Pastoral Penitenciaria Trinitaria

ENTREVISTA AL PADRE AURELIO GIL, CAPELLÁN DE LA PENITENCIARÍA DE GRANADA

De la revista semanal "Fiesta" de la Diócesis de Granada y Guadix-Baza

 

1-Nombre oficial de la obra social. ¿Tiene alguna sede? ¿En qué calle?

 

        Secretariado diocesano de pastoral penitenciaria. Su sede se encuentra en Acera de San Ildefonso, 30 – 18010 Granada. Dentro de este secretariado se encuentra la asociación AVOPRI (Asociación de Voluntarios de Prisiones), que engloba a todos aquellos que prestan su ayuda para atender en lo posible las necesidades de los presos, bien sea dentro de la propia prisión o fuera de ella, en actividades con internos o con aquellos que han recuperado la libertad y se están adaptando de nuevo a la vida en libertad.

 

2.-¿Qué institución la promueve o patrocina?

 

        La diócesis de Granada.

 

3.-¿Desde cuándo funciona? ¿A raíz de qué acontecimiento surgió?

 

        La asociación existe desde 1992. Surgió para dar respuesta a la necesidad de atender la pastoral de los encarcelados. AVOPRI surgió como organización necesaria para aunar los esfuerzos de todos los voluntarios implicados en la pastoral penitenciaria de Granada.

 

4.-¿Quién es el fundador de tu instituto? ¿Cuándo se fundó? ¿Cuántos miembros son en tu institución en estos momentos?

 

        El fundador de la Orden de la Santísima Trinidad (Trinitarios) fue San Juan de Mata, sacerdote de origen francés. La fundación data de 1198. En la actualidad, la Orden tiene unos 650 miembros, mayoritariamente sacerdotes, distribuidos por todos los continentes y divididos en 7 provincias.

 

5.- ¿Cuál fue el detonante que originó la fundación de los trinitarios?

 

        El motivo fundacional de la Orden es, en el orden espiritual, dar especial culto a la Santísima Trinidad, y dedicar sus esfuerzos materiales a la redención de aquellos que, estando cautivos en el norte de África, por las guerras entre musulmanes y cristianos, se encontraba en situación de perder su fe. Fueron muchos miles los rescatados y, entre ellos, el más conocido, Miguel de Cervantes Saavedra, autor del Quijote.

 

6.-¿Cuál es tu cometido en la prisión de Albolote? ¿Cuánto tiempo llevas dedicado a ella?

 

        Soy uno de los dos capellanes que hay en el centro penitenciario. Llevo casi seis años desempeñando esta labor; comencé en septiembre de 2001.

 

7.-Tengo entendido que la labor que desarrolláis consiste en: catequesis, alfabetización, ayuda jurídica, talleres de labores y punto (para las mujeres), taller literario, taller de educación vial, cursos de salud, taller de corte y confección (en régimen abierto), actividades de animación sociocultural, excursiones con niños y sus madres, visitas culturales, cursos de iniciación a la informática...

 

        Dentro de la Prisión:

-Visitas a los internos. Tanto los capellanes como los voluntarios que tienen carné (unos 55) para entrar en la prisión visitamos regularmente los módulos para escuchar a los internos, hablar con ellos y animarles. También tratamos de establecer contacto con las familias de aquellos que no tienen otro medio o que están alejados de ellas debido a sus problemas con la droga, el alcohol...

 

-Catequesis. Los voluntarios organizan grupos en los módulos que tienen asignados y realizan una labor catequética y formativa importante. Preparan a los internos para las celebraciones de la Eucaristía y de otras celebraciones propias de otros tiempos (Día de la Merced –Patrona de la Prisión-, Adviento y Navidad -en especial la Misa del Gallo-, Cuaresma y Pascua), en las que algunos participan con mucha frecuencia e interés.

 

-Curso de informática. Cuatro módulos disponen ya de un aula de informática con varios ordenadores (15); un profesor da una clase práctica varias veces a la semana durante ocho meses para promover el conocimiento de los ordenadores e Internet entre los presos. Tiene una gran aceptación.

 

-Otros cursos: Electricista industrial (mód. 14), Empleado de oficina (mód. 12), Prevención de enfermedades de transmisión sexual (mód. 5), Prevención del Sida (varios módulos), Tabaquismo (distintos módulos), Costura (mód. 9), Taller de Manualidades (varios módulos).

        Fuera de la Prisión (en todos los casos, nuestra asociación subvenciona la actividad):

 

-Salidas a Institutos de Educación Primaria y Secundaria. Actividad dirigida por un funcionario de la Prisión y subvencionada por AVOPRI, que consiste en visitar centros de educación de jóvenes con un grupo de presos (acompañados de un educador y varios voluntarios o los capellanes) que hablan a los alumnos de su experiencia, tanto con las drogas como en la prisión, para prevenir las drogodependencias y sus consecuencias entre los jóvenes.

 

-Salidas para los niños hijos de mujeres que están presas, así como algunas de las madres, que tienen autorización para salir. Todos los sábados un grupo de voluntarios (24, que se alternan) recoge al grupo, que va acompañado de una funcionaria, y visita distintos lugares para hacer que los niños conozcan la vida real fuera de las rejas y se relacionen con otras personas para mejorar su desarrollo: parques, granjas, centros comerciales, la playa y otros lugares de interés son el destino habitual.

 

-Campamentos de verano. Dos campamentos de seis días cada uno, en la playa durante los meses de verano, dirigidos al grupo anterior.

 

-Visitas culturales. Como en las otras actividades, un grupo de voluntarios y algún funcionario llevan a un grupo de internos a visitar los principales monumentos de la ciudad (Alhambra, Catedral, monasterios, principales templos, museos...) así como otras ciudades y sus monumentos, la sierra, la costa... Por suerte hay gran cantidad de posibilidades cerca de la ciudad.

 

-Casa de Acogida. La Orden Trinitaria abrió hace unos años una casa de acogida en Antequera (Málaga) para inmigrantes y presos que no tuvieran otro lugar al que ir. Desde entonces y de acuerdo con los responsables de la prisión un número importante de presos han logrado disfrutar permisos al tener un hogar al que acudir; también han sido acogidos algunos presos que han salido en libertad y no teniendo dónde vivir, han permanecido durante unos meses hasta poder encontrar un trabajo y un lugar en el que vivir. Nosotros recogemos al preso en la prisión y nos hacemos cargo de él hasta su vuelta.

 

-Otros cursos fuera de prisión. Curso de informática y dibujo profesional (para internos de régimen abierto), Corte y confección (régimen abierto).

8.-¿Cuántas personas colaboran en esta labor pastoral?

 

        Somos dos capellanes y un número de voluntarios que ronda los 100. Entre ellos hay laicos de todas las edades (hay jóvenes y mayores) y profesiones, así como religiosos, religiosas y sacerdotes.

 

9.-¿Quién coordina esta tarea?

 

        La coordinación la realiza Fernando Cañavate, el otro capellán de la prisión, desde la oficina de la organización. En dicha oficina trabajan un par de personas.

 

10.-¿Sois, en general, bien recibidos por los internos?

 

        Sí, siempre somos aceptados ya que tienen poco contacto con el exterior y no reciben muchas visitas. Puesto que ellos son el motivo de nuestro trabajo, siempre somos bienvenidos en nuestras visitas y en las actividades que organizamos o en las pequeñas cosas que hacemos por ellos.

 

11.-¿Qué reacción muestran los internos después de un tiempo trabajando con ellos?

 

        En general, se abren a nosotros y nos cuentan cosas de su vida, nos hablan de su familia, de su situación de sus anhelos, de sus esperanzas y proyectos. Suelen mostrar confianza en nosotros.

 

12.-¿A cuántas personas, aproximadamente, venís atendiendo?

 

        Nosotros procuramos atender a todos los internos del centro; los hay que se acercan a nosotros y los hay que no muestran interés por nuestra presencia. El número varía dependiendo de las actividades y del tiempo que llevan en el centro. Semanalmente asisten a la celebración de la Eucaristía 150 internos, aproximadamente. Este año hemos distribuido más de 200 ejemplares del libro “Evangelio del Día”. En Navidad hemos entregado un regalo a cada interno consistente en una agenda que incluye la información sobre los talleres, voluntariado, oraciones de los cristianos...

 

13.-¿Qué es para ti cada uno de los internos de esa prisión?

 

        Una persona que sufre, independientemente de las causas que hayan motivado su ingreso en prisión. Por otro lado son, también, causa de sufrimiento para sus respectivas familias. El internamiento de una persona afecta a toda la familia, motivando cambios profundos en la estructura y funcionamiento del núcleo familiar.

 

14.-¿Contáis también con el apoyo de alguna otra institución eclesial?

 

        Sí, algunas instituciones como Cáritas o la misma Orden Trinitaria (provincia España-Sur) nos prestan su apoyo con frecuencia; cuando ello es posible nos conceden subvenciones para realizar ciertos proyectos con internos, casas de acogida para aquellos que no tienen dónde ir cuando reciben un permiso o cuando salen en libertad y nos facilitan ropa y calzado para aquellos que no disponen de lo necesario y ayudas para material médico (gafas, dentadura)... También la administración diocesana, que se hace cargo de muchos de los gastos del secretariado y de la asociación (alquiler de la sede, transporte...). A través de AVOPRI llegan subvenciones de otras instituciones que sirven para organizar cursos, comprar máquinas, contratar especialistas...

 

15.-¿En qué momentos del día soléis hacer vuestro trabajo en la prisión?

 

        Los días de mayor actividad en la prisión, para nosotros, suelen ser los sábados y los domingos. Desde el sábado por la mañana hasta el domingo al mediodía celebramos seis veces la Eucaristía para los internos. El problema principal es la dificultad para reunir a internos de distintos módulos. Puesto que pueden darse incompatibilidades entre ellos, tenemos que celebrar casi una misa para cada módulo. Dado el elevado número de ellos no llegamos a todos cada fin de semana. Los lunes y jueves por la tarde visitamos la prisión acompañados de voluntarios. Algunos días utilizamos la mañana para visitas individuales y otras tareas.

 

        Durante la semana visitamos los módulos procurando hablar mucho con los internos y dedicamos la mayor parte del tiempo a intentar hacerles un poco de compañía y a animarles de cara al tiempo que han de pasar allí y al momento en que recobren la libertad, así como a superar los problemas que hicieron que ingresaran en prisión, sobre todo para que no vuelva a ocurrirles cuando recobren la libertad. Entre semana es preferible la visita por la tarde, ya que por la mañana se encuentran realizando las actividades propias del centro: talleres, escuela, trabajos de mantenimiento, deportes... y es más difícil encontrarse con ellos.

 

16.-¿Qué aportáis de humano a esos hombres y mujeres que cumplen condena?

 

        Somos un nexo de unión con el exterior; para muchos, el único. Con frecuencia tenemos contacto también con sus familias. También dedicamos parte de nuestro trabajo a animarles a enfrentarse con buen ánimo a su situación y a prepararles para el momento en que recobren la libertad. Yo creo que nos ven como amigos que van a visitarles y como una ayuda que, de otro modo, no consiguen encontrar; en ocasiones, la familia y los amigos les olvidan o no pueden ocuparse de ellos.

 

17.-¿Cómo se subvenciona y se cubren vuestros gastos? ¿Recibís ayudas oficiales?

 

        Tenemos subvención para el transporte y también contamos con algunas subvenciones para las distintas actividades que realizamos, sobre todo los talleres y las salidas de los niños, que en general son costosas puesto que hace falta un autobús y la comida todos los sábados.

 

 

18.-¿Ejercéis también alguna labor con los hijos de los reclusos/as? ¿En qué consiste?

 

        Una vez por semana, los niños residentes en el centro salen a conocer diversos sitios de la ciudad y de sus alrededores, granjas, centros comerciales... todas aquellas cosas que por su estancia allí no tienen medio de conocer. No es raro que en Navidad algún interno nos pida que hagamos llegar un juguete a sus hijos en su nombre.

 

19.-Estos niños ¿dónde suelen cursar sus estudios?

 

        Los niños son muy pequeños (deben abandonar el centro penitenciario al cumplir los tres años) y no cursan estudios. Hay una escuela infantil cuyo funcionamiento está más próximo al de una guardería, aunque realiza funciones distintas debido a la especial situación en que se encuentran. Desde hace un par de años, los mayores salen a guarderías de Granada, en las que conviven con niños de su edad.

 

20.-¿Cuántos colaboradores voluntarios hay, más o menos? ¿Predominan los jóvenes?

 

        Como queda reflejado más arriba, el número de voluntarios de capellanía es de 100 aproximadamente; entre ellos hay bastantes jóvenes, dedicados en su mayoría a las salidas de los niños.

 

21.-¿De qué profesiones son los voluntarios?

 

        Hay amas de casa, estudiantes, profesores, religiosos, funcionarios, jubilados... no hay una profesión predominante. El nexo que les une es la fe y el deseo de hacer algo por los demás.

 

22.-Problemas más frecuentes que os surgen con los internos. ¿Cómo los solucionáis?

 

        Quizá el problema principal sea la necesidad de cosas materiales que sufren los internos; en general, es necesario hacerles ver que nosotros no podemos llevar lo que desean, que deben conseguirlas por medio de los cauces establecidos dentro de la prisión. Con frecuencia quieren de nosotros cosas que no podemos hacer, bien porque no nos corresponden o porque son imposibles; al final lo aceptan. De todos modos, cuando consiguen la autorización necesaria, solemos llevarles algunas cosas que de otro modo no podrían conseguir.

 

23.-¿Hay otros religiosos/as que se acercan a colaborar? ¿De qué congregaciones son?

 

        Sí hay otros religiosos, religiosas y sacerdotes. Los hay de diversas órdenes y de la diócesis de Granada.

 

24.-¿Ejercéis también alguna labor con las personas que se hallan en régimen abierto?

 

        Sí, para ellos también hay talleres, como queda reflejado en la lista de actividades. También nos hacemos cargo de ellos cuando consiguen un permiso y no tienen dónde ir. Bien en los centros de acogida que hay en Granada, bien en el arriba mencionado de Antequera.

 

25.-¿Qué valor tiene la libertad ahí?

 

        Yo diría que tiene más valor que en ningún otro lugar, precisamente porque es lo que les falta por encima de todo. La prioridad de todo interno es conseguir la libertad, salir de la cárcel. El resto de necesidades están en función de esta, son secundarias. Es fácil constatar esa situación hablando con ellos.

 

26.-Humanamente hablando, ¿resulta gratificante tu trabajo?

 

        Sí, es muy gratificante. Entre los voluntarios hay un dicho según el cual este trabajo se asemeja a las drogas porque “engancha”; tras un tiempo sin visitar el centro, terminas por echarlo de menos. Es cierto. Después de estos años, he comprobado que, efectivamente, terminas por echarlo de menos.

 

27.-¿Cuáles son las compensaciones que recibes?

 

        Quizá la sonrisa que descubres en la cara de un interno cuando te ve llegar o le dices que los voluntarios del módulo van a venir a estar un rato con ellos. También es llamativo el hecho de que te saludan por la calle cuando encuentras a uno que ha recobrado la libertad y te reconoce. Los hay que tras abandonar el centro siguen en contacto con nosotros llamándonos por teléfono o visitándonos.

 

28.-¿Cuál es la mayor satisfacción que has experimentado ahí?

 

        Esas sonrisas y el saludo cariñoso de uno de ellos cuando te encuentra por la calle tras abandonar la cárcel de manera definitiva, así como la amistad y el cariño de los voluntarios.

 

29.-¿Qué insatisfacción has sentido alguna vez?

 

        Quizá esas ocasiones en las que no puedes hacer lo que ellos desean y se enfadan contigo porque se sienten frustrados. Siempre esperan que resuelvas sus problemas. También es motivo de insatisfacción ver que alguno que abandonó el centro y  recuperó su libertad está de vuelta al cabo de unos meses. En ocasiones quisiera poder hacer más cosas por ellos, pero no es fácil.

 

30.-¿Cuál sería la paga que quisieras recibir de esas personas?

 

        Ninguna.

 

31.-¿Qué visión tienen de Dios los internos con los que contactáis?

 

        Su visión de Dios es consecuencia de su experiencia de la vida. Pero en la mayoría está presente esa imagen y les hace reflexionar sobre sus acciones. Uno de los momentos en los que más disfruto es en la homilía de las misas, en las que hablamos todos comentando el evangelio y tratamos de aplicarlo a la vida. Es el momento en el que realmente se abren y reflexionan con sinceridad sobre sus acciones, llegando a corregirse unos a otros. La presencia de los voluntarios, que aportan un punto de vista distinto, muy humano, suele ayudar mucho.

 

32.-¿Con qué frase del evangelio resumirías la misión que hacéis?

 

        Supongo que la mejor definición es aquella bienaventuranza a propósito de los encarcelados.

 

33.-¿Colaboran también sacerdotes?

 

        Como queda reflejado más arriba, hay varios sacerdotes, religiosos y diocesanos, que nos acompañan de manera regular, como voluntarios. Algunos son párrocos que visitan a sus feligreses; otros son, sencillamente, voluntarios y atienden el módulo que les es encomendado.

 

34.-¿Qué valor tiene la esperanza en esos ambientes?

 

        La esperanza es siempre importante, pero entre los internos lo es aún más. Ya que su presente no es halagüeño, cifran todo lo bueno en el futuro que esperan vivir cuando abandonen la prisión.

 

35.-¿Se tiene en la prisión la misa dominical? ¿Cómo es la asistencia?

 

        Tenemos hasta seis misas dominicales entre sábado (mañana y tarde) y domingo (mañana). El número de asistentes varía según los módulos y las horas del día; si la misa coincide con otras actividades, el número de asistentes es menor; pero siempre hay un grupo. En esta parte de nuestra actividad también son importantes los voluntarios ya que ellos les animan a participar y les dan el ejemplo de su presencia.

 

36.-¿Qué te han enseñado los internos?

 

        Un punto de vista de la vida bien distinto del habitual.

 

37.-¿Alguna curiosidad?

 

         Muchas. Pero me llama mucho la atención el hecho de que los internos de religión musulmana me piden a mí que les consiga los horarios de oración para poder rezar cada día. Por eso no es raro ver en mi agenda alguna fotocopia de dichos horarios.

 

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