La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

25 de Febrero de 2007

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

CONSTRUCCIÓN DEL TEXTO

(Lucas 4,1-13)

 

ASUNTO: Jesús es puesto a prueba por el diablo

 

MARCO: Espacio y Tiempo (Marcador extrínseco).

 

LUGAR: Desierto, cima de un monte: reminiscencia del de Abrahan, “todo el país que contemplas” (Gen.13,15) y el de Moisés (Dt 34), y el alero del Templo. Es un relato en el que lo que va sucediendo en la realidad (natural o ficticia) se nos cuenta en pretérito indefinido. El Diálogo se nos ofrece en Estilo Directo. Se trata de una unidad cerrada, pues comienza como una prueba hecha por el Diablo y concluye con la reacción del Diablo: “El Diablo se alejó de Él”. Esta coherencia se refuerza en los distintos párrafos ya que tratan del mismo asunto: Presentación, Desarrollo, Conclusión de la Prueba.

 

        La ordenación externa gira en torno al tiempo, marcador principal del Discurso: Durante cuarenta días, mientras el diablo, en ese tiempo, al final, después, instante, entonces, concluida la prueba.

 

        La ordenación interna es refleja en la modalidad enunciativa de todo el texto, en los paralelismos sintácticos: si eres..., si te postras, le replicó ( tres veces ).

 

        Lucas y Mateo personifican al Diablo que habla con Jesús. Marcos todo lo pone en boca del Evangelista. El diablo y Jesús refuerzan su autoridad con la Escritura: Está escrito (tres veces).

 

        Una vez más apreciamos que estas unidades lingüísticas están bien construidas (perícopas). La oposición entre los planes humanos (diabólicos) y los divinos se nos ha presentado en forma de drama (diálogo), en un escenario desierto y carente de adornos.

 

  

 COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS

Hacer el camino sin Dios

EXEGÉSIS:  Lucas 4,1-13

 

        DESIERTO:  En el AT es el espacio y tiempo intermedio entre la esclavitud de Egipto y la libertad de Palestina. El pueblo aprende a depender de Dios en un espacio vacío sin cultura, ni caminos. En el NT, el Bautista se retira al desierto, como Elías;  Jesús pasa cuarenta días sometido a pruebas, como los israelitas, Moisés y Elías. Allí ora y enseña. Lleno del Espíritu y movido por Él repite la experiencia de Moisés y del pueblo.

 

        TENTACIÓN: mejor prueba. Jesús aborda la prueba en el desierto. Confrontación entre el proyecto presentado por Jesús y el de su rival (el diablo). Israel aprendió en el desierto que más allá de todos los peligros (escorpiones, alacranes, hambre y sed) Dios lo condujo sobre alas de águila. “Unos ángeles vinieron a servirle” finaliza el texto de Mateo.

 

        Postrarse: Es la condición del diablo para reconocer su dominio sobre él. “Os postraréis para adorar la estatua que ha erigido el Rey Nabucodonosor”.

 

        Alero del Templo: Jerusalén es la más alta. El Templo es lo más alto de Jerusalén. El alero del Templo es lo más alto del mundo. Por tanto, el diablo le dice que monte un espectáculo desde lo más alto del mundo. Israel se cree el ombligo del mundo. Son dos concepciones  del mundo: O en el alero del Templo, o por los  caminos de Galilea, del mundo. Hasta otra ocasión. La del poder de las tinieblas o cuando entre Judas.

 

        Jesús se ha encontrado con Dios (Padre y Espíritu) en el Jordán, va al desierto a encontrarse con Satanás.

 

        Esta perícopa es una catequesis. El pan se opone a las ollas

 

        Adorar a Satanás es la típica tentación mesiánica.

 

        Tírate del Pináculo es lo contrario de: Baja los escalones uno a uno. No hay que exigir un milagro. Recuerda: ¡Bájate de la Cruz y creeremos!

     

HOMILIA

La prueba es nuestro compañero de viaje. Si Jesús hubiera cedido, no hubiera muerto en la Cruz. Prefirió la compañía de Dios a la seguridad del pan, del poder y de la gloria.

 

 

Jesús siempre mira a los ojos. Súbete al alero y monta un estrambote, le dice el diablo. Desde el alero, desde lo alto no se puede mirar a los ojos de la persona. La caridad, cuando se exhibe, se pudre. El desierto es tierra apta para beduinos y gentes de temple de acero.

 

        En cuaresma la iglesia quiere retomar esta experiencia para fortalecer el momento presente. Aunque yo no he estado nunca en el desierto quiero gritar:  Soy alguien que tiene a Dios por aliado.

 

        Donde falló Israel, allí Jesús permanece fiel al Dios que lo envía. Si predicamos hoy humildad, no podemos ser ambiciosos. Si recomendamos pobreza, no podemos utilizar medios ricos; si impulsamos el amor, no podemos ser egoístas. Jesús en el desierto es el grito de alerta a las equivocaciones de los hombres.

             

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