La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

27 de abril de 2008

SEXTO DOMINGO DE PASCUA

 

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

  PRESENTACIÓN

 

Jesús, Poeta de la ternura y de la Compasión

 

Quiero ahondar contigo en el estilo tierno de Jesús, aprovechando estos domingos en los que hay tanto cariño a flor de piel. Se quiere ir quedándose. ¡Extraña manera de marcharse!

 

El lenguaje de Jesús es tierno y cercano. Le resultaba difícil comunicar con palabras lo que vivía en su interior. Con los campesinos de Galilea no habla como los escribas, ni tampoco  con el estilo solemne de los  sacerdotes de Jerusalén. Su lenguaje es el de los Poetas: Inventa imágenes concibe bellas metáforas, sugiere composiciones y, sobre todo, narra con Maestría parábolas que cautivan a las gentes. Adentrarse en ese mundo fascinante es el mejor camino para “entrar” en la experiencia del Reino y del lago en la Pascua. Es un lenguaje  inconfundible. Ni artificial, ni forzado. Sin ideas abstractas, ni frases cumplidas. Su palabra se  trasfigura al hablar de Dios – Padre a aquellas gentes del Campo. Quiere que miren la vida de otra manera: Se marcha y se queda; les va a enviar el Espíritu que es más importante que Él. Les volverá a recorazonar todo lo que les ha dicho Él. Y aquellos campesinos se ven reflejados en su lenguaje. Trabajo (en diferentes horas) fiestas ( de las tiendas), (y de la viña), estaciones (las yemas que brotan) rebaños (buen pastor), viñas (yo soy la vid), siembras y ciegas (salió el sembrador ).Y también su hermoso Lago con su población de pesca-dores y los peces que bullen en la red, después de haber remado Mar Adentro.

 

Con sus imágenes les abre el corazón para encontrar a Dios más allá de lo que se ve. ¿Será de verdad así?

 

 

 COMENTARIO A LA PALABRA DE DIOS

 

EXÉGESIS: Juan 14, 15 – 21.-

 

Continúa la conversación de Jesús con sus discípulos durante la cena, previo a dejar Jesús este mundo para ir al Padre. Comienza y termina con una doble formulación de la misma temática:  “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos” (v. 15); “El que guarda mis mandamientos, ése me ama”. (v.31). En la primera frase el amor es fuente y motivo de cumplimiento; en la segunda el cumplimiento es signo y comprensión de amor. El amor impulsa a cumplir y el cumplimiento es expresión de que se ama. El amor tiene preeminencia sobre el cumplimiento.

 

Mandamiento. No remite a prescripciones morales ni siquiera al mandamiento nuevo: Los mandamientos de Jesús son su actividad reveladora. Por tanto, guardar los mandamientos es una exhortación a la fidelidad creyente de los discípulos: Permaneced unidos a Jesús en amor y lealtad. Si así permanecemos podemos ser amados por Dios Padre y Dios Hijo: “Al que ama, lo amará mi Padre y yo también lo amaré”. Y posibilita la presencia del Espíritu: “Que os  dé otro Defensor”.

 

Los verbos ver y conocer, que se repiten tres veces, remiten al nivel hondo de la Realidad al que no tiene acceso el mundo: Mundo: Expresión característica de San Juan funciona en oposición a vosotros, es decir, los discípulos. Mundo es por tanto un término personal y designa a las personas incapaces de Sobrepasar el nivel empírico de la realidad; incapaces por tanto de ver a Dios.

 

Aquel día: Alude al tiempo de las intervenciones definitivas de Dios en la Humanidad. En el 4º Evangelio remite a la Pascua. La Resurrección inaugura el tiempo último y definitivo.

 

 

HOMILÍA

 

No os dejare huérfanos”. Jesús prodiga muestras de afecto: ¿Cómo convencerles de que su muerte no es una separación definitiva? El entender esto fue recorrer el camino de la esperanza contra toda esperanza. Pero en la Cruz ya no se podía luchar contra la evidencia. En este espacio de 50 días (Resurrección, Pentecostés) abundaron las dudas. Al final de los 50 días se llenaron de gozo: Creyeron y comprendieron. La marcha de Jesús no puede ser un momento de tristeza. Va a venir la realidad propia de Jesús El Espíritu. Se marcha para volver conjuntamente con el Padre... (Pero nosotros estábamos acostumbrados a su voz, a su acento a sus regañeras...)

 

El discípulo de Jesús tiene un caudal impensable de Amor: Amor a Jesús y ser amado por Jesús y por el Padre. Este caudal nadie lo ve ni lo adivina, pero corre siempre; apacible unas veces, impetuoso otras. El espíritu es un vidente en profundidad. Ve y conoce a Jesús y al Padre. Es  una persona consciente de hallarse en el definitivo tiempo de gracia.

 

La ciudad se llenó de alegría. Alegría que surge del fondo del alma del hombre, de la hondura de la vida. Nada podríamos hacer tan beneficioso para nuestros prójimos como el mostrarle la alegría del Resucitado. Necesitamos a Dios: Los hombres han olvidado que son hermanos. Necesitamos a Dios, a aquel que dijo que hay que amar no sólo a los amigos... Los encargados somos los Cristianos.

 

El protagonista de este tiempo es el Espíritu. El que devolvió al la vida a  Jesús es el que reciben los  bautizados en  Samaría y nosotros en la Confirmación.

 

 

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