Pastoral Penitenciaria Trinitaria

LA DROGA SE LLEVO A MI MADRE PERO NO PODRÁ CONMIGO

Mari Luz es una mujer de unos treinta años. Está en la cárcel junto con su esposo por problemas de drogas. Desde la soledad de su celda recuerda a su madre drogadicta que murió. Ella quiere liberarse de ese “polvo maldito” como Mari Luz llama al chocolate de la droga.

 

Ella en estos momentos está triste y me entrega estas reflexiones que acaba de escribir desde su celda

 

 

Pensamientos desde la soledad de mi celda

 

Aquí estoy en mi celda de la cárcel. Hoy quiero entrar dentro de mi misma en donde intento a veces refugiarme para poder escapar de mi realidad.

 

Aquí en la soledad de mi celda pienso: ¡Dios mío! ¡Dios mío!.... ¿Cuántas veces he sido yo la que la he querido buscar?.  Pero la soledad que yo buscaba era la propia, la mía y no la soledad impuesta. Y me pregunto, ¿por qué es tan diferente una soledad a la otra si al fin y al cabo es la “soledad”?.

 

Quisiera hacer tantas cosas y luego…luego cuando por fin puedo hacerlas... ¡Dios mío, qué vida tan complicada!.

 

A veces todo me da igual, tengo miedo y no me avergüenza decirlo. Quizás yo tampoco sea la culpable de todo esto. Es mucho, mucho tiempo que he pasado entre cuatro paredes sin poder dejar a mis ojos que mirasen hasta donde ellos quisieran, pero eso era imposible. Desgraciadamente me acostumbré, me fui adaptando a estar en este infierno. Y cuando pude dejar a mis ojos que mirasen hasta el infinito “me dio miedo”, me asusté ante el mundo. Ahí me di cuenta que era todo demasiado diferente, no supe adaptarme a la sociedad y  comencé a comprender que era yo quien tenía que adaptarse a ella y no la sociedad a mí.

 

¡Maldito polvo que te llevaste a mi madre!

 

“Mi madre” la necesite como nunca jamás. Pero ya no estaba. Ella dejo de existir en ese mundo donde siempre estábamos juntas. Era el mundo de las ilusiones y la huida de la realidad. Quise refugiarme en ese mismo mundo, y me refugie en la droga.

 

¡Maldita droga! ¿por qué siempre te la sales con las tuyas? Me agarraste y no puedo escapar. También a mi madre la arrastraste contigo. Pero sabes una cosa, “polvo maldito”, a ella te la llevaste pero mi madre me ayudará desde el cielo. Y te aseguro que con estas fuerzas dobles,  ya conmigo tú no podrás.

 

Mari Luz

 

Preguntas para el dialogo y la reflexión:

1.- ¿Qué es lo que más te ha impresionado de las reflexiones y confesiones de Mari Luz?.

 

2.- ¿ Por qué crees que ella buscó el refugio en las drogas?.

 

3.- ¿Qué le aconsejarías tu a Mari Luz?.

 

Ángel García Rodríguez

Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre

       

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