Pastoral Penitenciaria Trinitaria

TRYFON, EL PRESO AGRADECIDO

En la cárcel nos encontramos los capellanes diariamente con cientos de hombres y mujeres con ganas de hablar y de ser escuchados. Uno de ellos es Tryfón que se encuentra en el modulo de Enfermería del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre. Tryfón vivió con intensidad su segunda semana santa en la cárcel. Ahí se acercó al sufrimiento de Cristo y comprendió el sentido de su dolor y sufrimiento hoy en la prisión. Pero él en este tiempo de Pascua se está preparado para su resurrección y para vivir la  plena libertad. Ahora recuerda con mucha pena los errores que cometió una persona con un trastorno mental.

 

En medio de todo, Tryfón es un hombre agradecido. Con su mismo puño y letra acaba de enviarme una emotiva carta de agradecimiento que hoy quiero compartir con todos vosotros amigos de trinitarios.net.

Querido y estimado padre Ángel:

 

Me gustaría aprovechar estas fechas tan señaladas para agradecerle todo lo que ha hecho usted por mí y mis compañeros desde el último año. Gracias por su apoyo incondicional, por su ayuda, bondad, respeto, caridad y fe.

 

Recuerdos de mi segunda semana santa entre rejas

 

Le cuento que ésta ha sido mi segunda semana santa entre rejas. He vivido tres días muy intensos y profundos. Podría decirle que los he pasado de una manera muy distinta a las semanas santas anteriores. Le confieso que algo ha cambiado en mí y ciertamente ha sido para mejor sin ningún tipo de dudas.

 

Ahora recuerdo como hace 11 años falleció mi hermana con 17 años. Mi madre la recuerdo como una mujer fuerte y buena persona donde las haya, pese al profundo dolor de su muerte. Ella me ha llevado a pensar y a reflexionar en algo que quizás nunca iba a comprender a lo largo de mi vida. Y es que quizás “Dios se la llevó con Él porque le esperaba algo peor”.

 

Ahora aquí en la prisión he tenido muchas horas para pensar y recapacitar. Me pregunto que quizás mi destino me tenía marcado este duro camino porque a mi también me esperaba algo peor. Pero después de 18 meses privados de libertad y bajo tan desfavorables circunstancias he logrado tener una serenidad de ánimo y paz interior tan poderosas e internas como nunca había experimentado en mi vida.

 

Aquí en la cárcel ayudaré en lo que pueda a los demás

 

Creo que ya he pagado con creces el daño que hizo una persona con un trastorno mental. Ahora sólo me queda derramar hasta la última gota de sangre como hizo Jesucristo en la cruz por una buena causa. Creo que ese es mi caso y por eso le digo que mientras esté encarcelado ayudaré en lo que pueda a los demás. Y cuando quede libre pienso disfrutar de una nueva vida con todos mis seres queridos, llena de amor, paz, tranquilidad y fe. Intentaré vivir lejos de esta sociedad consumista, egoísta y sin valores.

 

¡Ojala! pueda transmitir de alguna manera al prójimo todo lo aprendido en esta etapa tan complicada, gracias a personas tan especiales y entrañables como usted, con su total entrega e incansable lucha en pos de que los presos soñemos y creamos en un mundo mejor.

 

Mil gracias por haber cambiado un aparte de mi ser y principios. Gracias por aportarme ese rayo de luz que tanto necesitaba e indudablemente llevaré conmigo el resto de mis días.

 

Siempre y para todo “un amigo”.

 

Tryfon Vytanidis

Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre

Modulo de Enfermería

 

Ángel García Rodríguez

Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre

       

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