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1.-
Saludo.-
Que el Espíritu del Señor que ha derramado su amor en todos aquellos que
ansían la libertad, esté con todos vosotros.
2.-
Monición de entrada.-
Este domingo celebramos la
solemnidad de la Santísima Trinidad. No es sólo una formula
abstracta que creer, sino un sello y un estilo de vida que nos ha
de acompañar. Dios se nos ha dado a conocer, por pura iniciativa
suya, por puro amor suyo hacia nosotros, para que seamos partícipes
de Él, hechos a semejanza suya. Tanto dentro como fuera de la
cárcel, todos los que creemos en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo
estamos comprometidos a hacer crecer esta semejanza en nosotros y en
el mundo.
3.-
Acto Penitencial.-
Reconozcamos nuestra condición
pecadora y pidamos a Dios perdón.
- Porque eres todo
misericordia. Señor, ten piedad.
- Porque eres nuestro
Redentor. Cristo, ten piedad.
- Porque eres el alma de la
Iglesia. Señor, ten piedad.
4.-
Oración.-
Dios Padre bondadoso, que has enviado al mundo la palabra de la verdad y
el Espíritu de la santificación para revelar a todos tu admirable
misterio; concédenos profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la
eterna Trinidad y adorar su unidad. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
5.-
Evangelio.-
“Tanto amó Dios al mundo”: Jn. 3, 16-18
6.-
Reflexión.-
Hablar de la Trinidad es
hablar de Dios, del misterio de Dios. Es tanto como intentar definir
o comprender el ser de Dios. Nuestro pensamiento, nuestro lenguaje,
nuestra capacidad de comprensión se ven pequeñas, imperfectas y
limitadas. Por tanto no podemos encerrar el ser de Dios ni en
nuestro lenguaje ni en nuestra comprensión. Dios siempre es mucho
más de lo que podemos comprender de Él, mucho más de lo que podemos
decir de Él. El ser de Dios nos supera porque Él es el Hacedor y
nosotros sus criaturas; porque nosotros somos imagen suya. Como dice
el apóstol Pablo: “Ahora vemos como en un espejo; luego le veremos
cara a cara, tal cual es”. No obstante, y mientras esperamos ese
conocimiento en plenitud, sabemos bien quien es Dios porque Él se
nos ha querido dar a conocer, buscando así una relación con nosotros
en el amor.
Hoy Dios nos recuerda que Él
es amor, comunidad de amor. “Tanto amó Dios al mundo que le dio a su
Hijo único”.
El misterio de la Santísima
Trinidad nos habla de tres personas que viven en comunión plena:
-
Dios es Padre.
Esto significa que nosotros somos hijos de Él. Dios nos cuidará,
nos tratará siempre como hijos. En un mundo tan inseguro, saber
que Dios es Padre que nos cuida y protege, es buena noticia que
nos trae seguridad.
-
Dios es Hijo.
Significa que es hermano nuestro, es cercanía, ayuda y amistad.
El hijo vino como hermano mayor a quedarse con nosotros como
amigo. Alguien lo imaginaba como mano amiga, la que se ofrece
para acompañar y para ayudar.
-
Dios es Espíritu Santo.
Es como el desbordamiento de Dios. Es el amor hecho don y
abrazo. Es el Dios que se derrama sobre nosotros y nos llena de
su fuerza, de su alegría y de su santidad. Es el Dios que habita
en nosotros y que dirige nuestras vidas. Alguien lo imaginaba
así, como el aliento que anima y respira dentro de nosotros.
A la luz de nuestro Dios Trinidad recordemos que ser cristiano es
incorporarse a la Trinidad con todas sus con secuencias. El amor
incondicional del Padre para todos me hace hermano o hermana de
todos. Cuando me pongo al margen de la Trinidad y de la comunión,
salgo del ámbito de la Trinidad y me alejo de Dios. Pero si de
verdad creo en Dios-amor y que él me ama, participo también de su
amor a los demás.
7.-
Oración universal.-
En este día oremos al Dios
Trinitario, misterio de amor y comunión que da vida y sentido a nuestro
peregrinar. En el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
-
Levantemos nuestras voces
para proclamar que Dios es Padre/Madre y nos quiere desde siempre y
para siempre. Oremos.
- Levantemos nuestros
corazones, para adorar a un Dios Espíritu que ama y da felicidad,
que siempre salva y nunca condena. Oremos.
- Levantemos nuestras manos
para solidarizarnos con Dios Hijo en su trabajo por el mundo, a
favor de los más abandonados y desprotegidos. Oremos.
-
(Peticiones libres de
los encarcelados).
8.-
Padrenuestro
9.-
Saludo de paz
10.-
Oración de acción de gracias.-
Oración espontánea de los encarcelados.
11.-
Oramos y celebramos.-
La fe con la que respondemos
al amor gratuito de Dios puede expresarse de muchas maneras. Una de
ellas es la oración, mediante la cual entramos en ese diálogo
amoroso en el que Él lleva siempre la iniciativa.
Para ambientar este momento podemos dibujar una bola del mundo sobre
la que pegaremos un corazón de cartulina en el que habremos escrito
el nombre de las personas de la Trinidad.
12.-
Oración final.-
Hoy desde la prisión me dirijo a ti Santísima Trinidad para decirte
que te adoro profundamente. Quiero vivir consciente de que los Tres
habéis venido a mí y habéis hecho morada en mí. ¡Que jamás me aleje
de ti y que tu Dios Trinidad me des las fuerzas para que pase rápido
esta pagina de la cárcel!”.
CREO EN DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU
SANTO
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