La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

2 de diciembre de 2007

PRIMER DOMINGO DE DICIEMBRE

 

 

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

PRESENTACIÓN

 

EXCLAUSTRACIÓN EN  1835

 

        El 21 de Agosto de 1835 se declaró disuelta la comunidad, robando todos sus bienes. Se componía de 7 sacerdotes, un diácono, un subdiácono un corista y tres legos, en total 13 religiosos.

 

        Las normas para los exclaustrados son las siguientes: quedan sujetos a la autoridad diocesana; se debe enviar su nombre al obispado; pueden seguir utilizando las licencias habidas; sus Iglesias quedarán como ermitas, no pueden vestir el hábito de su Orden, sino el hábito talar de los sacerdotes seculares; bajo ningún concepto se permite que los religiosos formen corporación en los conventos suprimidos.

 

        Veamos la aplicación de estas normas en este convento. Este convento es elegido como presidio correccional e incluso la Iglesia desde el 8 de Mayo de 1838. Pero la Iglesia sigue abierta al culto, gracias a la Hermandad del Cristo de Gracia. Dicha Hermandad y la Cofradía de la Santísima Trinidad continuaron celebrando sus cultos, dependiendo de la Parroquia de San Lorenzo. Con gran solemnidad se celebraban la fiesta de la Cruz y de la Santísima Trinidad. Desde el 30 de Marzo de 1849 al primero de Mayo, y durante varios años, se traslada solemnemente la imagen del Cristo de Gracia a la Iglesia de Jesús Crucificado.

 

        En 1866 llegaron tres sacerdotes que se decían trinitarios, pero no tuvieron acogida. Sirvió de Hospital de coléricos en 1855, 1856 y 1860. En 1868 fue hospital de sangre para los heridos en la batalla de Alcolea en la tarde del 28 de Septiembre.

 

        El trinitario Diego Martínez recibe el convento en 1866, celebrando solemnemente los cultos del 3 de Mayo del Santísimo Cristo de Gracia en 1867. El convento se había convertido en  “Casa de Misión y corrección de eclesiásticos”.

 

MISIONEROS  DEL  CORAZÓN  DE  MARÍA

 

        El 19 de Agosto de 1876. Llegaron a Córdoba 10 claretianos, 7 sacerdotes y 3 hermanos. Se había conseguido del gobierno este convento, que continuaba llamándose “Padres de Gracia”, como casa de Ejercicios para el clero. Después de notables reparaciones en el edificio, el 27 de Agosto se inauguró oficialmente la “casa misión”. Fue la primera comunidad de varones que se estableció en la ciudad después de la exclaustración de 1835. Estos religiosos se dedicaron principalmente a la misión y abrieron una escuela nocturna.

 

        Su recuerdo ha quedado en la sillería de Presbisterio y del coro, traído de los carmelitas descalzos de Puerta Nueva. Asimismo erigieron un monumento al Corazón de María en la huerta – frontón del convento, en agradecimiento de la recuperación de la salud del P. José Xifré, anciano general de la congregación. Había sufrido una caída al bajar a la Iglesia para asistir a la Misa que se cantaba en honor del Beato Juan Bautista de la Concepción. Los Padres Misioneros del Corazón de María levantaron el convento.

 

 

    COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS

 

Velar: Mirar en Profundidad

 

EXÉGESIS:  Mateo 24, 37-44.

 

        Un verbo domina en el texto: Venir. Venida del Hijo del Hombre, del diluvio, de un ladrón.  De estas venidas,  dos, la del diluvio y la del ladrón,  sirven de referencia aclaratoria a la tercera, la del Hijo del Hombre, expresión que remonta al profeta Daniel. Está a la  mitad del camino, entre lo divino y lo humano, lo individual y lo colectivo. Se conjugan armónicamente Dios y el Hombre, incluyéndose ambos, sin confundirse. Es la historia como abrazo de sus dos protagonistas: Dios y el Hombre. Tras el abrazo todo será diferente. Se pretende que el lector esté en vela, preparado con dos ejemplos: El del tiempo de Noé y el del Dueño de la casa.

 

Isaías 2, 1-5.

 

        La ambición, codicia y arrogancia de la casa de Jacob les ha llevado a olvidarse de Dios; por eso llega el Señor para abajar su autosuficiencia. Pero suena el oráculo de salvación: “Al final de los tiempos...”.  Todo se transformará en Sión. El Señor ha deseado vivir en ella y entonces, “de las espadas, forjará arados; de las lanzas, podaderas”. Hacia Sión habrá un doble movimiento: De Sión sale la ley, la palabra del Señor. Esta palabra del Señor atrae hacia sí a todas las naciones. Israel caminó por el desierto hacia Sión, ahora lo hacen todos los pueblos. Todo ello expresado en bellísimas imágenes.

 

 

 HOMILÍA

 

Jesús, “Todas tus palabras fueron una palabra, velad”  (A. Machado). Se ve que nos encontró dormidos o muy despreocupados. Vio que mirábamos hacia todos los lados, pero no hacia el centro. Velar no es estar a la expectativa; es mirar en profundidad: Captar la ruta de los vientos del Espíritu.

 

Velar es Amar:  Tener el corazón en vela como la novia del Cantar, como la Madre, captar de lejos los pasos del Amado, como el Padre de la Parábola. Velar es descubrir qué es lo que impide la llegada del Amado: Caminar hacia Belén donde una familia pide posada, donde un inmigrante pide trabajo, donde un hombre lucha por  sobrevivir. Velar es también orar, porque el objetivo de nuestra esperanza no depende de nosotros.

 

Sión es la antítesis de Babel. La Subida es escarpada, arriesgada, pero sólo desde esta montaña sale la luz. Aun que hoy nos riamos de estas  visiones, tenemos que saber que lo mejor del hombre sigue esperando la luz y la paz.  Sigamos soñando:  No más pueblos contra pueblos, ni pueblos sobre pueblos.

 

►“A la hora que menos penséis vendrá el hijo del Hombre”. Buena Noticia para comenzar el Adviento: El Hijo del Hombre es lo mas querido y deseado. Si viene descansará nuestro corazón. Puede venir en cualquier día, entonces es Navidad. En la Oración. Cuando le dices ven y cuando le  dices voy, respondiendo a su llamada.

 

Señor, aunque somos Hijos difíciles de encaminar, tú sabes, Divino Alfarero, que somos obra de tus manos, aunque de barro. Por eso en este Adviento, voy a arriesgarme en busca de la Tierra Prometida, en la Búsqueda del Amado:

 

“Ni cogeré las flores,

ni temeré las fieras,

y pasare los fuertes y fronteras”.

 

 

 

PARA TU FORMACIÓN

 

LA EUCARISTÍA

 

EL RELATO DE LA INSTITUCIÓN 

 

        Es el centro de mayor intensidad y densidad litúrgica y teológica. Todo lo que Dios Padre ha hecho desde la creación, se condensa en la Pascua de Cristo, su muerte y resurrección y en el gesto anterior de su entrega: El relato de la última cena. La alabanza se convierte en memorial  sacramental.

 

        Si la epíclesis está delante, relato y memorial tienen tono epliclético: Invocamos al Espíritu para que sea verdad aquí y ahora. Si está detrás, el relato se une directamente a la alabanza.

 

a/ El relato tiene una introducción: “El cual, cuando iba a ser entregado...”

 

b/ Los ritos del pan y del vino, con sus palabras se toman del NT, pero con libertad

 

        La liturgia tiende a la simetría de gestosformas. Se hacen amplificaciones (“santas y venerables manos, mirando al cielo”), añade “que será entregado por vosotros”. Se dice “nueva y eterna alianza”(Hb 13,20). Quizá haya demasiados gestos en un momento en que debe prevalecer la palabra: Recuerdo narrativo. Este relato narrativo con énfasis o en silencio nos recuerda que lo que celebramos no es obra nuestra, sino obediencia e imitación de lo que Cristo nos dejó como herencia.

 

c/ El relato de la última cena es el “hoy” de la Pascua de Cristo, el momento en que proclamamos el misterio de Cristo – el sacramental de la cena y el histórico de la Cruz. Todo ello en un tono de alabanza dirigida a Dios Padre.

 

 

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