|
|
|
VOZ TRINITARIA 9 de marzo de 2008 QUINTA SEMANA DE CUARESMA
P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net
PRESENTACIÓN
LA CUESTIÓN JOÁNICA
Los tres últimos domingos te he ofrecido comentarios del Evangelio de San Juan. Con el mismo Evangelio seguiremos en el tiempo Pascual. Por eso, creo oportuno hacer una reflexión contigo sobre este Evangelio
En Juan, la divinidad de Jesús aparece sin tapujos. Sus disputas con las autoridades religiosas judías en el Templo constituyen el futuro proceso ante el Sanedrín. Este episodio ya forma parte del juicio propiamente dicho.
El cuarto evangelio se basa en un conocimiento extraordinariamente preciso de lugares y tiempos que sólo puede proceder de alguien perfectamente familiarizado con la Palestina del tiempo de Jesús. En el capítulo 18 se nos informa: “Como ese discípulo era conocido del Sumo Sacerdote, entró con Jesús en el Palacio del Sumo Sacerdote”. Por este texto se ha pensado que el Evangelio tiene origen en la clase sacerdotal de Jerusalén.
El mismo Evangelio al contar la Pasión hace referencia al autor del mismo: ”El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que vosotros creáis”. Así se afirma que el Evangelio se remonta a un testigo ocular y está claro que este testigo ocular es precisamente aquel discípulo del que antes se cuenta que estaba junto a la Cruz, el discípulo al que Jesús tanto quería. Es el discípulo que da testimonio de lo que ha escrito y su testimonio fidedigno. En el Lavatorio se alude a la fuente interna del origen del Evangelio. El discípulo que estaba sentado, “apoyándose en el pecho de Jesús” preguntó “quién era el traidor”. En el prólogo del Evangelio se dice “A Dios nadie lo ha visto jamás: El Hijo único que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer”. Como Jesús, el Hijo, conoce el misterio del Padre porque descansa en su corazón, de la misma manera el evangelista, por decirlo así, adquiere también su conocimiento del corazón de Jesús al apoyarse en su pecho.
Pero, ¿pudo un pecador del lago de Genesaret haber escrito este sublime evangelio de las visiones que penetran hasta lo más profundo del misterio de Dios?. ¿Pudo él, galileo y artesano estar ligado a la aristocracia de Jerusalén, a su lenguaje a su pensamiento como lo muestra el Evangelio? ¿Emparentado con la familia del Sumo Sacerdote?.
Para responder hay que tener presente que los sacerdotes ejercían su servicio por turnos semanales, al año. Al finalizar dicho servicio el sacerdote regresaba a su tierra. No era inusual que ejerciera otra profesión para ganarse la vida. Zebedeo puede ser un sacerdote, pero al mismo tiempo ser pescador en Galilea. En otro momento buscaremos al autor real del Evangelio.
COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS
EXÉGESIS: Juan 11, 1 -45.
La resurrección de Lázaro es el séptimo milagro realizado por Jesús en el Evangelio de Juan. Puesto que el número 7 connota perfección, nos hallamos ante un signo culminante.
Caracterización (personajes). Jesús humano y divino. Llanto y realiza lo que sólo Dios puede hacer. Discípulos: No comprenden y prometen lo que luego no cumplirán. Marta: comprensión progresiva y respuesta desde la fe. María: Desgarro y realismo humano: “Si hubieras estado aquí, no había muerto mi hermano”.
TEMA: AMOR: Jesús dando la vida prepara la muerte.
GLORIA: Observar e interpretar los signos; el poder del Padre y del Hijo sobre la muerte. Superficialmente se trata de un milagro; profundamente desvela la gloria de Dios.
HOMILÍA
►Página conmovedora y esperanzadora. Se anuncia, no sólo con palabras, sino con hechos la victoria definitiva sobre la muerte. Esta victoria no viene por los avances de la ciencia o del progreso, sino por el carisma de una persona que se atrevió a decir: “Yo soy la resurrección y la vida”. Las palabras más esperanzadoras que se hayan pronunciado y que tenían que ser de un Dios. Pero el que así lloraba tenía que ser también un hombre.
►Lázaro murió no sabemos por qué... a lo mejor fue porque su amigo estaba lejos: “ Si hubieras estado aquí...” ciertas ausencias prolongadas hacen morir de frío el corazón. Jesús al enterarse se echó a llorar. Todos notaron que lo quería. ¡Qué suerte la de Lázaro ! ¡Qué alguien lo quiera, que alguien lo llore y ese alguien sea Jesús!. Estas lágrimas nos convencen de la humanidad de Dios. Aunque Jesús no hubiera dicho nada a lo largo de su vida, aunque no hubiera resucitado después a Lázaro, estas lágrimas hubieran sido suficientes. Dios está cerca de nosotros, es nuestro amigo. Quien ha encontrado la amistad de Jesús ya ha resucitado. La demostración más evidente será levantarse y andar.
►Con este evangelio se nos presenta la Cuaresma como la Preparación para la gran fiesta que es la VIDA.
►“Si me matan, decía Monseñor Oscar Romero, resucitaré en la lucha de mi pueblo”. Como Jesús creía en la vida entregada por amor.
¿RESPONDIÓ MARTA A LA PREGUNTA DE JESÚS?
Si Lázaro estuviera dormido, sus hermanas, sin molestar a Jesús le habrían despertado. Pero, “Lázaro ha muerto”. Si hubiera estado allí, no habría muerto, pero hubiera sido peor para los discípulos: No habrían visto su poder sobre la muerte.
“Yo creo que tú eres el Mesías, le responde Marta”, pero Jesús le ha preguntado si cree en la Resurrección. Es mucho el creer en un Mesías que muere; es aún mucho más creer en un Mesías que es la Resurrección.
A mí me hubiera gustado saber si Lázaro abrazó a sus hermanas, a Jesús... Pero eso no debe tener importancia. También se dice que lloró Jesús, pero ¿por qué? si lo iba a resucitar dentro de un momento.
Al pasar Lucas por Tróades, le contó lo de Emaús. “Tu Esposa ha muerto pero esta gozando de Dios. Tú no lo oíste, pero Jesús le dijo: Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Al oír la resurrección de Lázaro recordó: Aquí no se cuenta la resurrección de Lázaro se cuenta la resurrección de Cristina. Jesús tiene razón: “Yo soy la resurrección y la vida”.
|