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Alberto
tiene 35 años y es la segunda vez que ingresa a la cárcel. El piensa que
en esta ocasión es inocente y que la culpa es de su mujer que le ha
denunciado para vengarse.
- Mire, padre Ángel, estoy aquí porque mi
mujer me ha denunciado por maltrato. Pero le digo que si yo le
he levantado la mano una vez, ella me ha maltratado a mí más de
veinte veces. Tiene un carácter violento e inaguantable. Además
es alcohólica y cuando bebe, es colérica, violenta y no hay Dios
que la aguante.
Con el
rostro pálido, sin afeitar y con la mirada perdida, Alberto sigue
hablando:
- Recuerdo padre, cuando mi mujer estaba
embarazada, fumaba y bebía sin control. Yo le aconsejaba que por
el bien del niño que estaba en su vientre, dejara de fumar y
beber. Pero ella se reía de mí e incluso en una ocasión me dio
una bofetada. Por eso ahora aquí en la cárcel me pregunto ¿Quién
es realmente el matratador ella o yo?.
Preguntas para la reflexión:
1.- ¿Qué
piensas del problema del maltrato?
2.- ¿Crees
que Alberto es inocente?
3.- ¿Crees
que la cárcel soluciona el problema del maltrato?
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