La Misa del Domingo

VOZ TRINITARIA

16 de septiembre de 2007

DOMINGO XXIV

 

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P. Manuel Sendín García

En exclusividad para Trinitarios.net

       

PRESENTACIÓN

 

 IVº CENTENARIO DE ESTE CONVENTO

FIESTAS DEL PRIMER CENTENARIO DE LA DESCALCEZ

(1599 -1699)

 

        Dentro del IV Centenario te presento las fiestas de esta casa con ocasión de los primeros cien años de la Reforma.

 

        Durante los días 23 y 24 de Agosto de 1699 “se emuló a un tiempo lo rico con lo curioso, lo jocoso con lo grave, lo humano con lo majestuoso”. Con la asistencia de las comunidades religiosas y nobleza de la ciudad no se puede saber “si excedieron los gastos a los afectos o, si los afectos se adelantaron a los gastos”. Presidió la imagen de Nuestra Señora de Gracia y se adornaron las capillas especialmente la del Cristo de Gracia.

 

        Se elaboraron 36 curiosas tarjetas (escudos) muy ingeniosas: Jeroglíficos que representaban misterios, difíciles enigmas con premios para el que los descifrase.

 

        Se hizo elogio de los varones más significativos de este convento y el progreso de la Religión en ese siglo: En España 28 conventos.

 

        Los adornos para la procesión ”en lo discreto fueron admiración para los cortesanos y en lo bien dispuestos asombro de los curiosos”. Incluso ”enbeleso de los plebeyos”.

 

        Te presento cómo se organizó un tribunal de justicia. Un perro grande de la huerta vestido de golilla y puños, y con una vara en la mano, representando un juez sentado en estrado o, y una cantidad de gatos que representaban al escribano y demás ministros, sentenciando a pena de horca a una rata grande que ejercitaban con tanta viveza, que, de haberlos oído hablar, dijeron que tenían razón”.

 

        Que esto te recuerde la alegría y popularidad de este convento. A mí también me trae a la memoria el capitel románico de los animales músicos del palacio de los Reyes de Navarra (Estella).

 

 

    COMENTARIOS A LA PALABRA DE DIOS

 

LA SALA DEL PERDÓN

 

EXÉGESIS: LUCAS 1,1-32.-

 

        En esta sala del perdón - capítulo 15 de S. Lucas - hay algunos cuadros nuevos. El de la oveja perdida lo conocemos por S. Mateo. Muy parecido es el de la moneda perdida. El de la pared central está ocupado por la parábola del Hijo Pródigo. Como sabes alguien le quiso cambiar el título, pero el guardián del museo le dijo que se dejara de novedades que así lo conocía todo el mundo. Tú fíjate en el hermano mayor: es la clave de la Parábola, destinada a quienes se quejan de que Jesús acoge a los descreídos y come con ellos.

 

        Como conoces el texto, reléelo tranquilamente. Fíjate en la alegría de encontrar lo que se ha perdido: Oveja, moneda, Hijo. Sólo al final de la Tercera Parábola se rompe la alegría: El Hijo Mayor. Este final remite al comienzo: El Hijo Mayor son los fariseos y letrados.

 

        Las tres parábolas nos dan la respuesta. Es la dialéctica de pérdida -encuentro (alegría).

 

ÉXODO 32, 7-11; 13- 14.-

 

        Moisés se adentró en la nube. Estuvo allí cuarenta días y cuarenta noches. El pueblo está impaciente; no sabe lo que ha ocurrido a su guía y se fabrica un becerro de oro. El Señor se irrita y Moisés intercede.

 

        He aquí su argumento: a)  Si se destruye todo, ¿Qué sentido tiene la liberación de Dios?. b) Dios va a quedar en ridículo ante los egipcios c) ¿Dónde irá a parar la promesa? Además, Moisés no acepta el ser el único descendiente: O perdonas al pueblo o me borras de tu registro. Esto hace imposible la promesa y por eso su súplica es eficaz.

 

                                                             HOMILÍA 

El líder, Moisés, desea correr la misma suerte que el pueblo.

 

Jesús no reprocha a los fariseos la ejemplaridad, sino el tipo de interpretación  que hacen: Por ser bueno tengo derechos... Dios es así de bueno: Quiere a todos en su mesa. Los noventa y nueve fariseos no suplen al publicano que falta.

 

Cerca de Jesús hay dos tipos de hombres: Publicanos – Pecadores  y Fariseos - letrados. Los unos estaban embobados con el hombre que hablaba de amor, comprensión, perdón y misericordia. Los otros, los que lo sabían todo, oyen con cierta sonrisa de tolerancia: Un iluso que hablaba de igualdad y de que comía con pecadores. Respuesta magistral de Jesús: El Pastor, la Mujer, el Padre. El gozo, la alegría: Felicitadme.

 

Jesús nos regala su cercanía: La adúltera, el ladrón, los pecadores. Lo que hizo el padre, el pastor o la mujer, lo hace Jesús con las personas. El protagonista es Dios.

 

¡Pobres de nosotros si Jesús, el hombre puro, no comiese con nosotros! ¡Si Lucas nos hubiese presentado el Dios del Sinaí!. Pero Jesús puede estar cerca de nosotros y nosotros oyéndolo sin captar su mensaje  (Letrados). Porque se dejó tocar su cuerpo, pudo entregarlo en la Eucaristía.

       

 

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