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ICARO, es el seudónimo de un
interno del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre. Es un hombre
observador, reflexivo y que le gusta escribir. En esta ocasión me cuenta
que estaba en su celda viendo en la televisión un reportaje sobre los
emigrantes.
”Padre, en
ese momento salté de la cama, cogí papel y bolígrafo... Pensando en esos
pobres emigrantes que llegan en patera a España, no me queda más remedio
que dar un grito de solidaridad desde la cárcel con los emigrantes.
Ojala que estas reflexiones ayuden a solidarizarnos con los emigrantes”.
TRASPASADA LA LÍNEA
Sólo.
Con el mismo sol de su tierra
y sin amanecer en su mañana.
Sus pasos, oriundos eternos de
ninguna parte,
van conectados al radar de sus
sueños.
Ha llegado;
Eso le juran sus pies mojados
por un mar frío.
Lleva miedo en sus ojos y
temblor en sus labios,
pero aún así sonríe al primer
rostro que ve.
Le hablan y él con humildad
vuelve a sonreír
Mientras sostiene su mugrienta
mochila
donde guarda las palabras
sagradas:
TRABAJO, PAPELES Y GRACIAS
SEÑOR.
A eso se reduce su biografía.
Le cogen al bajar de la patera
y todavía con la sonrisa puesta
es arropado por un ser extraño
vestido de verde
que ignora quien es; de donde
viene
y cual es su pueblo y su idioma.
Con los pies mojados y los
sueños rotos,
se aferra a un milagro y clama a
su Dios,
a ese Dios maravilloso cuyo
profeta es Mahoma.
A empujones lo introducen en un
furgón
tan verde como el traje de su
captor.
Nadie le ha preguntado por su
nombre, ni que busca,
a nadie le importa su
procedencia;
Es uno más que en la redondez de
este hipócrita planeta,
se ha atrevido a cruzar la
línea,
Y eso es ilegal.
Yo, una humilde motita en este
cosmos lleno de.....
ILEGALIDAD, juro que prefiero a
este inmigrante
antes que al más afamado de los
Eurodiputados.
Y bendigo su cultura, su pueblo,
su idioma y
a toda su gente. ¿Por qué?.
Porque mi razón me dice
que Dios quiso que yo naciera en
España.
Pero, y si hubiera nacido en el
otro lado,
¿qué culpa tendría? ¿lo pedí yo?
¿Quién me puso al otro lado del
mar, el destino?
¿Otro Dios diferente?
¿Qué haría si mi familia pasara
hambre?.
Mejor aún ¿qué harías tú?.
Piénsalo y verás como tus ojos
miran con cariño esas sonrisas,
y con odio a los burócratas.
A esos que han puesto fronteras.
Pido a Dios, al de cada uno,
que bendiga la sangre del que va
buscando
el bienestar de su familia.
Y si me siento insignificante en
este universo,
más aún (si cabe), me
empequeñece
la postura hipócrita de algunos
políticos
de tres al cuarto que tras su
mesa
deciden sin pudor sobre el
destino de sus semejantes.
Seas de donde seas, siento como
tú.
Y soy de donde eres.
Uno más.
Icaro
Gracias Icaro por compartir tus sentimientos de solidaridad con tantos
emigrantes que hoy llegan a nuestras costas.
Ángel García Rodríguez
Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre |