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VOZ TRINITARIA 22 de Abril de 2007 TERCER DOMINGO DE PASCUA
P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net
PRESENTACIÓN
SENTENCIAS EN EL TRATADO DE LA HUMILDAD DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA CONCEPCIÓN
Partiendo de que una
sentencia es un dicho grave y sucinto que encierra en sí doctrina grave
digna de tenerse en cuenta, te das cuenta
“Dejar a Dios por Dios”. Fue la frase que se quedó más grabada en las jornadas del Reformador. Se estudió su genealogía hasta llegar al Maestro Eckart.
Ante la posibilidad de que no se aprovechen por no verse las obras del humilde sentencia. “No toda el agua que derraman las nubes se aprovecha ni toda la luz que extiende el sol se bien logra”.
Sólo Dios puede llegar hasta el humilde: “Sólo Dios es el que penetra esas profundidades, ése no ser”. Su unión con Dios hace que “el humilde todo lo de la tierra lo desprecia y estima en nada”. Así percibía Él la diferencia entre el tener y el ser: “No es el tener quien sube la humildad, sino el despreciar y desasirse de todo”. Así traduce al demonio disfrazado de ángel. La soberbia “Sabe bien matar piojos al sol y donde la vean”. Es el dar gato por liebre. El objetivo del humilde es dar el corazón “solo a solas su Dios”.
Él siempre vio claro los fines de su obra, la Reforma, pero los medios... Así lo expresa: “Los fines que son quienes descubren los principios y los medios”
Si la grandeza de algo se manifiesta en su poderío, el humilde es el más poderoso: “Grande virtud es la que al grande sujeta y lo tiene por hijo a su mandado ”El humilde es el dueño de Dios”. Por eso Dios le dará el mayor precio: “No hay tanto que tanto monte, cuanto Dios le dará”. Recogido en sí mismo, a solas con su Dios, no se atreve ni a pedir: “Es muy corto saber el del hombre para saber pedir”.
El humilde se encuentra con Cristo, bajando la misma escalera; en eso tendrá su supremo galardón: “Cristo y el humilde andan siempre juntos”. Es una virtud que hay que estar siempre adquiriendo: “La humildad en el hombre jamás acaba de madurar”. Se trata siempre de seguir el camino trazado por Dios, camino que es distinto para cada alma: “Ya Dios a un alma le tiene señaladas sus veredas (si es religioso algo más estrechas)”. Otras muchas sentencias encontrarás en este tratado. Atrévete. Para hacerlo más ameno, me he atrevido a comentarlas.
Alguien se atrevió a resumirlo con otra sentencia que ahora sí es refrán: “El humilde le tiene cogidas a Dios las sobaqueras”.
COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS EXÉGESIS: JUAN 21, 1 - 19.
Brasas y pescado puesto encima y pan: Brasas preparadas por Jesús y que recuerdan, por contraste, las brasas de las negaciones, cuando Pedro se calentaba protegiéndose del frío reinante.
“Aquel discípulo que tanto quería le dice a Pedro”.
Este discípulo tiene una identificación cambiante. Ello explica el carecer de nombre. Es el discípulo preferido de Jesús. Es el que reconoce a Jesús de inmediato, aspecto en el que supera a Pedro aquí y en otros pasajes donde ambos aparecen juntos. Parece ser el que sintoniza con Jesús, el que ahonda en Él y por eso lo conoce.
HOMILÍA
►Este
discípulo Amado debió ser una gran persona. Recuerda que la Magdalena, los
discípulos de Emaús lo tienen al lado y no lo reconocen, él lo tiene a cien
metros y enseguida se da cuenta de que es Él. Me
►Unas brasas, pescado y pan son resurrección. Jesús esperando a ver si vuelven sus amigos de pescar, buscando ramas seca para prender el fuego poniendo los peces sobre las brasas, preparando el almuerzo. Luego la frase más importante para aquellos pescadores cansados: “Muchachos, vamos a almorzar”. Con sencillez y hondura se descubre a Jesús resucitado en unas brasas y en unos peces asados.
►El seguimiento de Pedro ha sido total y sincero. Apenas oye que el desconocido de la orilla es el Señor, se ciñe y se lanza al agua en pos de él. en el almuerzo ofrecido por Jesús, Pedro comprende que amar a Jesús es hacer algo por los demás.
►El tacto y la ternura de Jesús convierten al atolondrado apóstol en el hombre de máxima confianza. Jesús confía sus poderes al frágil apóstol. El único límite a la autoridad de Pedro es el guardar y guiar su rebaño, protegerlo y alimentarlo.
►Pedro y el Discípulo que ama. Pedro le tiene sana envidia porque le ganó en todo: Fue fiel hasta la Pasión, descubrió el sentido de los lienzos del sepulcro, lo reconoció el primero paseando en la orilla. Pedro conduce, el que ama lo da a conocer. Así se juntó el poder y el carisma. ¿Por qué se intenta reducir lo carismático al mínimo?.
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