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VOZ TRINITARIA 20 de abril de 2008 QUINTO DOMINGO DE PASCUA
P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net
COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS
EXÉGESIS: Juan 14, 1 – 12.-
Contexto: Conversación de Jesús con sus discípulos antes de dejar este mundo para ir al Padre. Padre se repite doce veces (dos Dios). Conversación sobre el Padre y más en concreto, el camino para ir al Padre. Ir se repite cinco veces y tres veces camino. La afirmación central o el tema es: “Yo soy el camino, y la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí” (v. 6). Tenemos el enfático yo os aseguro ( v. 12), fórmula de revelación como hemos visto. Es una reformulación de yo soy la puerta (obras). Así se descalifican otros caminos.
Si Jesús es el Camino, conocer o ver a Jesús es conocer o ver al Padre. Conocer aparece cuatro veces y ver tres veces. El resultado del conocer y ver es: Creed en Dios y creed también en mí. El que cree hace las obras que yo hago: Ayuda a las gentes a salir del sistema religioso en la medida en que estos sistemas velen el rostro de Dios. Es emocionante escuchar: “e incluso otras mayores”. Las obras del discípulo pueden exceder en importancia a las del propio Jesús.
HOMILÍA
►La vida común de los cristianos se llama simplemente el camino. Pablo tiene cartas para llevar presos a Jerusalén a los seguidores del camino. El pasado Domingo afirmaba con rotundidad: “Yo soy la puerta”, hoy emplea una comparación semejante, la del camino. “Yo soy la verdad”: No sólo es el Maestro o el Profeta, es la Verdad misma, la Palabra de Dios a la Humanidad de una vez para siempre. “Yo soy la vida”: No sólo resucita muertos y cura enfermos, es la Vida misma. Difícilmente se puede expresar mejor la centralidad de Cristo Jesús para nuestras vidas.
►Carmen Olza murió en Ruanda. Su pecado era el amar a los pobres, ser presencia del Resucitado. Ella es camino de Jesús para llegar al Padre en la Iglesia de Ruanda.
►Felipe quiere que caiga el velo que le obliga a creer y quiere ver al Padre. Pero para ver al Padre hay que ver a Jesús. ¿Como podemos decir muéstranos al Padre, si donde yo estoy, está el Padre y donde vosotros os reunís en mi nombre allí estoy yo?
Ojala se pueda decir de mi Comunidad el que me vea a mí ha visto a mi Padre. Como la vida nadie se la sabe y “se hace camino al andar”, se nos muestra un camino: Jesús. El andar este camino no disminuye tu libertad: Seguir el camino que es Jesús es vivir, hacer su memoria, lo que hagáis con uno de éstos...
YO CAMINO
Dando sentido al camino hay dos cuadros, dos esculturas románicas: Una imagen de Santiago sin pies y los discípulos de Emaús del Monasterio de Santo Domingo de Silos, que ya hemos amplia y repetidamente comentado.
La imagen de Santiago nos pone en relación con todos los caminos por los que marchaba junto con los grupos de los peregrinos, el Apóstol sin pies. Los pies peregrinos eran sus propios pies. Se trata de una imagen pétrea (finales del s. XII ), la más antigua representación de Santiago como peregrino, con zurrón que cuelga de su hombro, concha de peregrino sobre éste y bordón. El paso del sol y del tiempo le ha dejado un color ocre.
La otra escultura, los discípulos de Emaús es una de las páginas más bellas de los textos de la Escritura. Camino, desaliento, presencia del desconocido, diálogo personal, tema sobre Cristo y las Escrituras, descubrimiento ulterior, vuelta a Jerusalén, comunicación de la Experiencia. Teología narrativa con aire fresco que comunica la alegría pascual.
Esta es la experiencia que se repite cada día en la Iglesia y que trasmitieron los Maestros Constructores a través del Camino de Santiago.
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