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VOZ TRINITARIA 1 de julio de 2007 DOMINGO XIII
“Tomó la decisión de ir a Jerusalén”
P. Manuel Sendín García En exclusividad para Trinitarios.net
PRESENTACIÓN
IMPORTANCIA DE JERUSALÉN PARA LUCAS
Lucas,
igual que Mateo y Marcos sigue un esquema muy conocido: Jesús comienza su
actividad en Galilea, y no sube a Jerusalén hasta el final de su vida, para
sufrir la muerte. Sin embargo, Lucas concede una importancia capital al viaje a
Jerusalén. Así lo anuncia de forma solemne:
“Cuando iba
llegando el tiempo de que se lo llevaran, Jesús decidió
Lucas comienza el evangelio en el templo de Jerusalén, donde Zacarías, padre de Juan Bautista tiene la aparición del ángel que le anuncia el nacimiento de Juan. Al Templo llevan al niño para presentarlo al Señor. A los doce años lo presentan también en el templo, donde se queda “en la casa de su Padre”.
En el Evangelio de Mateo, Jerusalén sólo aparece en el episodio de los Magos; de Jerusalén sólo sale la amenaza de muerte para Jesús. Son dos enfoques distintos: - Para Mateo, Jerusalén es el símbolo de la oposición de Dios. Allí no hay personas interesadas en conocer al Mesías. Los sumos sacerdotes y los escribas conocen las escrituras, saben que el Mesías nacerá en Belén, pero nadie se molesta en visitarlo.
Lucas por el contrario concede un puesto central a la ciudad y al templo. Allí se encuentran personas piadosas y fieles (como Zacarías, Simeón, Ana) y es el lugar ideal para ponerse en contacto con Dios. Mientras Mateo ve ya anunciado en la infancia de Jesús el rechazo posterior de su pueblo, Lucas subraya que la vida de Jesús está en continuación con las esperanzas y promesas hechas por Dios al pueblo de Israel.
En Marcos y Mateo, Jesús
se aparece sólo en Galilea, Lucas sin embargo concede un puesto central a
Jerusalén. Los ángeles no les dicen
El Evangelista Lucas quiere presentar el nacimiento y expansión de la Iglesia en perfecta continuidad con el Antiguo Testamento, con la historia y las instituciones del pueblo de Israel. El símbolo de la continuidad entre lo antiguo y lo nuevo es Jerusalén.
En Jerusalén tenían centradas los judíos sus esperanzas allí se manifestaría Dios de la forma más potente. Y eso es lo que dice Lucas.
En Jerusalén se forma el nuevo pueblo de Dios, en Jerusalén baja el Espíritu, en Jerusalén realizan los apóstoles sus primeros prodigios y milagros, de Jerusalén sale el Evangelio para extenderse por el mundo. Por consiguiente, si muchos judíos rechazan el evangelio, no es porque Dios haya actuado en contra de sus esperanzas y convicciones más profundas, sino porque se han empeñado en cerrarse al plan de Dios.
COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS
“Tomó la decisión de ir a Jerusalén”
EXÉGESIS: 1 Reyes 19,16b – 19-21.
Contexto:
Elías defensor de pobres y defensor infatigable del monoteísmo, está sufriendo
una persecución tan atroz que llega a desearse la muerte. El Señor no lo
abandona en su huida, sino que lo conforta mediante una comida y bebida
milagrosa. Así podrá continuar hasta la montaña divina. Tras el encuentro divino
deberá volver a su gente y ungir a su sucesor, Eliseo. La llamada de Dios a
Elías, como la de Moisés había sido grandiosa: en el Horeb. La de Eliseo es más
prosaica, en sus labores agrícolas como la de Andrés Elías le echa encima su
Lucas 9, 51- 62: Comienza aquí la segunda parte del Evangelio de Lucas: Es la subida hacia Jerusalén, hacia la Cruz, hacia el cielo. El comienzo es un acto consciente y decidido, “afrontó decidido el viaje”, literalmente sería: “endureció el rostro”. El viaje no puede empezar peor. En una aldea de Samaría, se niegan a recibir a Jesús. Juan y Santiago, que eran unos bestias, pretenden castigarlos con un rayo. Pero Jesús se niega a fundar la inquisición. Además en el capítulo siguiente nos presenta el Buen Samaritano; y solo un samaritano vuelve a darle las gracias.
Pero Jesús es muy duro con los tres discípulos posibles. Lo de Jesús no admite dilaciones.
HOMILÍA ►Pocas palabras como las del Evangelio de hoy resultan tan molestas: No hay que quemar a los enemigos. Sed tolerantes: Los trinitarios y sus redimidos siempre fueron tolerantes. No tener donde reclinar la cabeza; deja que los muertos entierren a los muertos; la decisión es definitiva; el que echa la mano al arado...
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