CELEBRACIÓN DE LA PALABRA EN LA CÁRCEL

SANTÍSIMA TRINIDAD /A

Domingo 18 de mayo de 2008

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Por Ángel García Rodríguez (o.ss.t)

Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre (Málaga)

 

 

1.- Saludo.- Que el Espíritu del Señor que ha derramado su amor en todos aquellos que ansían la libertad, esté con todos vosotros.

 

2.- Monición de entrada.-

Este domingo celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad. No es sólo una formula abstracta que creer, sino un sello  y un estilo de vida que nos ha de acompañar. Dios se nos ha dado a conocer, por pura iniciativa suya, por puro amor suyo hacia nosotros, para que seamos partícipes de Él, hechos a semejanza suya. Tanto dentro como fuera de la cárcel,  todos los que creemos en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo estamos comprometidos a hacer crecer esta semejanza en nosotros y en el mundo.

 

3.- Acto Penitencial.- Reconozcamos nuestra condición pecadora y pidamos a Dios perdón.

- Porque eres todo misericordia. Señor, ten piedad.

- Porque eres nuestro Redentor. Cristo, ten piedad.

- Porque eres el alma de la Iglesia. Señor, ten piedad.

4.- Oración.- Dios Padre bondadoso, que has enviado al mundo la palabra de la verdad y el Espíritu de la santificación para revelar a todos tu admirable misterio; concédenos profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar su unidad. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

5.- Evangelio.- “Tanto amó Dios al mundo”: Jn. 3, 16-18

 

6.- Reflexión.-

Hablar de la Trinidad es hablar de Dios, del misterio de Dios. Es tanto como intentar definir o comprender el ser de Dios. Nuestro pensamiento, nuestro lenguaje, nuestra capacidad de comprensión se ven pequeñas, imperfectas y limitadas. Por tanto no podemos encerrar el ser de Dios ni en nuestro lenguaje ni en nuestra comprensión. Dios siempre es mucho más de lo que podemos comprender de Él, mucho más de lo que podemos decir de Él. El ser de Dios nos supera porque Él es el Hacedor y nosotros sus criaturas; porque nosotros somos imagen suya. Como dice el apóstol Pablo: “Ahora vemos como en un espejo; luego le veremos cara a cara, tal cual es”. No obstante, y mientras esperamos ese conocimiento en plenitud, sabemos bien quien es Dios porque Él se nos ha querido dar a conocer, buscando así una relación con nosotros en el amor.

 

Hoy Dios nos recuerda que Él es amor, comunidad de amor. “Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único”.

 

El misterio de la Santísima Trinidad nos habla de tres personas que viven en comunión plena:

 

  • Dios es Padre. Esto significa que nosotros somos hijos de Él. Dios nos cuidará, nos tratará siempre como hijos. En un mundo tan inseguro, saber que Dios es Padre que nos cuida y protege, es buena noticia que nos trae seguridad.

 

  • Dios es Hijo. Significa que es hermano nuestro, es cercanía, ayuda y amistad. El hijo vino como hermano mayor a quedarse con nosotros como amigo. Alguien lo imaginaba como mano amiga, la que se ofrece para acompañar y para ayudar.

 

  • Dios es Espíritu Santo. Es como el desbordamiento de Dios. Es el amor hecho don y abrazo. Es el Dios que se derrama sobre nosotros y nos llena de su fuerza, de su alegría y de su santidad. Es el Dios que habita en nosotros y que dirige nuestras vidas. Alguien lo imaginaba así, como el aliento que anima y respira dentro de nosotros.

 

A la luz de nuestro Dios Trinidad recordemos que ser cristiano es incorporarse a la Trinidad con todas sus con secuencias. El amor incondicional del Padre para todos me hace hermano o hermana de todos. Cuando me pongo al margen de la Trinidad y de la comunión, salgo del ámbito de la Trinidad y me alejo de Dios. Pero si de verdad creo en Dios-amor y que él me ama, participo también de su amor a los demás.

 

7.- Oración universal.- En este día oremos al Dios Trinitario, misterio de amor y comunión que da vida y sentido a nuestro peregrinar. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

- Levantemos nuestras voces para proclamar que Dios es Padre/Madre y nos quiere desde siempre y para siempre. Oremos.

 

- Levantemos nuestros corazones, para adorar a un Dios Espíritu que ama y da felicidad, que siempre salva y nunca condena. Oremos.

 

- Levantemos nuestras manos para solidarizarnos con Dios Hijo en su trabajo por el mundo, a favor de los más abandonados y desprotegidos. Oremos.

 

- (Peticiones libres de los encarcelados).

8.- Padrenuestro

 

9.- Saludo de paz

 

10.- Oración de acción de gracias.- Oración espontánea de los encarcelados.

 

11.- Oramos y celebramos.-

La fe con la que respondemos al amor gratuito de Dios puede expresarse de muchas maneras. Una de ellas es la oración, mediante la cual entramos en ese diálogo amoroso en el que Él lleva siempre la iniciativa.

 

Para ambientar este momento podemos dibujar una bola del mundo sobre la que pegaremos un corazón de cartulina en el que habremos escrito el nombre de las personas de la Trinidad.

 

12.- Oración final.-

Hoy desde la prisión me dirijo a ti Santísima Trinidad para decirte que te adoro profundamente. Quiero vivir consciente de que los Tres habéis venido a mí y habéis hecho morada en mí. ¡Que jamás me aleje de ti y que tu Dios Trinidad me des las fuerzas para que pase rápido esta pagina de la cárcel!”.

CREO EN DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO

 

Creo en Dios Padre

¡Ay, sino hubiera Padre, qué orfandad,

que falta de sentido y sentimiento!

oh Padre, el corazón te anhela y espera.

Creo en el Hijo

               Te has hecho amigo nuestro, nuestro hermano,

               te quedas con nosotros noche y día.

               eres Dios escondido, el más humano,

               eres pan y eres vino en nuestra vía,

               un Dios pobre, Dios débil y adorable.

Creo en el Espíritu Santo

               eres abrazo inmenso que une lo distante.

               eres sello de amor y fuego fulgurante,

               quema y cura con óleo la herida,

               nos regalas tus dones sin medida

y añades tu caricia, bello amante.

 

 

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