CELEBRACIÓN DE LA PALABRA EN LA CÁRCEL

 DOMINGO DÉCIMO SÉPTIMO DEL TIEMPO ORDINARIO /A

Domingo 27 de julio de 2008

Por Ángel García Rodríguez (o.ss.t)

Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre (Málaga)

 

1.- Saludo.- El Dios de la esperanza y de la libertad que se acerca a todos los hombres y mujeres privados de libertad, esté con todos vosotros.

 

2.- Monición de entrada.-

Una semana más nos reunimos aquí en la prisión para meditar la Palabra de Dios y orar para seguir tras el ideal cristiano. En este camino hemos de reconocer que todavía somos aprendices. Nos queda mucho por saber y mucho que llevar a la práctica.

Nos reúne hoy un Dios que nos ama y que está dentro de nosotros como ese tesoro escondido. En medio de nuestro cansancio y dificultades que atravesamos en la cárcel, levantemos nuestros ánimos y sigamos buscando a Dios que es el mejor tesoro de nuestra vida.

3.- Acto penitencial.- Humildes y pecadores, acerquémonos a Dios, justo y misericordioso, para que se apiade de nosotros y nos perdone los pecados.

- Porque no valoramos suficientemente tu mensaje. Señor, ten piedad.

 

- Porque no siempre tomamos en serio el Evangelio. Cristo, ten piedad.

 

- Porque hay falsos valores que nos engañan. Señor, ten piedad.

 

4.- Oración.- Oh Dios, protector de los que en ti esperan, contempla el rostro de todos tus hijos que hoy en la cárcel claman justicia y libertad. Danos las fuerzas que necesitamos para permanecer fieles a ti en el duro mundo de las prisiones. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

5.- Evangelio.- “El Reino de los Cielos se parece a un tesoro”: Mt. 13, 44-52

 

6.- Reflexión.-

En las dos parábolas que acabamos de leer se compara el misterio del Reino con un tesoro escondido y con un mercader de perlas. En ambos casos se pone el acento en la reacción de dos personas que han encontrado algo verdaderamente valioso, ante lo que han reaccionado inmediatamente y sin dudar. El primero la descubre casi por causalidad. Podría tratarse de un trabajador del campo que encuentra algo valioso y oculto mientras cava la tierra. Si comunicara el hallazgo al dueño del campo, tendría que compartir la mitad del tesoro. Tal es el valor del tesoro que le produce una inmensa alegría y se da cuenta de que vale la pena venderlo todo y adquirir el campo. Similar es la actitud del mercader de perlas: vende todo lo que tiene para comprar esa que ha encontrado de gran valor: Lo mismo sucede con el Reino: es ese tesoro escondido y esa piedra preciosa que puede cambiar el modo de ver el mundo y ante el que hay que decidirse. Jesús invita a tomar postura ante esa realidad misteriosa y de enorme valor, y a no dudar de que ningún precio es demasiado alto. Y todo esto en un clima de alegría que impulsará a tomar la decisión de venderlo todo.

 

Finalmente el evangelista Mateo a través de estas dos parábolas presenta el modelo ideal del discípulo. El discípulo modelo es el que comprende la novedad y el valor del Reino que anuncia Jesús. Los nuevos discípulos del Reino han de actualizar este tesoro en medio de la comunidad cristiana. También a nosotros se nos ha manifestado el Reino como un tesoro oculto, una perla de gran valor, cuyo hallazgo produce una alegría inmensa que empuja a relativizar todo lo demás por adquirirlo. Y también nos toca decidirnos, sabiendo que vamos a convivir con el mal y a luchar contra él hasta que el Señor venga.

7.- Oración universal.- Oremos a nuestro Padre del cielo, que desea la salvación y libertad de todos los que hoy viven en las cárceles. Unámonos en cada petición diciendo: Te lo pedimos, Señor.

- Por la Iglesia. Para que sea signo de esperanza en medio de los sufrimientos que nos rodean. Oremos al Señor.

 

- Por los enfermos, por los prisioneros, por los angustiados, por los marginados de toda clase. Para que se vean consolados en su soledad y en su sufrimiento. Oremos al Señor.

 

- Para que los gobernantes sirvan a sus pueblos con discernimiento, respeto y verdadera atención. Oremos al Señor.

 

- (Peticiones libres de los encarcelados).

8.- Padrenuestro

 

9.- Saludo de paz

 

10.- Oración de acción de gracias.- Oración espontánea de los encarcelados.

 

11.- Oramos y celebramos.-

Para descubrir los preciosos tesoros que esconde la Palabra de Dios tenemos la ayuda imprescindible de la oración, que abre los ojos del corazón y permite desentrañar su novedad. Dispongámonos a rezar pidiendo, como Salomón, la luz y la sabiduría de Dios.

 

Como símbolo que nos ayude a ambientar este momento, colocamos un cofre o joyero con alguna perla. También podemos dibujar en una cartulina dicho cofre con una perla.

 

12.- Oración final.- Señor, la gracia del bautismo que me hizo hijo de Dios es el mayor tesoro, la perla valiosa, la piedra valiosa que depositaste en el frágil vaso de barro de mi vida... pero, como todo lo que desde siempre se ha tenido, lo valoro poco. Ayúdame a defender y cultivar este don, para que en la red de tu iglesia llegue a ser de los peces buenos que te alaben para siembre.

 

ORACIÓN POR LOS JÓVENES

Señor Jesús:

 

Nuestros jóvenes son la esperanza.

Antes o después, cogerán el relevo en la sociedad, en la familia, en la Iglesia.

Tú conoces las dificultades para abrirse camino.

Te rogamos que los ilumines,

                    que los fortalezcas,

                    que los llenes el corazón con tu amor.

 

Bendícelos con tu Espíritu de inteligencia:

                    que sepan elegir el mejor camino para sus vidas,

                    que sean rebeldes ante la injusticia y la mentira.

                    que trabajen por la paz y el bienestar de todos,

                    que defiendan la dignidad de todo ser humano,

                    que sean fieles a la verdad y al amor.