La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

24 de junio de 2007

NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

 

AnterioresLee los comentarios recibidosEn formato pdf

 

P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

PRESENTACIÓN

 

EL ESPÍRITU SANTO EN VACACIONES

 

        Durante este verano visitarás a familiares y amigos y ellos te visitarán. Llegaréis hasta la puerta y ¿Entraréis?.

 

       Aquel Párroco quiso visitar a sus fieles. Al llamar al cuarto piso le dijeron que la familia católica que allí vivía se había marchado, pero que no se preocupara que la nueva vecina del segundo era católica. La vecina de ésta le informó que había salido: “Es aquella que viene por la acera con un niño en  el carrillo”.  La esperó junto a la puerta del piso. Tenía  19 años. "Padre, entre", le dijo la joven.

 

      La casa era un caos. Vivía sola con su niño. Su familia era muy católica.  Embarazada,  un día se marchó de casa. Una amiga le proporcionaba noticias de su familia: Su hermano mellizo tenía un cáncer y estaba en el hospital. Ella no podía comunicarse.

 

      A través del Párroco se puso en relación con su familia, y con su hermano.  En las sucesivas visitas la casa ya estaba  más ordenada. ¡Qué importante había sido aquel "entre" del primer encuentro!, pensó el Párroco.

 

      Un icono (imagen) puede ser una estatua, un mosaico o una pintura raspada en las catacumbas. Es siempre una ventana a lo divino. Dios no sólo se revela con palabras, también con imágenes. Cristo no sólo es la Palabra de Dios, sino también la imagen de Dios.

 

      Fíjate en el icono de la Trinidad de Rublev (1408). Lo primero que ves es el Espíritu Santo. Su misión es el introducirte en la Trinidad, en su movimiento, pero no podrás hacerlo si el Espíritu Santo no te invita. El Espíritu es el que nos invita a entrar en el círculo. Recuerda: Ven Espíritu Santo, riega, limpia. Tu casa recuperará el Orden.

 

       ¡Importancia del decir, "Entre"!. Recuérdalo en tus vacaciones.

 

 

    COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS

 

EXEGÉSIS: Lucas 1, 57 - 66. 80.

 

        El nacimiento de Juan Bautista es totalmente don de Dios. Nace de Isabel, una madre estéril y de Zacarías un padre anciano. Su nacimiento es como una palabra pronunciada por Dios, que resuena más elocuente aún en el silencio de su padre Zacarías, sacerdote de Israel, que queda mudo por no fiarse totalmente de la promesa de Dios. La mudez de Zacarías se rompe cuando hay que ponerle el nombre a su hijo. Juan, “Dios da su gracia”, indica la gracia transformadora de Dios. Del silencio de Zacarías nace la última palabra profética de la Antigua Alianza y de la esterilidad de Isabel nace el precursor de la vida ofrecida por Dios a su pueblo. Zacarías recupera el habla y bendice a Dios.

 

        Con esta bendición se inaugura el tiempo nuevo de salvación. Los vecinos participan de la gracia y se hacen misionero de la misma: “La noticia corrió por toda la montaña de Judea”.

 

                                                             HOMILÍA 

El más grande nacido de mujer.- La figura de Juan Bautista resulta siempre atractiva. Nació de Isabel, mujer mayor y estéril. Así queda clara la intervención de Dios, como había sucedido con Isaac y Sara. (Moisés exiliado y libertador; Abraham pagano y padre de los creyentes; David el más pequeño y proclamado Rey). La Iglesia es el nuevo pueblo que nace del viejo Israel, anquilosado por tantos legalismos.

 

Juan, Hombre sobrio y precursor.- Se marcha al desierto, prescinde de todo lo superfluo: posesiones, hogar, vestido, alimentación. Que nuestra Iglesia no sea acaparadora por inseguridad ante el porvenir.

 

        Juan, precursor: Anuncia al Salvador, sin suplantarlo: “ Detrás de mí viene”. Insinuó a sus discípulos que lo dejaran a Él para seguir al verdadero Cordero. ¡Lección Magistral!

 

Juan, Profeta.- Denunció que no era lícito vivir con la mujer de su hermano; invitó a los que tenían dos túnicas, - a los que tenían comida, a los recaudadores, a los soldados. Curiosamente, no hay ninguna prescripción que pudiéramos llamar religiosa. El profeta tuvo un encuentro con Dios en el seno materno,  “saltó de alegría”. Ese encuentro lo llevó a actuar en el mundo. Después de ese encuentro nada le aterroriza; “Raza de víboras”, llamará a los que se consideran más piadosos; “no te es lícito”, dirá al Rey. A pesar de ello, el Profeta se creerá un fracasado: Muere a manos de Herodes por denunciar su pecado.

 

Fiesta de San Juan Bautista: Nos recuerda que nuestra misión es presentar al Señor ante las gentes, señalarlo y retirarnos a tiempo para que la relación evolucione y madure. Hoy necesitamos personas que señalen el camino del Señor con la vida, que muestren el verdadero Cordero.

       Juan Bautista es un regalo de Dios para sus padres y un regalo de Dios para su pueblo. Sus padres ven cumplidos sus deseos casi imposibles, al pueblo nadie le hablaba de Dios hacía ya mucho tiempo. También es un regalo para nosotros, el pueblo de Dios.

Envíenos su comentario a las lecturas de hoy rellenando el formulario siguiente o escribiendo a redaccion@trinitarios.net

 

Nombre
Correo electrónico

Escriba sus comentarios en el espacio siguiente:

AnterioresLee los comentarios recibidosEn formato pdf