Elrománico repite con frecuencia los símbolos de muerte y resurrección sobre
todo en los capiteles. Hoy nos fijamos en el Claustro del Monasterio de Santo
Domingo de Silos.
La originalidad mayor de este claustro Silense estriba en lo que se han llamados
estaciones o grandes superficies internas talladas en los machones angulares, en
los que se representan ocho temas fundamentales del cristianismo.
En estos relieves muestra el sentido monumental. Son tallas en relieve no muy
pronunciado, composiciones despejadas, sin atosigamiento en las que el ritmo
juega un papel fundamental (Apóstoles en la Ascensión y Pentecostés, fíjate en
los pies en Emaús, guardianes en el sepulcro). Lo mismo puedes observar en la
estación que narra la duda de Tomás de este domingo que ha de meter su dedo en
el costado de Cristo, disponiéndose los demás apóstoles en suave curva.
Domina a la perfección la elipsis a la síntesis narrativa. En una misma escena
se revuelve el entierro de Jesús, el sepulcro vacío con las santas mujeres y el
apercibimiento a los guardianes. Pero no son tallas puramente narrativas, sino
que contienen una profunda reflexión humana (María acaricia con su cara el brazo
de su Hijo muerto) y teológica (María entre el Padre y los Apóstoles),
Pablo se incluye entre éstos arrastrando con él a todos los cristianos que no
vieron, pero creyeron.
COMENTARIO
A LA PALABRA DE DIOS
EXÉGESIS:
Jn 19 – 31.
"Sopló
sobre ellos”:
Se nos recuerda el soplar en la creación del hombre y en la resurrección de los
muertos. Es la creación de un hombre nuevo, dotado del aliento del espíritu, por
la resurrección de Jesús. Hombre nuevo nacido del Espíritu. El Pentecostés del
cuarto Evangelio.
A las propuestas de Jesús
de “Yo soy”, Tomás responde “Señor mío y Dios mío”.
La “Paz” o “Shalom”
designa la armonía del hombre consigo mismo y con los demás, el disfrute
gozoso y exultante de la vida, la convivencia en el respeto y la justicia. El
texto se organiza en torno a dos temas: Discípulos (vv. 19 – 23) y
creer (vv. 24 – 31).
-Discípulos:
Los discípulos toman el relevo de Jesús: Enviados por el Padre, los
alienta el mismo Espíritu que alentó a Jesús que los capacita para perdonar el
pecado. Dos rasgos de la nueva situación: Paz (ya no hay miedo) y
alegría (Jesús está con el Padre).
-Creer: “¡Hemos
visto al Señor!” El ver desemboca en el creer. Anuncio gozoso. Es
más, Tomás condiciona el ver al creer. “Si no veo, no creo”. Tomás ve y cree.
Pero esta segunda
Parte no termina aquí. Jesús y el narrador formulan otra forma de
creer: Creer sin haber visto. A esta forma de creer, el autor del cuarto
evangelio ha dedicado todo el texto: Para ti y para mí entre otros. Ni tú ni yo
hemos visto a Jesús, pero creemos en Él.
HOMILÍA
La experiencia del
Resucitado es un acontecimiento sólo percibido por la fe. Es una vivencia real,
pero interior. Es Él quien se hace ver... y no lo ve cualquiera. Estos
relatos de las apariciones siempre nos han fascinado. Estamos ciegos
porque nos preocupa más el cómo que el qué (qué sucedió). Nos
preguntamos cómo resucitó, alguien estuvo presente, hubo luces
extraordinarias... Si seguimos buscando un vivo entre los muertos, no lo
encontraremos jamás.
►Cada
uno
tiene una experiencia distinta de Jesús en su vida. Si la tienes es porque Jesús
está vivo. Es el viviente. Pero tiene que contrastarla con la de los
apóstoles y “apóstolas”. (las que madrugaron para amar). Descubrirá que el
viviente nos reengendra al amor: nos ama sin límites, nos espera sin límites,
nos perdona sin límites.
►Tomás
nos muestra que los que conocieron y convivieron con Jesús fueron creyentes pero
no crédulos.
También ellos llegaron desde experiencias distintas a la fe de la resurrección.
Pedro pensativo; la Magdalena, mensajera; Juan creyó... ¡ Y los demás! Dispersos
y miedosos, cada uno tiene una experiencia distinta. Pero se van reuniendo en el
CENÁCULO y van viniendo otros (Emaús).
►Presencia
de Jesús. Jesús mismo entre todos, menos uno. El don es la paz:
Saludo Pascual para siempre. Presencia palpable y viva. Jesús tiene interés en
que vean y toquen. Nada de encerrarse por el miedo.
►Faltaba
uno.
A Tomás, no le faltaba amor al Maestro, pero el desenlace final lo superaba. Se
opone tercamente a sus compañeros; por eso Jesús le echa un capote: Trae
tu dedo... trae tu mano. Ytocó la Fuente del
Espíritu: El costado de Cristo. Así concluye: “Dichosos los que creen sin haber
visto”. Y esto, después del interés de que lo palpen, toquen, y de comer con
ellos.
CERRANDO
EL IV CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DEL CONVENTO DE CÓRDOBA
El
17 de Febrero de 2008 se dio por cerrado el cuarto centenario de la fundación de
este convento. Así ha quedado reflejado en el protocolo.
Fundación y Carisma. La casita ahumada que acoge a los frailes responde al
esquema de una cofradía. Casita – hospicio junto ala ermita de Ntra. Sra. de
Gracia. Esta advocación era la propia de la colación de San Lorenzo desde el
siglo XVI. La casita ofrecía hospedaje a peregrinos y caminantes que pasaban por
Córdoba. También se ofrecía cama, comida y medicina. Además hay un cierto
esquema para situar a las pobres órdenes reformadas a las afueras de la ciudad:
Los Carmelitas Descalzos, después de un breve asentamiento junto a la Mezquita,
se instalan fuera en San Cayetano; los trinitarios en la Puerta de Plasencia.
Por
otra parte, el barrio de San Lorenzo es el Barrio más pobre de Córdoba. Cuarenta
años después (1652) hay una revuelta en el barrio porque no tienen qué comer: Se
presentan ante el obispo y el Ayuntamiento. Por tanto, el futuro de estos
frailes era muy pobre: Se encarnan en el barrio más pobre de Córdoba, conforme a
su carisma.
Actos del Centenario. El 21 de Octubre de 2007, el Excmo. Sr. Obispo de
Córdoba, D. Juan José Asenjo Pelegrina presidió la Eucaristía, inaugurando el
Centenario. Los días 7 y 8 de Febrero de 2008, ilumina la Historia de los
Trinitarios con dos Conferencias: “Los Trinitarios en Córdoba: De la Reforma a
la Pastoral” y “Nuevos retos sociales de la liberación Trinitaria”. El día 9 de
Febrero fue
un día de Convivencia en el Patio del Colegio. Culminó en el concurso de
“Peroles”.
De
cara al exterior y a la difusión del Carisma, el punto culminante fue el 17 de
Febrero: Desde el Templo Parroquial e Iglesia Conventual se retransmitió por
TVE 2 la Eucaristía de las 10.30 para
toda España. Un vídeo de doce minutos antes de la Eucaristía recogió los
distintos aspectos carismáticos actualizados en el pasado y en el presente.
¡Precioso documento muy útil para el futuro! Desde esta hoja parroquial doy
gracias a todos los que participaron por su compostura, oración y canto.
Recuerdos del Centenario.
Para que esta fecha quede fija en el recuerdo, M. Mateo diseñó un Póster
conmemorativo: La fachada de la Iglesia Parroquial sobrevolada por el dibujo -
retrato de San Juan Bautista de la Concepción, enmarcado en un arco de la
mezquita de color rojo y gris en las dovelas y con el típico capitel cordobés de
penca. Es un cartel limpio en la línea y trazado y siempre proporcionado.
Combina lo cordobés y lo trinitario en una fachada – retablo.
Este
cartel ha sido perpetuado en los llaveros – recordatorios, una Pancarta resumen
de actividades de seis metros de larga ha colgado durante estos meses en la
fachada de la Iglesia.
Una
gran cantidad de fotos han sido expuestos en el claustro del convento ocupando
sus cuatro lados.
Traen
a la memoria imágenes de cuatro siglos. Los visitantes reconocían frailes
antiguos e incluso a si mismos. Hay hasta fotos de los mártires de la guerra.
Un
gran Mosaico de S. Juan Bautista de la Concepción embellece desde primero de
Febrero la fachada – retablo de la Iglesia. Muestra que uno de los atractivos de
esta Iglesia es San Juan Bautista. Representa el Retrato que se cree original
del Santo y que se conserva en el museo.
Finalmente, como el
mejor de los Recuerdos se ha adaptado una sala para oratorio. Lugar tranquilo
reposado, con piso y zócalo de madera. Reúne todos los requisitos para el
Recogimiento Interior. Son estos los recuerdos que ha dejado en nosotros el Amor
en el Cuarto Centenario.