La Misa del Domingo

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VOZ TRINITARIA

30 de marzo de 2008

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

 

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

PRESENTACIÓN

 

ROMÁNICO – RESURRECCIÓN - APARICIONES

 

El románico repite con frecuencia los símbolos de muerte y resurrección sobre todo en los capiteles. Hoy nos fijamos en el Claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos.

 

La originalidad mayor de este claustro Silense estriba en lo que se han llamados estaciones o grandes superficies internas talladas en los machones angulares, en los que se representan ocho temas fundamentales del cristianismo.

 

En estos relieves muestra el sentido monumental. Son tallas en relieve no muy pronunciado, composiciones despejadas, sin atosigamiento en las que el ritmo juega un papel fundamental (Apóstoles en la Ascensión y Pentecostés, fíjate en los pies en Emaús, guardianes en el sepulcro). Lo mismo puedes observar en la estación que narra la duda de Tomás de este domingo que ha de meter su dedo en el costado de Cristo, disponiéndose los demás apóstoles en suave curva.

 

Domina a la perfección la elipsis a la síntesis narrativa. En una misma escena se revuelve el entierro de Jesús, el sepulcro vacío con las santas mujeres y el apercibimiento a los guardianes. Pero no son tallas puramente narrativas, sino que contienen una profunda reflexión humana (María acaricia con su cara el brazo de su Hijo muerto) y teológica (María entre el Padre y los Apóstoles), Pablo se incluye entre éstos arrastrando con él a todos los cristianos que no vieron, pero creyeron.

 

 

 

 

    COMENTARIO A LA PALABRA DE DIOS

 

EXÉGESIS: Jn 19 – 31.

 

"Sopló sobre ellos”: Se nos recuerda el soplar en la creación del hombre y en la resurrección de los muertos. Es la creación de un hombre nuevo, dotado del aliento del espíritu, por la resurrección de Jesús. Hombre nuevo nacido del Espíritu. El Pentecostés del cuarto Evangelio.

 

A las propuestas de Jesús de “Yo soy”, Tomás responde “Señor mío y Dios mío”.

 

La  “Paz” o “Shalom” designa la armonía del hombre consigo mismo y con los demás, el disfrute gozoso y exultante de la vida, la convivencia en el respeto y la justicia. El texto se organiza en torno a dos temas: Discípulos  (vv. 19 – 23) y creer (vv. 24 – 31).

 

- Discípulos: Los discípulos toman el relevo de Jesús: Enviados por el Padre, los alienta el mismo Espíritu que alentó a Jesús que los capacita para perdonar el pecado. Dos rasgos de la nueva situación: Paz (ya no hay miedo) y alegría (Jesús está con el Padre).

 

- Creer: “¡Hemos visto al Señor!” El ver desemboca en el creer. Anuncio gozoso. Es más, Tomás condiciona el ver al creer. “Si no veo, no creo”. Tomás ve y cree.

 

Pero esta segunda Parte no termina aquí. Jesús y el narrador formulan otra forma de creer: Creer sin haber visto. A esta forma de creer, el autor del cuarto evangelio ha dedicado todo el  texto: Para ti y para mí entre otros. Ni tú ni yo hemos visto a Jesús, pero creemos en Él.

 

 

 

    HOMILÍA

 

La experiencia del Resucitado es un acontecimiento sólo percibido por la fe. Es una vivencia real, pero interior. Es Él quien se hace ver... y no lo ve cualquiera. Estos relatos de las apariciones siempre nos han fascinado. Estamos ciegos porque nos preocupa más el cómo que el qué (qué sucedió). Nos preguntamos cómo resucitó, alguien estuvo presente, hubo luces extraordinarias... Si seguimos buscando un vivo entre los muertos, no lo encontraremos jamás.

 

Cada uno tiene una experiencia distinta de Jesús en su vida. Si la tienes es porque Jesús está vivo. Es el viviente. Pero tiene que contrastarla con la de los apóstoles y “apóstolas”. (las que madrugaron para amar). Descubrirá que el viviente nos reengendra al amor: nos ama sin límites, nos espera sin límites, nos perdona sin límites.

 

Tomás nos muestra que los que conocieron y convivieron con Jesús fueron creyentes pero no crédulos. También ellos llegaron desde experiencias distintas a la fe de la resurrección. Pedro pensativo; la Magdalena, mensajera; Juan creyó... ¡ Y los demás! Dispersos y miedosos, cada uno tiene una experiencia distinta. Pero se van reuniendo en el CENÁCULO y van viniendo otros (Emaús).

 

Presencia de Jesús. Jesús mismo entre todos, menos uno. El don es la paz: Saludo Pascual para siempre. Presencia palpable y viva. Jesús tiene interés en que vean y toquen. Nada de encerrarse por el miedo.

 

Faltaba uno. A Tomás, no le faltaba amor al Maestro, pero el desenlace final lo superaba. Se opone tercamente a sus compañeros; por eso Jesús le echa un capote: Trae tu dedo... trae tu mano. Y tocó la Fuente del Espíritu: El costado de Cristo. Así concluye: “Dichosos los que creen sin haber visto”. Y esto, después del interés de que lo palpen, toquen, y de comer con ellos.

 

 

 

 CERRANDO EL IV CENTENARIO DE LA  FUNDACIÓN DEL CONVENTO DE CÓRDOBA

 

 

El 17 de Febrero de 2008 se dio por cerrado el cuarto centenario de la fundación de este convento. Así ha quedado reflejado en el protocolo.

 

Fundación y Carisma. La casita ahumada que acoge a los frailes responde al esquema de una cofradía. Casita – hospicio junto ala ermita de Ntra. Sra. de Gracia. Esta advocación era la propia de la colación de San Lorenzo desde el siglo XVI. La casita ofrecía hospedaje a peregrinos y caminantes que pasaban por Córdoba. También se ofrecía cama, comida y medicina. Además hay un cierto esquema para situar a las pobres órdenes reformadas a las afueras de la ciudad: Los Carmelitas Descalzos, después de un breve asentamiento junto a la Mezquita, se instalan fuera en San Cayetano; los trinitarios en la Puerta de Plasencia.

 

Por otra parte, el barrio de San Lorenzo es el Barrio más pobre de Córdoba. Cuarenta años después (1652) hay una revuelta en el barrio porque no tienen qué comer: Se presentan ante el obispo y el Ayuntamiento. Por tanto, el futuro de estos frailes era muy pobre: Se encarnan en el barrio más pobre de Córdoba, conforme a su carisma.

 

Actos del Centenario. El 21 de Octubre de 2007, el Excmo.  Sr. Obispo de Córdoba, D. Juan José Asenjo Pelegrina presidió la Eucaristía, inaugurando el Centenario. Los días 7 y 8 de Febrero de 2008,  ilumina la Historia de los Trinitarios con dos Conferencias: “Los Trinitarios en Córdoba: De la Reforma a la Pastoral” y “Nuevos retos sociales de la liberación Trinitaria”. El día 9 de Febrero fue un día de Convivencia en el Patio del Colegio. Culminó en el concurso de “Peroles”.

 

De cara al exterior y a la difusión del Carisma, el punto culminante fue el 17 de Febrero: Desde el Templo Parroquial e Iglesia Conventual se retransmitió  por TVE 2 la Eucaristía de las 10.30 para  toda España. Un vídeo de doce minutos antes de la Eucaristía recogió los distintos aspectos carismáticos actualizados en el pasado y en el presente.

 

¡Precioso documento muy útil para el futuro! Desde esta hoja parroquial doy gracias a todos los que participaron por su compostura, oración y canto.

 

Recuerdos del Centenario. Para que esta fecha quede fija en el recuerdo, M. Mateo diseñó un Póster conmemorativo: La fachada de la Iglesia Parroquial sobrevolada por el dibujo - retrato de San Juan Bautista de la Concepción, enmarcado en un arco de la mezquita de color rojo y gris en las dovelas y con el típico capitel cordobés de penca. Es un cartel limpio en la línea y trazado y siempre proporcionado. Combina lo cordobés y lo trinitario en una fachada – retablo.

 

Este cartel ha sido perpetuado en los llaveros – recordatorios, una Pancarta resumen de actividades de seis metros de larga ha colgado durante estos meses en la fachada de la Iglesia.

 

Una gran cantidad de fotos han sido expuestos en el claustro del convento ocupando sus cuatro lados.

 

Traen a la memoria imágenes de cuatro siglos. Los visitantes reconocían frailes antiguos e incluso a si mismos. Hay hasta fotos de los mártires de la guerra.

 

Un gran Mosaico de S. Juan Bautista de la Concepción embellece desde primero de Febrero la fachada – retablo de la Iglesia. Muestra que uno de los atractivos de esta Iglesia es San Juan Bautista. Representa el Retrato que se cree original del Santo y que se conserva en el museo.

 

Finalmente, como el mejor de los Recuerdos se ha adaptado una sala para oratorio. Lugar tranquilo reposado, con piso y zócalo de madera. Reúne todos los requisitos para el Recogimiento Interior. Son estos los recuerdos que ha dejado en nosotros el Amor en el Cuarto Centenario.

 

 

 

 

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