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VOZ
TRINITARIA
3 de Junio de 2007
SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
  
P. Manuel Sendín García
En exclusividad para Trinitarios.net
PRESENTACIÓN
CREDO TRINITARIO
La
trinidad no se compone de nombres abstractos.
Aunque nuestras palabras
sobre Dios sean balbuceantes e inconexas, Dios no está lleno de misterios:
Es plenitud de vida. Ha plantado su tienda entre nosotros, ha derramado su
Espíritu en nosotros.
Dios es el
que siempre ha actuado a favor nuestro. Su interior está lleno de amor y de
comunidad; es una Familia: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Desde Dios
– Trinidad se redefine de nuevo al hombre: Es el que tiene por Padre a Dios y a
todos los hombres por hermanos, por encima de toda raza y color.
1.- Creo en Dios
Padre Todo poderoso.
-
Creo
que hace salir el sol sobre todos y viste a los pájaros...
-
Creo
que sabe esperar pacientemente al Hijo Pródigo, ante el que no hay
judío ni samaritano.
- Creo que es
una misma cosa con Jesús, porque se aman.
-
Creo
que Dios es transcendente al mundo; “Su origen no lo sé, pues no lo tiene;
más sé que todo origen de ella viene”.
-
Creo
que le puedo fiar mi existencia con todo lo que amo.
-
Creo
que es todopoderoso con una historia concreta en mi vida y en mi Iglesia.
-
Creo
que Dios ha creado el mundo por Cristo en el Espíritu para
participar su propia vida Trinitaria. Su poder Creador da libertad a todos
los seres creados. Convoca como interlocutores a otros seres también libres.
-
Creo
que se vació en su Hijo tomando carne en las entrañas de la Virgen María y
haciéndose uno de tantos.
-
Creo en este Padre que a través de su
Hijo, que hizo suyos los lugares de la
impotencia
humana
y terminó desamparado, nos hizo partícipes de su
Resurrección.
-
Creo
que es el Creador del cielo y de la tierra: Sin diferencias
entre hijo, hija, criado, siervo, Huésped... y que descansa, hace fiesta por
la alegría de tanta vida.
-
Creo que mi
Dios Padre tiene dos manos, su Hijo y el Espíritu y que de ellas brota la
Iglesia.
2.- Creo que Jesús es “el
Hijo único de Dios”.
-
Creo
que todos somos hermanos e hijos de Dios.
-
Creo
que Jesús es un hombre concreto, histórico, con una vida y un mensaje
concreto con los encuentros de la Resurrección.
-
Creo
que Jesús es Dios, misterio inefable de la Vida, Fuente y Fondo de todo
cuanto existe.
-
Creo en
la Experiencia que las Primeras Comunidades tuvieron de Jesús
y cómo lo interpretaron. Creo que fue una experiencia límite y sin igual en
la cercanía de Dios.
-
Creo
que para los discípulos fue un “no necesitamos más”;¡Qué bien estamos
aquí!, vamos
a hacer tres tiendas. Tú tienes Palabras de vida eterna.
-
Creo
que el Dios de Jesús es un Dios universal, fiel, misericordioso, de vida, de
adultos. Confieso que en la medida en que vivamos como Jesús también
nosotros somos Hijos de Dios.
-
Creo que Jesús
bajó a los infiernos, es decir, llegó a todos los lugares infernanales
de hoy. Así su luz iluminó el abismo, todo abismo.
- Creo
que el Caín que hay en nosotros recibe la visita de Cristo
–Abel–
víctimas de la Historia-, para liberarnos con su Perdón.
3.-
Creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida.
-
Creo que el
Espíritu es la realidad más íntima de mi ser y lo confieso como
valor. Confieso que el Cuerpo es un don del Creador, ennoblecido por la
Humanidad de Cristo.
- Creo
y confieso que el Espíritu Santo es Señor y Dador de Vida y que nadie tiene
derecho a quitar esta vida, aunque no haya nacido, o se esté ya acabando.
-
Creo
que el Espíritu Santo nos trae el recuerdo de Jesús y nos conduce a la
verdad plena. Desvelar el rostro de Dios en cualquier época de la historia
es obra del Espíritu.

HOMILÍA
HOMILÍA
PARA UNA CASA TRINITARIA
1.-
Vivir en una casa Trinitaria.
La
casa de la Trinidad es una casa cuyas personas deben tener los mismos
movimientos y las mismas relaciones que las personas de la Santísima
Trinidad. En la Trinidad las personas no son tres solitarios, sino que
viven en correlación y comunión. Cada persona vive para afirmar a
la otra y en esta afirmación está su identidad. Y al mismo tiempo
se vacían de sí mismas, se desviven por las otras, desposeyéndose por amor,
entregándose.
Discreción: El Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo son discretos: Ninguno quiere ocupar el primer plano.
Quiere estar discretamente detrás del otro.
Jesús
dice: “Sólo Dios es bueno”; “Os conviene que yo me vaya”. Dios Padre
dice: “Éste es mi Hijo, escuchadle”. “El Espíritu clama en nosotros Abbá”.
Así es la comunidad de Dios, así es el Amor. Cuando se ama de Verdad se da el
regalo sin autoafirmarse a sí mismo, el amante desaparece. Siempre el Amante
derrama mil gracias, aunque sea con presura.
En las comunidades Trinitarias, ningún
grupo se autoafirma, afirmamos a los demás, les damos relevancia, los ponemos en
el primer puesto.
2.- Clave Carismática de una casa
Trinitaria.
Queremos resaltar la Tri –
Unidad de Dios. Es nuestra alternativa a un Dios solitario (Monoteísmo) y un
Dios Legión. Un Dios solo no puede ser Maestro de Comunidad. Somos en la Iglesia
la memoria de esto.
- REDENCIÓN:
Nuestro
mundo tiende a globalizarse, eliminando a los débiles. Nuestro Dios –
Trinidad es Redentor. Ante las esclavitudes se necesita redención. El
trinitario recuerda que Dios se ha volcado en
el mundo en el que hay que restaurar las imágenes rotas de Dios, sobre todo en
los lugares más diabólicos.
Poner el Ser
donde no hay nada (historia del Padre), poner vida donde hay muerte (historia de
Hijo), poner esperanza donde hay apatía (historia del Espíritu Santo). Por eso
todas nuestras casas e Iglesias se intitulen de la Santa Trinidad.
-
CARIDAD:
La raíz de todo es la Caridad. El Amor es la raíz de la Orden. Es una
Caridad redentora. Tenemos que parecer más redimidos. Liberación
gratuita y de perdón. El mundo se redimirá sólo si entra en la
dinámica del don y de la
gratuidad.
3.-
Estilo de una casa Trinitaria.
Los
Trinitarios tenemos un estilo: El estilo de Dios Trinidad. Cuando un
grupo pierde su estilo se degrada en la incapacidad de ofrecer lo propio.
Por eso tenemos que aprender bien este estilo y ser siempre de un estilo.
-
La
Fraternidad: La fraternidad corrige el jerarquismo: Clérigos y
laicos son hermanos. Lo clerical no es superior a lo laical. Donde hay
Trinidad hay igualdad; donde no hay igualdad no hay amor;
puede haber poder, pero no vida. No tengamos miedo a la igualdad, no
tengamos miedo al amor y terminemos no amando. ¡Morirse por falta de
amor y estar rodeado de amor por todas partes!.
-
La Pobreza:
Vaciarlo todo para la redención. La tercera parte los
cautivos. Dar espacio a lo que se quiere dar espacio: A la
redención. Esto es lo que quiere la Trinidad:
Comunicación.
-
Aire de Familia:
Los Trinitarios tenemos un aire de familia: Es el aire de Dios, el soplo del
Espíritu. Llevamos la impronta de la Trinidad. Nuestra familia tiene que
tener el aire de Dios Trinidad. Que todos seamos discretos y veamos lo
imprescindible que nos son los otros miembros.


  
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