La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

20 de Mayo de 2007

ASCENSIÓN DEL SEÑOR: SÉPTIMO DOMINGO DE PASCUA

 

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

PRESENTACIÓN

 

 EL CONCILIO DE JERUSALÉN (AÑO 49)

 

        La primera lectura nos ha recordado el concilio de Jerusalén. Se han desbordado los confines de Palestina. No  eran ya conversiones individuales;  se trataba de saber cuál era el sitio que había que dar en la Iglesia a comunidades enteras.

 

        Debemos tener en cuenta lo siguiente:

 

        La Alianza establecida con Abrahán y su descendencia era  “para siempre”. El signo de ella era “la circuncisión” (Gen. 17,11). La ley valía no solo para los descendientes de los patriarcas, sino también para los esclavos. Por tanto, también debía de aplicarse a los  prosélitos. La circuncisión era la señal de la entrada en el pueblo de la promesa. Jesús no había dicho nada sobre el asunto.

 

        Debate apasionado que conoció diversas fases en Antioquía y en Jerusalén (Hech.15,1-29; Gal.2,1-10). Algunos partidarios de la circuncisión la creían indispensable antes del Bautismo; para otros era perfeccionamiento del mismo

 

        Siguiendo su plan general, Lucas nos muestra cómo fue madurando en la iglesia una solución conciliadora. Pablo ha conservado mejor la atmósfera de tensión que rodeó a aquella asamblea decisiva para el porvenir de la Iglesia. Pablo recuerda a los gálatas que “ las columnas de la Iglesia” (Santiago, Pedro y Juan) han reconocido plenamente la libertad de los  gentiles frente a la ley y no les han impuesto nada más que su solicitud por los pobres de Jerusalén.

 

        Obligar a los paganos convertidos a la circuncisión era un obstáculo considerable; ellos consideraban la circuncisión como una mutilación degradante.

 

        Fue mérito de Pablo descubrir el alcance teológico de la cuestión: ¿Guarda la ley su validez? ¿Qué novedad ha aportado la muerte y resurrección de Cristo? ¿Sobre qué se basa la justificación del cristiano:  sobre la ley o sobre la fe en  Cristo?. Estas cuestiones constituyen la teología de Pablo y de ellas habla en Gálatas y Romanos.

 

EL APRETÓN DE MANOS

 

        Tanto en los Gálatas como en los Hechos, los relatos son sesgados y fragmentarios. Pablo se defiende en contra de los judaizantes introducidos en Galacia. Los Hechos buscan la armonía. Pablo está más cerca de los hechos y es protagonista y por eso hay que preferirlo. ¿Por qué fue Pablo a Jerusalén sin ser citado?. Quizás por revelación divina o por no seguir su carrera sin fruto o haberla seguido en vano. Lleva  consigo a Tito, cristiano de la gentilidad que no se había  circuncidado. En la asamblea había tres facciones: 1) Pablo, Bernabé y Tito  (cristianos gentiles); 2) Santiago, Cefas y Juan (judeocristianos); 3) Falsos hermanos que se metieron a espías  (Gal. 2,4). Se llega a un acuerdo entre Pablo y Bernabé y “las columnas  de la Iglesia”. Se reparten el campo de misión: Gentiles y circunciso. Habrá dos evangelios:  “Evangelios de la circuncisión” y “Evangelio de la incircuncisión”. Pero la tercera facción, “los falsos hermanos” irán a las Comunidades de Galacia para imponer su exigencia. La unidad de la Iglesia sufrirá una crisis. Se añaden las llamadas “cláusulas de Santiago” (Hech.15,20) aunque posiblemente sean posteriores. La evolución de la Iglesia hace que el cristianismo judío se desmorone: Pedro abandona Jerusalén, Juan y Santiago padecen el martirio. Solo Santiago. el hermano del Señor, que dio un apretón de manos a Pablo y Bernabé en Jerusalén.

 

      COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS

Dios es ascensión continuada

 

EXÉGESIS Lucas 24, 46-53.

 

        Quien habla es Jesús Resucitado. Los destinatarios son un grupo de discípulos entre los que Lucas destaca a los once. La incredulidad queda atrás. Hay tres realidades: Muerte, Resurrección y Universalismo. Tienen que ser testigos de esa Realidad. El cumplimiento es posible por el don del Espíritu. Al final, la escena se va hacia Betania. El Resucitado se separa del grupo y vuelve a Dios bendiciendo al grupo. Fíjate que aquí no hay nube. Con esa bendición el Señor se centra en los discípulos: Todos sus caminos estarán marcados por este gesto de bendición.

 

HECHOS 1,1-11

 

        Esta escena repite el final del Evangelio de Lucas. Ahora sí hay nube. El destinatario es Teófilo, “querido Teófilo”, con un calificativo más cariñoso que el del Evangelio, “ilustre Teófilo”. “Si Teófilo es cristiano, los cristianos no pueden ser malos”, decían los paganos de su tiempo. No se habla de Jesús, recorriendo Palestina, sino Resucitado. El punto de mira es el Espíritu Santo, es el Protagonista. Los discípulos ya no tendrán experiencias de Cristo como las anteriores, se parecerán más a nosotros. No debemos conceder gran historicidad al relato.

 

 

HOMILÍA

    

        La Ascensión reafirma nuestra fe en el Resucitado: Donde nos ha precedido Él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros. La comunidad cristiana, recién constituida, necesita el aliento del Señor  (fuerza de lo alto), pero no puede vivir con nostalgia  (volvieron con grande alegría).Urge que los hombres conozcan que Dios ha estado con ellos, ha marcado un camino.

 

Jesús tenía el tirón del Padre y el tirón de los Amigos. El corazón de Jesús estaba roto por estas dos fuerzas. Por eso siempre que les dice que se va les dice que se queda – dándoles una Palabra Consoladora.

 

Dios es Ascensión Continuada. Es meta cada vez más alta. Bajó para hacernos subir. Su Padre atrae desde arriba, Él empuja desde abajo. Una de las palabras que más repitió fue: Levántate. Vamos al monte:  Os regalaré doctrina liberadora, os repartiré un pan que os hará caminar hacia Dios; se levantó y se ciñó la toalla de servicio.

 

La Ascensión es un relevo, los cristianos somos los últimos relevistas antes de la victoria. Corremos con el testigo en las manos y en el corazón. Por eso se quedaron mudos de asombro: Habían recorrido con Jesús los caminos de la tierra, le habían oído predicar... Y  ahora se les va con una clara advertencia: Predicad y sed testigos. El que asciende es el que se ha humillado.

 

La actitud de los doce es de adoración y de duda. Todos se postran y todos dudan. No dudan del Resucitado, dudan de su propia función. ¿Cuál será su papel ahora que Jesús no vive terrenalmente? Haced discípulos...

 

Yo estoy con vosotros”. El dinamismo de la resurrección está presente en la Iglesia. La marcha de Jesús no es definitiva. Si él ha dicho que está con nosotros es que está con nosotros. No nos quedemos mirando al cielo: No nos pasemos la vida echando de menos a Jesús; la alegría cristiana es necesaria en nuestro mundo. Volverá como lo hemos visto ir y se marchó después de haber pasado por la Cruz. Los hombres necesitan saber que Dios ha estado con ellos, ha marcado su camino.

 

 Mientras se eleva los bendecía. Todos los caminos están marcados por este gesto. Sus manos resucitadas están abiertas sobre todos los caminos de los hombres bendiciendo. Levántate: No soples cenizas (muerte), sopla dones (resurrección).

 

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