Pastoral Penitenciaria Trinitaria

ESTOY EN LA CÁRCEL POR VENDER DROGAS

“Enganchada a la droga, me quedé embarazada”

¡Hola amigos!

 

Mi nombre es Rosario y les escribo desde la prisión de Alahurin de la Torre. Les cuento que me enganché en la droga con 18 años. Recuerdo que cuando más enganchada estaba, me quedé embarazada de mi hija Alba del Rocío. Y ahí fue cuando mi familia se enteró porque a los siete meses se me adelantó el parto. Cuando los médicos hablaron con mi familia les dijeron que la niña había nacido con el síndrome de abstinencia porque venía de padres drogadictos. Ahí la pobre de mi madre le contestó al medico:

- “Que de padre drogadicto si,  pero de madre drogadicta, no”.

           

El médico le dijo:

 - “Si, señora, su hija es una drogadicta”.

A mi madre se le cayó el cielo encima porque ella no sabía nada y cuando me vio con esa clase de “mono”, recuerdo muy bien sus palabras que fueron:

- “¡Hija mía!.... ¿cómo tú has podido caer también en la droga? ¿Es que no estás viendo la vida de tus hermanos?”.

“De ocho, siete hermanos hemos sido drogadictos”

 

Y es que de ocho hermanos, hemos sido siete drogadictos.

 

Les cuento que en aquel momento mi madre  me retiró del lado de mi pareja y me llevó con ella. Ahí logré desengancharme pero tuve la mala suerte de volver a caer. Esta vez se enteró por mí y con la suerte de que en esta ocasión mi segundo hijo me nació muy, pero que muy bien…. ¡Gracias al Señor!

 

Bueno, como muchos sabemos, de esta droga no se sabe cuándo vamos a estar libres. Pues les cuento que después de tener a mi segundo hijo a los tres años, recaí otra vez y ahí decidí irme al Centro REMAR, el cual me ayudó mucho. Pero tuve unas discusiones después de estar allí un año con una chica y me fui a la calle, lo cual me apartó de Dios y volví a recaer….

 

Cuando llevaba un tiempo en Málaga porque yo soy de Sevilla, conocí a un buen hombre del cual me quedé por tercera vez embarazada. Pero al dar a luz me pasó desgraciadamente lo mismo que con mi primera hija. Él se entera de que yo tomo droga y le dice a mi madre:

 - “Llévese usted a su hija y cuando esté bien que vuelva a Málaga”.

“O la droga o tus hijos”

 

Cuando volví de nuevo con este hombre tuve la suerte de quedarme embarazada. Pero esta vez, gracias a Dios, fui yo la que saqué a mi hija del Hospital Materno en mis propios brazos. Ahí yo me paré y me dije:

 - “Rosario, o la droga o tus hijos”.

Recuerdo que ahí fui valiente y dije:

-“Ante todo, mis hijos”.

“Por sacar a mis hijos adelante, vendí droga”

 

Finalmente, les cuento que las circunstancias de la vida me llevaron a vender droga para sacar adelante a mis hijos. Y ahora me veo en la prisión. Aquí pensando en mis hijos, creo que la vida es injusta,  y me pregunto:

-“¿Por qué unos con mucho y otras criaturas sin na….?”.

Hoy desde la cárcel pienso y espero que la vida me dé otra oportunidad y les confieso que ya saldré escarmentada con todos los palos que la vida y la droga me han dao….

 

Gracias y adiós.

 

                                                     Rosario

 

 

Ángel García Rodríguez

Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre

       

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