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¿Qué
es la cárcel? ¿Cómo se vive tras esas rejas? ¿Qué piensa la sociedad de
los presos? Son preguntas que mucha gente se hace. Para conocer la
respuesta, acerquémonos de nuevo a Juan, un ex-recluso malagueño que
pasó un largo tiempo en la cárcel de Granada.
1) Juan, ¿por qué crees que la sociedad
desconoce la verdadera vida de la cárcel?
HAY QUIEN DIJO QUE A LOS PRESOS HAY
QUE DESCONTARLE DE SU CONDENA LAS HORAS QUE DUERMEN YA QUE MIENTRAS
DUERMEN NO CUMPLEN CONDENA...,
Esta afirmación es tremenda e
injusta. La cárcel es un mundo muy cerrado y muy difícil de
penetrar; a la sociedad se le vende la idea de que los presos son
unos bichos raros, les presentan estadísticas y noticias
sensacionalistas para hacer ver la necesidad de librar más partidas
presupuestarias para construir más cárceles, haciéndoles creer que
así estarán más seguros, y eso no es cierto; muchas personas presas
podrían estar cumpliendo condenas sustitutorias en Centros
Concertados de Rehabilitación en régimen abierto, pero esos Centros
no prosperan, no se crean, no libran partidas presupuestarias para
ellos; pero si para construir más cárceles, ¿por qué?
Podrían haber muchos, pero muchos más
internos de los que hay, disfrutando de un TERCER GRADO, porque ya
están preparados para eso, y estar trabajando en la calle y
facilitarles la reinserción social, que para eso es para lo que los
quieren preparar ¿no?, ¿entonces por qué son tan reacios?, ¿que se
esconde detrás de todo esto?.
Por otro lado, parece que a la
sociedad lo único que le interesa es esa supuesta seguridad que les
prometen construyendo más cárceles y parece que no les preocupa
saber más.
La sociedad ha de ser más generosa con
los presos
Es muy, pero que muy importante, que
la sociedad empiece por ser más generosa con las personas que salen
en libertad, que terminan sus condenas, o que están en tercer grado
con posibilidad de trabajar. Ya que si la sociedad no les abre las
puertas, si la sociedad no intenta ayudarlos y a acogerlos de
nuevo, esas personas están siendo empujadas y obligadas a cometer
nuevos delitos, sino, ¿cómo pueden vivir?, ¿dónde?, ¿como se ganan
la vida para darle de comer a sus hijos o para ellos mismos?
Si la sociedad no actúa así, lo único
que se consigue con eso es abrir más la brecha existente con los
presos que salen en libertad, y cada día la reinserción social se
haga más difícil de llevar a cabo.
2) ¿Te ha ayudado algo en tu vida el
estar preso? ¿Has tenido apoyos? ¿Cuáles o quiénes?
Para mí, la experiencia de la cárcel
ha sido ante todo inolvidable ya no sólo por el shock que te produce
verte en esa situación, sino que creo que puedo afirmar que para mí
hay y habrá un antes y un después de haber vivido esa experiencia.
Yo antes de entrar en prisión, era
esclavo de lo mundano, vivía una vida de cautiverio y sin esperanza,
me dejaba arrastrar por la inercia de la sociedad, no reflexionaba
ni examinaba mi comportamiento y actitudes hacia mi mismo, hacia mis
seres queridos, mi familia carnal, mi mujer y mis hijos; no me
planteaba cual era el rumbo, y mucho menos como reencontrarlo y...
para que hablar de la fe y del cristianismo... no podría decir
cuando lo dejé o cuando los perdí.
Los
voluntarios me llevaron a Dios
Entonces el Señor me hizo el mejor
regalo que podía ofrecerme, y este fue el ponerme en contacto con
los voluntarios/as de prisiones, ¡benditos ángeles del cielo!, estos
me fueron mimando muy poco a poco, retomé mis oraciones…, mi
asistencia a Misa…, me fueron iniciando nuevamente, como a un niño,
en la enseñanzas olvidadas de la fe cristiana, empecé a leer después
de muchos años, otra vez, el Nuevo Testamento.
También he contado con la inestimable
ayuda espiritual de los capellanes de las cárceles donde he estado,
me han tratado como al hijo pródigo, ya que al darme cuenta de que
he pecado contra el cielo y contra Jesús, contra nuestro Padre;
entre todos, voluntarios capellanes, mercedarios, trinitarios, me
han hecho ver la bondad, la misericordia y el amor de Dios, he visto
en su cara, en su trato, en su entrega desinteresada, en su amor, a
Jesús, al Padre que está pendiente de su hijo y siempre preparado
para sostenerlo si ve que se tambalea, o aún después de caer,
recogerlo en sus brazos y curarle las heridas.
En la prisión me di cuenta del daño que
he causado a mi familia
En prisión lo único que sobra en
abundancia es tiempo y, ayudado por mis “ángeles”, los voluntarios,
capellanes, frailes, lo he empleado en hacer una profunda reflexión,
de mi vida, exponerla a la luz del Evangelio, darme cuenta de todo
el daño que he causado a mi familia y a mis seres queridos con mi
conducta equivocada, para darme cuenta de lo realmente importante y
ponerlo en práctica, ya que me han dado la oportunidad de empezar y
tener una nueva vida en Él y con Él ... en Jesús.
Esto me ha ayudado y
fortalecido muchísimo, psicológica y espiritualmente, para
sobrellevar y superar mi propio desierto, tener más calma, más
paciencia conmigo y con los demás, más paz, intentar ponerme al
servicio de mis otros hermanos presos, poniendo mis conocimientos a
su servicio, y aunque parezca una incongruencia, he sentido una
total “libertad interior”
de alma y espíritu cuando más rodeado de muros y rejas estaba, mucho
más que estando en libertad.
3) ¿Conoces algún caso de pedir perdón a la víctima o de que la víctima
haya perdonado?
Si, conozco varios casos de presos que han pedido perdón a sus
víctimas, y un perdón sincero, de verdadero arrepentimiento.
Pero a mí el caso que más me ha impactado, viene desde el otro lado,
no de la víctima, porque desgraciadamente no lo puede contar, pero
si de sus padres y que demuestra el verdadero espíritu cristiano,
llevado hasta el extremo de aplicar la verdadera enseñanza de
nuestro Señor Jesús.
Estos padres, sin saber o tener constancia de los motivos por lo que
han perdido a su hija y sin saber ni esperar arrepentimiento de su
agresor, van todos los días a Misa y rezan y piden a nuestro Padre
CELESTIAL por su Hija y por su agresor:
¡ESTO SI QUE ES FE Y CONFIANZA EN NUESTRO SEÑOR EN ESTADO PURO!
4) Alguna cosa que quieras añadir....
Sí, por favor:
Hay que hacer algo útil en la prisión
Aunque a muy pocos nos gusta que nos den consejos, quiero decirle
algo desde mi experiencia a todas las personas que por cualquier
motivo puedan entrar o estén en PRISIÓN:
ES IMPORTANTÍSIMO QUE ENTIENDAN CUANTO ANTES QUE HAY QUE APROVECHAR
EL TIEMPO DE SU ESTANCIA EN PRISIÓN, QUE DEBEN PREOCUPARSE EN HACER
ALGO ÚTIL PARA ELLOS MISMOS, CULTIVARSE, TANTO FÍSICA, COMO MENTAL,
CULTURAL O ESPIRITUALMENTE; QUE CUANDO SALGAN DE PRISIÓN Y MIREN
PARA ATRÁS, VEAN QUE LES HA SERVIDO PARA ALGO, YA QUE ES MUY TRISTE
Y DESCORAZONADOR, VERSE AL SALIR DE PRISIÓN CON UNA MANO DELANTE Y
LA OTRA DETRÁS, TAL COMO ENTRARON, Y QUE NO HAYAN APROVECHADO ESE
TIEMPO EN PRISIÓN; QUE ESE TIEMPO HAYA SIDO UN TIEMPO PERDIDO PARA
SUS VIDAS, ¡ESO SI ES CUMPLIR UNA CONDENA INÚTIL!.
POR ÚLTIMO...,
Gracias a los capellanes y voluntarios por su apoyo moral y espiritual
DARLES LAS GRACIAS A TODOS LOS VOLUNTARIOS, CAPELLANES,
ASOCIACIONES, ETC… TODAS ESTAS ENCANTADORAS PERSONAS QUE SE MUEVEN
ALREDEDOR DE LAS CÁRCELES Y DE LOS RECLUSOS; POR TODO EL BIEN QUE
NOS HACEN, DÁNDOSE ELLOS Y SU TIEMPO DE UNA FORMA ALTRUISTA;
PROCURANDO HACERNOS LA VIDA MÁS AGRADABLE, CON SU COMPAÑÍA, APOYO,
AYUDA MORAL Y ESPIRITUAL, A LAS PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD
SOCIAL, YA QUE CUIDAN DE NUESTRA LIBERTAD MÁS PRECIADA...,
¡DE NUESTRA LIBERTAD ESPIRITUAL INTERIOR!
Gracias Juan, por tu testimonio lleno de sentimientos de lucha por la
vida, por la libertad, por tu familia y de encuentros con Dios. Ahora
nos damos cuenta que la cárcel no es el final de la persona sino una
página que pronto hay que pasar sin odios y sin rencores.
Juan Lara
Ruiz
Ángel
García Rodríguez
Ex – recluso en Granada
(O.SS.T)
Preguntas para la reflexión:
1.- ¿Qué es lo que más te ha
impresionado del testimonio de Juan?
2.- ¿Qué es lo que crees que
Juan ha descubierto en la cárcel?
3.- ¿Se puede ser libre
entre las rejas de la cárcel?
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