CELEBRACIÓN DE LA PALABRA EN LA CÁRCEL

DOMINGO NOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO /A

Domingo 1 de junio de 2008

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Por Ángel García Rodríguez (o.ss.t)

Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre (Málaga)

 

 

1.- Saludo.- La paz de Dios, la alegría de Jesús Resucitado y el amor del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

 

2.- Monición de entrada.-

Hoy al comenzar el mes de junio, comenzamos también la larga serie de domingos que reciben el nombre de “tiempo ordinario”, y que iremos siguiendo hasta que a finales de noviembre volvamos a empezar el tiempo de Adviento.

 

En el tiempo ordinario no celebramos ningún acontecimiento ni ningún aspecto concreto de nuestra fe. Sino que celebramos lo que nos reúne aquí en la prisión semana tras semana: la celebración de la Palabra y la celebración de la Eucaristía. Es Jesús resucitado que nos convoca para escuchar su palabra y para participar de su mesa.

 

Olvidemos las penas y sufrimientos de vivir en prisión y dispongamos  nuestro corazón y nuestra persona para participar con gozo en este gran signo de comunión y de presencia del Señor entre nosotros.

 

3.- Acto Penitencial.- Conscientes de las exigencias del evangelio y de nuestras infidelidades, pidamos perdón al Señor.

- De nuestras incoherencias, rutinas e ignorancias. Señor, ten piedad.

 

- De nuestra fragilidad tantas veces culpable. Cristo, ten piedad.

 

- De nuestra falta de comprensión y misericordia. Señor, ten piedad.

4.- Oración.- Señor Jesucristo, tú nos conoces bien y sabes de nuestras tentaciones e infidelidades aquí en la prisión. Te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que puedan ayudarnos para la vida presente y la futura. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

5.- Evangelio.- “Edificó su casa sobre roca”: Mt. 7, 21-27

 

6.- Reflexión.-

El evangelio de hoy es la conclusión al sermón de la montaña en donde se señala una actitud fundamental sin la que nadie puede convertirse en auténtico discípulo. La actitud consiste en edificar nuestra propia vida en Dios que es la roca fuerte. Las enseñanzas de las bienaventuranzas en Mateo finalizan con cuatro comparaciones a través de las cuales se pide al seguidor de Jesús que tome una opción vital, porque de ella depende su futuro. Hay dos caminos, dos clases de profetas, dos tipos de discípulos y dos maneras de edificar la propia casa.

 

Jesús dice a sus discípulos que edifica su casa sobre roca quien “escucha estas palabras mías y las pone en práctica. Desde esta perspectiva, Cristo pide una escucha cuajada de fidelidad y obediencia práctica a la voluntad de Dios. Discípulo sensato es aquel que construye sobre la roca firme de las palabras de Jesús puestas en práctica.

 

Jesús hoy cruza los muros de la prisión se asienta junto a nosotros en el catre del chavolo y nos dice: “No basta con que llores y me digas ¡Señor, Señor! Quiero que te pongas por compromiso hacer la voluntad de mi Padre en la cárcel”. Recuerda que el cristiano se complace en escuchar a Jesús. Pero procura hacer y vivir lo que él dijo. ¿Sabes que tienes que perdonar? ¡Perdona!. ¿Sabes que tienes que confiar en el Padre? ¡Deja tus miedos! ¿Sabes que tienes que reza aquí en la prisión? ¡Reza sin miedo ni vergüenza! ¿Qué tienes que dar? ¡Da!. ¿Qué no tienes que herir a tus compañeros? ¡Contrólate y cállate!

 

Lee despacio en tu chavolo el evangelio de hoy. Mira por encima de los muros de la prisión y piensa que nunca nos faltará la luz para saber lo suficiente sobre el camino que debemos seguir y cada uno de nuestros pasos nos traerá más luz. Dios da en abundancia a quien tiene el coraje de hacer su voluntad.

7.- Oración universal.- Oremos por las necesidades de todo el mundo y por las nuestras.

- Para que la Iglesia entienda que su solidez viene de la roca, que es Cristo y no busque seguridades fuera de él. Oremos.

- Por todos los que sufren hoy en las prisiones, para que reciban consuelo y ayuda. Oremos.

- Para que nuestra fe nos lleve al compromiso con la vida. Oremos.

- (Peticiones libres de los encarcelados).

8.- Padrenuestro

 

9.- Saludo de paz

 

10.- Oración de acción de gracias.- Oración espontánea de los encarcelados.

 

11.- Oramos y celebramos.-

Orar no es decir “Señor, Señor”, dejando todo en palabrería vana. Tampoco es limitarse a oír sin que la Palabra nos maraville. Orar es piedra que se haga la voluntad de Dios mientras nos empeñamos en construir la vida y la sociedad sobre la roca firme que son las enseñanzas de Jesús.

 

Al ser posible podemos tener preparados unos ladrillos dibujados sobre papel en los que sea esta frase; “Hágase tu voluntad. En el reverso, cada miembro del  grupo puede escribir un compromiso para la semana que le ayude a recordar y poner en práctica las palabras de Jesús.

12.- Oración final.- Señor, sé la roca de mi refugio: mi vida cristiana necesita esa roca, para que no se tambalee cuando lleguen las crisis, los días grises, las incomprensiones, el fracaso humano.

 

¿QUIEN ENTRARÁ EN EL REINO DE LOS CIELOS?

 

Señor Jesús:

            ¿Quién está entrando en tu reino?

            ¿Álvaro, que quiere adornar la el templo, pero niega dinero a Caritas?

            ¿María, piadosa en misa y sin piedad para los más cercanos?

            ¿Cristina, que se alegra con la cizaña e implica a Dios en su maldad?

            ¿Pedro, que vive para los demás?

Necesitamos acercarnos a la “voluntad de tu Padre”.

            Esta voluntad que no puede ser otra que darnos la vida

            La voluntad del Padre tiene que coincidir con nuestra felicidad;

            Sólo la realización plena de nuestra vida es digna del Dador de la vida.

Cristo nuestro:

            Admítenos en tu casa, cimentada sobre la roca del amor.

            Ayúdanos a vivir como Tú.

 

 

 

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