La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

6 de Mayo de 2007

QUINTO DOMINGO DE PASCUA

 

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

PRESENTACIÓN

        

“DESDE ALLÍ NAVEGARON A ANTIOQUÍA, DONDE LOS HABIAN ENCOMENDADO A DIOS PARA LA TAREA ASIGNADA”

 

        Esta ciudad es muy importante en la vida de Pablo, ciudad bilingüe de Judíos y paganos, base de las operaciones de Pablo y punto de referencia para asociar a los hermanos a la acción de gracias por el progreso del Evangelio. Con unos 500.000 habitantes era la tercera ciudad del mundo, después de Roma y Alejandría. Encrucijada de dos universos culturales: El mundo semítico del interior. Y el mundo griego del mediterráneo. Su santuario está dedicado a Apolo. Ciudad en gran parte porticada, modelo de ciudad de hombre mediterráneo que vive fuera de su casa excepto por la noche.

 

        Comunidad cristiana: Cuando llegan allí los helenistas “por primera vez se anunció a los griegos el evangelio”; La Comunidad de Jerusalén envía a Bernabé que reconoce la mano de Dios (Hech.11,30). Busca a Pablo para reforzar su obra. Esta nueva Comunidad impresionó a los paganos que los llamaron cristianos (Hech 11,26). Hacen una colecta a favor de la Iglesia de Jerusalén y confían sus ofrendas a Bernabé y Pablo (Hech. 11, 30).

 

        La comunidad de Antioquía ofreció a Pablo una base de operaciones. Él, el intruso, despidió especialmente de esa conexión en los primeros momentos de actividad. Según Hechos 11,25, fue Bernabé el que lo introdujo en la Comunidad. Es verosímil, Bernabé conocía ya a Pablo. El Apóstol tenía que acoger con gozo su incardinación a la Comunidad. Debemos liberarnos de la imagen del apóstol avasallador al que se le abren todas las puertas allí donde se presenta.  Debió resultarle mucho más fácil el acceso que en Jerusalén: Se encontró con cristianos que pensaban como él y que estaban abiertos a la misión a los gentiles. Al principio esta comunidad se compuso de cristianos a los que la persecución había expulsado de Jerusalén. También ellos habían predicado el Evangelio a los griegos, es decir, no solo a judíos, prosélitos y temerosos de Dios que se encontraban en la órbita de la Sinagoga  (11,19s). El que no se le exigiera la circuncisión y se les considerara miembros de pleno derecho, significa en último término, romper con la Sinagoga. Se nos han transmitido algunos nombres: Nicolás, un prosélito antioqueno (Hechos 6,5). Simeón, llamado el Negro, Lucio de Cirene y Manahén, hermano de leche  de Tetrarca Herodes (Hechos 13,1).  ¿Los profetas y doctores, eran presidentes de las Comunidades domésticas?. Posiblemente. Esta Comunidad, no tendría un prebisterio, sino que eran gobernados de modo carismático.  Esto la diferenciaría tanto de la Sinagoga, como de la Comunidad cristiana de Jerusalén, donde se instituyó por primera vez un Prebisterio en  una Comunidad cristiana. Pablo se insertó durante algún tiempo  en esta comunidad. Él urgiría una nueva actividad misionera.

 

       El griego es la lengua de los cultos y de amplias capas de la población de la ciudad, el siríaco lo es de la gente ruda. Esta mezcla  conduce a la inconstancia en lo político y al fanatismo en lo religioso. Era famoso el Apolo de la vecina Delfos.

 

       Pablo se dirigía a los estratos sociales medios y altos. Los judeocristianos helenistas ex pulsados de Jerusalén no dominaban el  siríaco. Tampoco Pablo. En consecuencia, el mensaje cristiano habría llegado en grado mínimo o nulo a las capas bajas del pueblo.

 

      Lucas, natural de Antioquia, nos recuerda que durante una reunión litúrgica, se oyó la llamada a la misión: “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la tarea a que los he llamado” (Hech. 13,2). En la despedida hay una imposición colectiva de manos. Todos se sintieron solidarios de los misioneros tanto espiritual como materialmente.

 

      COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS

COMO YO OS HE AMADO

 

EXÉGESIS: Juan 13, 31-33a. 34-35.

 

        Es el comienzo del gran discurso que será interrumpido con preguntas o diálogos ocasionales. Es un testamento, una despedida, una instrucción.  Por encima de todo es una visión  transcendente. Como si ya estuviera levantado en la Cruz, exaltado en la gloria, ascendido al cielo.

 

        Se hilvanan cinco frases en torno a glorificar. Los agentes son: El Hijo del hombre (Jesús) y Dios (el Padre). El momento culminante de esta glorificación: La Cruz. La Cruz pone de manifiesto quiénes son Jesús y el Padre. El amor de Dios es un amor serio, no de risa: Hasta la Cruz. El Dios es amor no es fruto de un razonamiento, es la conclusión de una vida. En la Cruz se desvela toda la gloria de Jesús y del Padre. Hasta allí llegó para que el hombre viviera.

 

     Hijitos: Indica una profunda ternura. Momento testamentario, imponente, sagrado. ¡Cuánta repetición de que os améis! Se va el Maestro pero nos queda su vida: Como yo os he amado. Esta fundamentación hace que el mandamiento sea nuevo. Jesús es el exégeta de Dios. La marcha de Judas precipita la fuerza del amor en un enfático ahora.

 

        Hechos 14, 20 b-26: Final del primer viaje de Pablo con algunos rasgos típicos de los primeros Cristianos. La comunidad de Antioquía es la responsable del viaje. De allí salen y allí vuelven. En esta comunidad hay profetas y doctores ¿Y Presbíteros?. El régimen ministerial sólo aparece en torno a los años 90-100.

 

                            

HOMILÍA

     La Pascua va llegando a su final. Su misterio ilumina nuestra existencia. La Iglesia nos propone a los nacidos de la Resurrección el testamento de Jesús. El amor es la gran realidad de la Pascua. Vivir en el Amor es apostar por la Pascua.

 

La Señal, auténticamente distintiva: “mirad cómo se aman”. En tiempo de dolor y escasez, en tiempo del circo y de la poscripción. También hoy en los momentos de la prueba (Irak, Sudán, Basilán...), los cristianos seguimos amándonos.  Quizá lo podamos dudar en nuestra culta Europa, en la que si carecemos de algo es de AMOR.

 

        Por amor los padres aceptarán a cualquier hijo; el Amor se llama fidelidad, comprensión, disculpa. La gloria de Jesús es la Cruz; la señal del cristiano es la Santa Cruz: No tener propia ni la propia vida.

 

        El Amor es la ideología del Cristianismo; no el aparato, ni las ropas, ni las procesiones, ni los rezos... Hay que valorar las diversas opciones posibles y ver cuál es más conforme con la de aquél que me amó.

 

        Nuestro modelo es: El amor que Dios Padre ha mostrado en Jesús. El amor de Jesús sabe a Encarnación; sabe a poner en camino al marginado; sabe a perdón; sabe a entrega hasta la muerte; sabe a ¿de qué hablabais en el CAMINO?

 

        ¿ A qué sabe tu AMOR ?

 

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