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A veces se piensa
equivocadamente que los Directores de prisión son personas que por su
cargo están alejados y no tienen tiempo. Pero no es cierto. Conozco
desde hace algo más de un año a Antonio Guerrero y puedo afirmar que él
es una persona sencilla y cercana a todos en la prisión. Igual te lo
encuentras en su despacho, en el pasillo que conversando con los
funcionarios, voluntarios o con los mismos presos en el modulo. Como
señala el diario Sur en una entrevista aparecida el 8 de noviembre,
“Antonio Guerrero lleva media vida lidiando con presos”. Este mes cumple
37 años en Instituciones Penitenciarias, donde ha ocupado todo tipo de
cargos.
La droga provoca la vuelta a
prisión de un tercio de los reclusos
Antonio comenta ante el
periodista que la droga está presente en la mayoría de los reingresos en
la cárcel. El opina que “si la droga no existiera, la mayoría de los
presos no estaría aquí”. El Director de la prisión sigue comentado
que el primer motivo de reincidencia es el tráfico de estupefacientes,
desde el narcotráfico a gran escala hasta el menudeo. Luego existe una
larga lista de delitos, con otros nombres, detrás de los cuales también
se esconde la droga, aunque esta vez a nivel de consumidores.
Por otra parte señala que la
adición provoca una necesidad constante de dinero, lo que lleva
aparejada la comisión de robos y hasta de muertes. Tras estos, los
delitos que con más frecuencia llevan a los reclusos de vuelta a la
cárcel cuando ya habían recobrado la libertad son los de lesiones, malos
tratos o abusos sexuales, entre otros.
El Director de la prisión
malagueña afirma que un informe realizado años atrás por la Fiscalía de
Málaga constató esta tendencia. Entonces, según aquel estudio, el 84% de
los acusados de robo con violencia eran drogodependientes y la mayoría
de ellos, reincidentes. De ellos, el 83% son hombres y el 17% restantes,
mujeres. Añade el Director señalando que:
- Las
últimas estadísticas a nivel nacional facilitadas por Instituciones
Penitenciarias, de agosto de 2007, desvelan que casi la mitad de los
reclusos están encarcelados por delitos relacionados con el
patrimonio, seguido de cerca por los asuntos de narcotráfico. El
tercer motivo lo constituyen los presos acusados de delitos contra
la libertad sexual.
Perfil de los presos
reingresantes
Cuando le preguntan a Antonio
sobre el perfil de los presos reingresantes, el responde:
- El
perfil de los que reingresan es variopinto. La franja de edad que
más se repite es la de 25 a 45 años. Después se dan cuenta de que
eso no es vida y muchos cambian. Pero también hay presos
multirreincidentes, es decir que entran cuatro o cinco veces a lo
largo de su vida. A estos no les choca la prisión. Ya saben lo que
hay, y en ocasiones hasta entran riéndose.
Máximo de tiempo en la cárcel:
30 años
Antonio comenta que hay casos en
la cárcel mucho más llamativos. Recuerda el de un recluso que ingresó 14
veces a lo largo de su vida. “Hay que recordar que el máximo que se
puede acumular es de 30 años”, señala el Director de la prisión,
aunque a continuación matiza: “La permanencia más larga que recuerdo
es de 22 años".
El caso del que habla el
director de la prisión lo protagonizó un recluso malagueño, aunque
ocurrió fuera de la prisión provincial. Murió dos meses después de
quedar en libertad, tras cumplir su pena, durante un intento de
secuestro, el mismo delito que lo llevo a la cárcel. Recibió dos tiros
del padre del joven al que intentaba raptar.
El periodista pregunta a Antonio
sobre donde se encuentran los reincidentes. El responde:
- Los
reincidentes están distribuidos en cuatro módulos, donde coinciden
con reclusos que también han entrado más de una vez en prisión. De
estos 500 reos, 250 están penados y 265 están pendientes de juicio.
Es decir, la mitad de los que vuelven a la cárcel cumple condena y
la otra mitad se encuentra en prisión provisional. Sin embargo, a
nivel nacional, la población reclusa ya sentenciada representa un
70% respecto a los que están preventivos.
Después le preguntan a Antonio
Guerrero si recuerda algún reincidente que le diera algún dolor de
cabeza. El responde diciendo:
- Yo me
llevo bien con el reincidente, porque ya lo conoces. Tienes más
confianza y le puedes preguntar cualquier cosa, porque ya sabes de
que pie cojea.
Las madres no se cansan nunca de
ir a visitar a sus hijos
Finalmente el periodista le
pregunta sobre las familias de los presos. El responde diciendo:
- A
veces la propia familia se olvida de ellos, aunque no en todos los
casos. La familia desiste a veces porque se cansa. Les dan
oportunidades, les piden, más bien, les exigen que no vuelvan a
hacerlo, que no vuelvan a entrar. Pero al fin se cansan y dejan de
ir a verlos. Las que no se cansan nunca son las madres. No he visto
a una que diga “ahí se queda, que se pudra”. Incluso, las que son
víctimas de malos tratos por parte de sus hijos.
Preguntas para la reflexión y el
dialogo:
- ¿Qué opinas de este
testimonio?
- ¿Qué hacer para evitar la
triste situación de los reincidentes en la prisión?
- ¿Cómo enfrentar el
problema del gran número de drogadictos que ingresan a la cárcel?
P. Ángel García Rodríguez
Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre |