|
Para toda mi nueva familia, cristiana o no, pero voluntarios y
voluntarias que he conocido durante mi tiempo en prisión y los que ahora
redescubro cada día en mi nueva percepción y visión de la vida, por
cierto, nueva vida, gracias precisamente a ellos.
Va por vosotros amigos y hermanos.
Voluntario, ¿dime quién eres y donde te han hallado?
Voluntario, ¿dime qué eres y de que madera te han tallado?
Con la mirada puesta en la cruz y abrazado al sacrificado,
con una voluntad de hierro a fuego grabado,
te haces amigo del marginado, pobre o desamparado,
y
contagias de caridad, amor y paz a todos los que pasan por tu lado.
Esforzándote y en el trabajo ensimismado,
sin esperar nada a cambio y de tu tiempo privado,
ayudas a todos sin saber de razas, colores, cultura o condicionado;
drogadicto o enfermo, anciano o encarcelado,
y
lo que es peor aún, sin mirar bolsillo o credo, sólo miras al clavado.
No hay puerta ni sitio por el que no hayas pasado,
no hay persona ni nada que te haya parado;
vas por la vida privado, sacrificado, calumniado y atormentado,
sólo con las alforjas vacías y, el corazón, el corazón rebosado.
¿Porqué imitas a Jesús? plagiador y mal mirado,
no ves que eso ya no se lleva y además estás mal pagado;
vete de fiesta, no te detengas y mira para otro lado,
¿para qué ayudar a esos si son unos desgraciados?.
Voluntario, ¿dime quién eres y donde te han hallado?
Voluntario, ¿dime qué eres y de que madera te han tallado?
Perdona si me quedo corto en el apelativo estipulado,
podría ser más generoso en el calificativo asignado,
ya que si a Jesús miro y te comparo con su camino andado,
creo que eres, en esta tierra, lo más parecido
a
los ángeles que andan revoloteando alrededor de su amado.
Juan Lara Ruiz
Torremolinos (Málaga)
Ángel García Rodríguez
Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre |