Pastoral Penitenciaria Trinitaria

UN MATRIMONIO ESPAÑOL, PRESO EN MADAGASCAR CUENTA SU DURA EXPERIENCIA EN LA CÁRCEL

En “testimonios desde la cárcel” conozcamos en esta semana la dura experiencia que en una cárcel de Madagascar está viviendo un matrimonio valenciano, preso y acusado de tráfico de tortugas.

 

Comparten  celda con las ratas y  los criminales

 

Según señalaba el periódico el Sur de Málaga el pasado 11 de noviembre, Daniel Manero y Marta Magraner son un matrimonio valenciano que sobrevive desde hace cuatro meses en celdas de criminales de Madagascar de apenas seis metros cuadrados. Comparten  mazmorras además de con las ratas que campan por ellas a sus anchas, hasta con 17 personas. Todos realizan sus necesidades en un infecto cubo que se limpia una vez cada jornada.

 

Sigue informando este diario y señala que “sólo comen un cuenco de taipoca en 24 horas. Marta es prediabética y  su enfermedad la obliga a comer cuatro o cinco veces al día. Apenas puede hacerlo sobornando para ello a sus carceleros. El mismo dinero que es su único salvoconducto para poder ducharse”.

 

En el testimonio enviado por sus propios familiares a la prensa española señala también  que “soportan temperaturas superiores  a los 40 grados. Ese insufrible calor es el responsable de que se haya estropeado el aparato de la joven valenciana para medir el nivel de azúcar en su sangre. Su marido se rompió un dedo el mes pasado y pasó 15 días sin ser asistido por médico alguno. Todo ello en una cárcel con capacidad para 800 reclusos y en la que se hacinan 1500 internos”.

 

Sobornos de funcionarios y represalias a la familia de los presos españoles

 

El diario señala que el delito para sufrir este infierno es haber transportado en sus maletas artesanía local y 48 tortugas de dos especies protegidas y en peligro de extinción. El matrimonio compró los reptiles a un grupo de niños malgaches, desconociendo por completo que se trataba de especies protegidas y cuya salida del país está penada en Madagascar”. Sigue comentando el periódico español que “su familia ha permanecido hasta ahora en silencio, temerosa ante las advertencias del cuerpo diplomático español de que la situación de los valencianos podría reportarles a Daniel y a Marta serias represalias en prisión, incluida la muerte. Pero la  situación es insostenible y los familiares han decidido denunciar la situación”.

 

Se habla de sobornos en la cárcel. Así lo señala el periódico afirmando que “ayer, tras sobornar a un funcionario de prisiones para lograr un teléfono, Marta pudo hablar con los suyos. Mostró su preocupación por el estado de salud de su esposo. “pesaba 80 kilos y ahora apenas alcanza los 50”, explicaba entre lágrimas Ana, una de las hermanas del valenciano preso”.

 

“Me están dando a beber agua con barro” (Daniel)

 

Finaliza este testimonio señalando en el “Sur de Málaga” que Daniel –de 42 años- ha logrado ponerse en contacto en alguna ocasión con sus parientes. Una de sus comunicaciones quedó grabada en un contestador automático: “Me están dando a beber agua con barro y no pienso tomarla”.

       

Envíenos su comentario o mensaje a este testimonio rellenando el formulario siguiente o escribiendo a redaccion@trinitarios.net, nosotros se lo haremos llegar

 

Nombre
Ciudad
País
Correo electrónico

Escriba sus comentarios en el espacio siguiente: