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VOZ TRINITARIA 13 de abril de 2008 CUARTO DOMINGO DE PASCUA
P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net
PRESENTACIÓN Sobre el pastoreo: “Mis ovejas escuchan mi voz”
En
Israel la cultura pastoril coexiste con la agrícola durante muchos siglos.
Recuerda Caín y Abel. Es corriente considerar al Rey como pastor
del Pueblo,
especialmente a David: “David iba y venia del frente a Belén, para
También el Mesías tendrá el título de Pastor: “Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas”. “En pie pastoreará con la autoridad del señor. En el Nuevo Testamento es especialmente significativo el capítulo 10 de San Juan de donde está tomado el evangelio de hoy: “Yo soy el Buen Pastor”.
También esta imagen del pastoreo tuvo eco en los capiteles del Románico. Te presento el de la Colegiata de Santa María de Alquézar (Huesca). En dicho capitel se presenta el Fratricidio de Caín y Abel. Formalmente es Curiosa la disposición vertical que adoptan las ovejas.
COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS
La respuesta de Jesús la motivan los fariseos, sobre si también ellos son ciegos. La perspectiva es la guía y dirección del pueblo de Dios. Esta respuesta tiene dos partes.
1) Parte figurada (1 – 6 ): Fórmula enfática os aseguro. Con esa formula en el cuarto evangelio se aducen palabras de Jesús destinadas a explicar su contenido revelador. La explicación adopta forma de comparación (parábola). De madrugada un pastor llega a la puerta de su redil. En él se encuentran rebaños de diversos propietarios. El pastor atrae cariñosamente sus ovejas y ayuda a las más torpes. Después se pone a la cabeza del rebaño.
Las cuestiones surgen al buscar el sentido: De hecho los interlocutores no entendieron de qué les hablaba. Lo único que se apunta es ladrón – pastor; por la puerta – por otra parte.
2) Segunda parte (7 – 10). Por la repetición de os aseguro tenemos la autodesignación de Jesús como puerta. Es la autodesignación en el A T.
HOMILÍA
►El mejor comentario para este texto es el Salmo 23. El lector creyente ha decidido no aceptar ningún otro ofrecimiento salvador que el de Jesús. Jesús es el Pastor del que habla el Salmo. Su disposición a morir por las ovejas y el conocimiento de las mismas le otorgan una etiqueta de garantía absoluta.
Nómada es por fuerza austero y libre, hospitalario, valeroso y familiar. Necesitamos liberarnos, salir de la tierra. En medio de las revueltas del camino decimos: Nada me falta. Prepara una mesa ante mí. De su cayado de Pastor percibimos los toques que marcan las sendas. Toques sencillos, repetidos. Regalos y sorpresas que forman parte del banquete de la vida, cuando se vive en tono pascual. Es una sobremesa familiar, con el vino del Espíritu, con que Jesús remata la fiesta de la nueva alianza. De esta tienda saldremos reconfortados.
Me conduce hacia fuentes tranquilas. Los nómadas avanzan en grupo como los que caminan para el reino. Los peligros y las fiestas son los vínculos de unión. Buscan las ovejas extraviadas, a pesar de que a veces no puedan hacer nada para curarlas. El resucitado está también en los extra muros y en la orilla del lago.
►Es evidente la contraposición entre Jesús como guía de los creyentes y los guías religiosos de su tiempo. Estos guías producen ciegos y paralíticos sentados al borde del camino que no pueden arrojar la camilla; entran en el aprisco por la puerta que no es la de las ovejas. Jesús por su parte los pone en camino, llamándolos por su nombre. Si una oveja se escapa del aprisco, no tapa el agujero, él sabe que el que se sabe amado siempre vuelve.
►Jesús no tiene sucesores. Los Pastores de la Iglesia sólo lo pueden hacer visible. Es el nómada incansable que prefieren las ovejas. Canturrea, las hace correr y descansar, las protege. Es su Pastor con él se sienten seguras.
EL AMOR ES LA PUERTA
El discurso del buen Pastor no comienza con la afirmación “Yo soy el Buen Pastor” sino con otra imagen: “os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas”. Jesús había dicho antes “el que entra por la puerta es el Pastor”. Es la Puerta para los pastores del rebaño tras su Ascensión al Padre. Alguien es un buen pastor si entra a través de Jesús, entendido como puerta. El rebaño le pertenece sólo a Él.
Cómo se realiza este entrar a través de Jesús como puerta, nos lo muestra el capítulo 21 de San Juan. Jesús confía a Pedro la misma labor de Pastor que le pertenece a Él.
Tres veces le dice apacienta “mis corderos” o “mis ovejas”. Se le designa pastor de las ovejas de Jesús, investido del oficio de pastor propio de Jesús. para poder desempeñarlo debe entrar por la “ puerta”. A este entrar – o a ese dejarle entrar por la puerta – se refiere la pregunta repetida tres veces: “Simón hijo de Juan, ¿me amas?” Ahí está lo más personal de la llamada: se dirige a Simón por su nombre, “Simón,” y se menciona su origen. Se le pregunta sobre el amor que le hace ser una sola cosa con Jesús. Así llega a las ovejas “a través de Jesús; no las considera suyas (de Simón Pedro), sino como rebaño de Jesús. Como llega a ellas por la puerta que es Jesús, como llega unido a Jesús en el amor, las ovejas escuchan su voz, la voz de Jesús mismo; no siguen a Simón, sino a Jesús, por el cual y a través del cual llega a ellas, de forma que en su guía, es Jesús quien guía.
Esta escena acaba con la invitación a Pedro: “Sígueme”. Nos recuerda escena de la confesión de Pedro. Éste intenta apartar al Señor del camino de la Cruz. “Retírate Satanás” le responde Jesús, y lo exhorta a que lo siga. También el discípulo que ahora precede a los otros como pastor debe seguir a Jesús. Ello comporta la aceptación de la Cruz, la disposición a dar la propia vida. Así se hacen concretas las palabras de Jesús: “Yo soy la puerta”. Sólo así Jesús mismo sigue siendo el pastor.
El que entra por la puerta.
b/ Da la vida por sus ovejas. La Cruz es la parte central. No como acto de violencia, sino como una entrega libre por parte del Pastor. [Un capitel románico de Santillana del Mar representa un pastor luchando contra el lobo para defender las ovejas].
c/ Conocimiento mutuo entre ovejas y pastor. Él llama y las ovejas conocen su voz. Conocimiento y pertenencia entrelazados. No se pertenecen como una posesión, sino como una liberación. Porque las conoce y las ama es su propietario y quiere que vivan su libertad.
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