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VOZ TRINITARIA 4 de Febrero de 2007 P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net PRESENTACIÓN FEBRERO: MES DE SAN JUAN BAUTISTA
El mes de Febrero está sembrado de
recuerdos de San Juan Bautista.
En ese fin se de semana (días 16, 17 y 18) tendrán lugar las XX Jornada del Reformador en la Casa de Espiritualidad de S. Antonio. Allí, en la falda de la Sierra de Córdoba, a los pies de la Cuesta de la Traición y del Lagar de la Cruz, con el fondo “sobre las lomas de unas casitas blancas como palomas”, no lejos del ascético convento de Scala caeli y de Fray Luis de Granada, oiremos a nuevos y viejos lectores de este santo manchego que, como su primo San Juan de Ávila, vino a morir a Córdoba, flor de España. Con la imagen de Córdoba que desde allí se ve quiso el poeta –emir viajar al Paraíso, como última imagen de este mundo.
Junto a la Puerta de Plasencia y en unas casas que se situaban junto a la Ermita de Nuestra Señora de Gracia en que había una fuente con poderes curativos fundó el Convento.
Más tarde (1613), allí se quedó para siempre.
¡Los hijos al mejor de los padres¡
COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS DOMINGO QUINTO DEL TIEMPO ORDINARIO / C Y dejándolo todo le siguieron EXÉGESIS: Lucas 5, 1-11.
Hasta
ahora el Jesús de Lucas ha actuado solo, por el territorio de Galilea.
En
adelante va a ensanchar su campo de acción y se va a rodear
Pescar es la imagen del Apostolado igual que pastorear. El mar: Es el sin sentido. Por eso pescar hombres quiere decir ayudar a las criaturas de Dios a que salgan del caos y se sientan criaturas, a que se relacionen con el Dios de la vida. Todo en torno al lago nos habla de peces: Betsaida (casa de peces,) Magdala (salar el pescado). Pescador de Hombres: Pedro atrapará seres humanos vivos, los revivirá una y otra vez.
El punto de partida son unos pescadores. De tres de ellos -Pedro, Santiago y Juan- se dice el nombre. Jesús ya conoce a Pedro: Había estado en su casa y curado a su suegra. Había sido su huésped, por eso sube a su barca. También Simón conoce el poder de curar de Jesús y de su palabra. Todo sucede junto al lago.
La Pesca Milagrosa sólo la cuenta Lucas en este lugar. Se pide a Pedro que eche las redes -largas redes de 400 a 500 metros. Se necesitan al menos cuatro hombres. El signo de Jesús se amolda a la vida e inteligencia de Pedro. Esperanza contra toda esperanza como Abraham, como María. ¡Si no han pescado de noche cómo van a pescar de día!. La palabra clave del relato interior es: "Por tu nombre echaré las redes".
HOMILIA
►El
que entiende de pesca hace caso del que no entiende de Pesca.
Pedro entiende su nulidad ante lo santo. Su existencia será cualitativamente ►En la primera lectura, Isaías describe dramáticamente la posibilidad de ser un enviado de Dios. Isaías han sentido la trascendencia y es el retrato de todos los que ha dicho Sí a Dios en la historia. La presencia de Dios es acaparadora: El Templo no lo puede contener. El humo del Templo significa su presencia, pero al mismo tiempo la esconde. ►Pablo ha visto al Señor. Esta visión lo constituye en testigo fuera del tiempo. Reconoce que por la gracia de Dios es lo que es. Tú tienes imaginación para ser su testigo en el mundo. ►Los apóstoles como Isaías se sintieron fracasados. Además de pobres y débiles. No han pescado nada en toda la noche. Pero, en nombre de Jesús, sí tienen éxito: El lago que parecía vacío estaba lleno de peces. En nuestro desánimo con actitud humilde digamos: Aquí estoy o dejaron todo y lo siguieron. La pesca será prodigiosa en un mundo con pocos oídos al evangelio.
►Pedro
dice: “Soy un pecador”. En el Evangelio de Lucas los que se reconocen pecadores
son los que son capaces de acoger a Jesús, de fiarse de él y dejarlo todo. Pedro
se fía de Jesús y Jesús se fía de Pedro:
“serás
Fiarse de Jesús: Echar las redes en pleno día porque lo dice Él que de pesca no sabía nada. Dejar que Jesús entre en nuestra vida, en nuestra barca, en nuestros amigos...en nuestro partido. Tomar en nuestras manos otras redes que nos saquen de nuestro mar. Remar mar adentro, dejar la orilla con sus gentes. Lo otro ya es un regalo: “llenaron las barcas”.
Aunque diga “apártate de mí”, deja todo para seguirlo. A la orilla del lago, Jesús busca con su mirada ayuda para atender a tanta gente. Pedro le presta su barca.
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