|
|
|
VOZ TRINITARIA 11 de mayo de 2008 DOMINGO DE PENTECOSTÉS
P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net
PRESENTACIÓN
DÍA “PRO ORANTIBUS"
Ellos saben que hablar de Dios es siempre una oración Han pedido a Dios que grave sobre su corazón y sus brazos sus nombres, porque el amor es mas fuerte que la muerte. Quieren ser propiedad única de Dios, “el huerto cerrado y la fuente sellada”.
Para nosotros son un señuelo: Nos “silban siempre desde la otra orilla, desde la orilla de Dios. Cuando en nuestra actividad nos desarraigamos de Dios ellos nos “silban” desde sus noches de oración. Cuando no nos comprometemos también nos silban desde la orilla de Jesús, que besó a un leproso. El “silbo” siempre viene desde la otra orilla. Poco a poco nos hacen aprender a convertirlo todo en lugar de oración, de adoración, de encuentro, amoroso y desinteresado servicio.
Dios ha quedado grabado en ellos como, en el muslo herido de Jacob cuando luchó con Dios en la orilla del Yabbok durante toda una noche; como en el rostro de Moisés con la cara radiante después de haber hablado con Dios. Nos recuerdan que la fecundidad depende de las raíces.
COMENTARIO A LA PALABRA DE DIOS
EXÉGESIS: Juan 20, 19 – 23.-
Parákletos: Defensor, abogado, consolador, intercesor, valedor. La persona que ayuda a otro con su influencia o poder. En caso de accidente llamar a... La Paz: Un saludo hebreo, cristiano y apostólico. Para Juan, la Paz es fruto del sacrificio de Jesús. Es la que vence a la tristeza cuando los discípulos ven que van a perder al Maestro. Jesús, victorioso de la muerte, da con su paz el Espíritu Santo y el poder sobre el pecado. Les enseñó las manos y el costado: Se perpetúa en el acontecimiento Pascual de muerte – Resurrección. Es el Crucificado - Resucitado. Exhaló el Espíritu Pentecostés, nueva creación.
Este texto es la culminación de los discursos sobre el Paráclito, en los que Jesús promete hasta cinco veces que, cuando haya vuelto al Padre les enviará otro Paráclito. En el cuarto Evangelio se acentúa la personalidad del Espíritu Santo: Es sujeto de acciones da el poder de perdonar los pecados; es el otro, respecto a Jesús; masculino (aquel), aunque el término griego “pneuma” sea neutro.
Se colocó en medio de ellos. La presencia de Jesús entre los suyos es la otra cara de la crucifixión. Se hace presente, no recorriendo un espacio sino mostrándose en el centro de la comunidad: El es su corazón la fuente perenne de vida.
HOMILÍA
►Manos y costado: El Crucificado – Resucitado les abrió el misterio de sus signos: Su hacer y su amor. Rosas ardientes y perfumadas, ventanas del cielo.
Heridas abiertas. Joyas grabadas a fuego. Tatuaje indeleble con el nombre de tantos amigos. Nunca podrá olvidarnos. Estamos escritos en sus manos.
►Para Juan, presbítero de la iglesia de Éfeso, que recoge la tradición del discípulo amado, la donación del Espíritu Santo no tiene lugar a los cuarenta días de la Resurrección del Señor sino el mismo día de la Pascua. Se pone de relieve la unidad de todo el misterio: la glorificación del Señor y el envío del Espíritu. Es la mejor ayuda para su nueva misión. Tiene el costado abierto, signo de que sigue estando presente en el acto de amor más intenso. El Resucitado es el viento que hincha las velas de nuestro barco y nos permite navegar por el mar de la vida.
►El Espíritu no tiene Historia propia, su Historia es la de Jesús. En el Jordán hace a Jesús hombre público, vocero de Dios. Lo tensifica en el plano humano. Pentecostés es el Jordán de los Apóstoles. Hasta entonces han sido sólo amigos, discípulos, hombres privados. Desde entonces serán hombres públicos.
►Ahí nace la Iglesia, en el Monte Sión en la zona alta de Jerusalén, con los doce, una mujeres y María, la Madre de Jesús. Nace, como naciera Jesús: Del Espíritu y de María. Es pregón público. Donde cae el Espíritu, la persona es original, creativa. La Iglesia es un Pregón Público.
CONSTRUCCIÓN DEL TEXTO
(Jn 20, 19 – 23. – (Pentecostés)
El autor tiene especial interés en cohesionar la Perícopa dicho esto (v. 20) – Dicho esto (v.23): Paz con vosotros (v.19)- paz con vosotros (v21); envió (v.21)- envío (v21). Esta repetición léxica culmina en la última frase con la repetición sintáctica: Es el clímax del texto.
<< A quienes – perdonéis – los pecados – quedan perdonados>>.
è A quienes – retengáis – los (pecados) – quedan retenidos.
Con estas reiteraciones de elementos léxicos o de grupos sintácticos se ponen de relieve los elementos repetidos. Además se gravan mejor en la memoria. Recurso mnemotecnia.
|