvenes romeros que no descansan hasta el amanecer.

 

Caminar juntos y en la misma dirección

 

Domingo, 21. Tras el desayuno, nueva subida a la Ermita, esta vez por el camino de piedra. Tenemos dos horas por delante para retomar los temas de la tarde, aparcados por la agenda del Ministro Provincial.

 

Las señoras optaron por un programa alternativo. La Hermana Mayor de una de las Cofradías les explicó toda la historia de la Romería Mayor. En dos palabras: Impresionante (según el comentario general).

 

Nosotros, a lo nuestro. Tras las palabras de salutación de Isidro Hernández, me pasa el testigo para que yo analice la propuesta de  constituir (o no) una Asociación de Antiguos Alumnos. Comienzo la charla. El título lo dice todo: Juntos Podemos. No es una frase  electoral aunque lo parezca. Es una filosofía para caminar juntos y en la misma dirección. Esa fue mi propuesta.

 

No procede volver a contar lo ya escuchado; baste decir que el original íntegro ha sido enviado a nuestro coordinador y podrá leerse en otro apartado de esta página. Ha sido un privilegio dirigirme a vosotros para pediros que sí, que estamos en el camino… pero al otro lado de la nostalgia, mirando hacia delante.

 

No importa que hayamos perdido -demasiado tiempo, quizás- en ponernos en marcha;  estamos aquí para hacer algo juntos.

 

En la mitad del verano, Isidro nos congregaba en la casa de Madrid a unos cuantos alumnos para proponernos el proyecto de la Asociación de Antiguos Alumnos. En dos sesiones más, sentamos las bases de este II Encuentro y nos dividimos el trabajo para presentarlo ante vosotros; yo me encargué, digamos, de la parte filosófica mientras Santiago Gómez y Félix Gil  diseccionaron los Estatutos para sentar las bases jurídicas de la Asociación.

 

Quiero dejar claro –porque es de justicia- que en el equipo están también, si la memoria no me es infiel, José María Campos Rodríguez, Cirilo Madrid Perona, José Antonio García Cañizal, Domingo Picazo, Luís Carnerero y Onésimo Redondo Martínez. 

 

El trabajo de Santiago y Félix ha sido espléndido. Han traducido a lenguaje de calle un texto  complejo que nos permitirá fijar una estructura para que el proyecto se construya sobre tierra firme. El Estatuto es, para entendernos, la autopista por la que vamos a conducir nuestras sinergias trinitarias. Lo transcribimos en otro lugar de este Web. Tras el debate, algunos se preguntaron ¿por qué? Otros nos preguntamos: ¿por qué no?  La respuesta es más sencilla: Compromiso, sí; compromiso, también. Futuro o pasado. Creemos que ha llegado la hora de defender firmemente el espíritu trinitario que tanto nos marcó años ha. Seamos valientes. Y agradecidos.

 

La celebración conjunta de la Eucaristía, a las trece horas del domingo, nos reconcilió con  la juventud. Allí estaba yo compartiendo banco con  Francisco Carriches, llegado expresamente desde Almagro (Ciudad Real) donde ejerce de maestro. Hacía veinte años que no nos veíamos. Con el leonés Francisco Martínez –el sobrino del obispo- me fundí en un abrazo en el momento de la paz. No le había vuelto a ver desde 1963. Pero le reconocí de inmediato. Es un abuelo feliz. Luego, última comida colectiva, abrazos, despedidas, fotos digitales, intercambios de e-mails y de móviles y regreso a casa. Última mirada al Santuario, a la Virgen de la Cabeza mientras serpenteamos la carretera para ganar Andujar. Carmen y yo prometimos volver en 2009.  

 

 

* Antonio Regalado es antiguo alumno del Santuario en el curso 1963-64

 

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