Pastoral Penitenciaria Trinitaria

Mi experiencia en la cárcel…

 Como madre sentí el dolor

de las madres encarceladas

 Testimonio de Rosario, profesora y madre de familia que ha participado en el campo de trabajo en la cárcel de Alahurin de la Torre

Quiero compartir la experiencia que este verano he tenido con los presos de la cárcel de Alhaurín de la Torre durante el campo de trabajo realizado del 16 al 21 de julio.

Soy Rosario, esposa y madre de 3 hijos, tengo 40 años y soy maestra de primaria en un colegio salesiano. Tengo un hermano sacerdote trinitario; el padre Ángel García que trabaja como capellán en la cárcel de Alhaurín, me invitó a  participar en un campo de trabajo que se iba a hacer en la cárcel. La idea me pareció fantástica y junto a mi hermano y mi hermana Mari Carmen me dispuse a participar.

Debo decir que aunque no tenía demasiados reparos, me alegré cuando mi hermano me dijo que íbamos a ir al módulo de mujeres, porque me daba cierto “respeto” el módulo de hombres.

        El primer día estuvimos con mujeres en el patio charlando, y compartiendo su tristeza por no poder estar con sus hijos. Ellas lloraban al contármelo. Recuerdo que en aquellos momentos, como madre que también soy,  sentía  su dolor  y se me hacia un nudo en la garganta que me impedía hablar. Celia decía: “hace 2 años que no veo a mi hijo, no puedo besarlo, acompañarlo cuando me necesita, ni siquiera he podido ir a su 1º comunión, él cree que estoy en Francia en la recogida de la fruta, no quiero que sepa que estoy presa”. Me sentía impotente y triste al vislumbrar un poco el dolor que esas mujeres estaban sufriendo.

El 2º día me propusieron ir al módulo de menores, que son chicos de 18 a 28 años. Acepté con gusto, pues con las mujeres, madres  la mayoría, me sentía impotente. En el módulo  de menores se palpaba la vitalidad propia de la edad, y a la vez la tensión por estar encerrados. Participaban activamente con nosotros y se mostraban amables y cariñosos con nosotros.

Mi hermano me dio un buen consejo: ”mírales a los ojos y llámales por su nombre”, es decir, lo que todos necesitamos; sentirnos importantes para alguien.

Hicimos un collage, para que expresasen lo que estaban viviendo en la cárcel, sus miedos e ilusiones. Aparecieron frases como estas: “Me he equivocado, pero voy a cambiar”, “ la droga es una mierda”, “echo de menos las caricias de mi novia”, “quiero formar una familia con hijos”, “ quiero levantarme cuando quiera, comer cuando quiera, dormir cuando quiera, quiero libertad”, “lo único que te queda es la familia, los colegas no me escriben, no vienen a vernos, esos no son amigos”.

Mi alma está presa y quiere salir

A esos chicos, si los veo por la calle, me cruzo de acera, con sus tatuajes, pelos largos o rapados, la verdad que me dan un poco de temor. Pero allí en la prisión no me daban miedo, hablábamos, cantábamos, bailábamos juntos.

Lo que más me impactó fue su juventud y su vitalidad contenida, sus ganas de hacer cosas, su impotencia ante la realidad.

Hicimos también un taller de músico terapia, algunos se emocionaban cuando leían la letra de la canción que decía:” mi alma está presa y quiere salir...”

Sé que hicieron daño a la sociedad, que hay familias destruidas por la droga que ellos vendieron, o por la paliza mortal que dieron a su hijo... es la otra cara de la realidad, pero al estar con ellos sólo ves a la persona, su lado más hermoso, frágil y humano.

Los presos necesitan de nuestras sonrisas y miradas

Vivimos como si los presos no existiesen, como si la realidad de la cárcel no estuviese allí. Sin embargo ellos nos necesitan, necesitan nuestras visitas, nuestras sonrisas, nuestras miradas... Personalmente me siento impotente ante esta realidad, no puedes solucionar nada, ya tienen su condena.

Esta experiencia me ha servido para valorar mi vida, mi suerte, mi familia, mi libertad. Me ha hecho consciente de la injusticia que algunos viven, creen no merecer tanta pena.

Juani decía: “Es injusto, 6 años por un tirón de bolso”. No sabemos la realidad, pero escuchándola me parecía demasiado tiempo.

Ellos vienen, la mayoría, de familias desestructuradas; padres y madres presos, han nacido con la droga en casa. Y lo peor es que cuando salgan,  la droga seguirá estando allí en su casa, en su barrio, en sus “colegas”.

            Me pregunto: ¿Cumple la cárcel la función de rehabilitación?. Creo que no. Aunque algunos de ellos dicen que la cárcel ofrece cosas buenas y cosas malas, y que hay que quedarse con lo bueno.

En estos pocos días del campo de trabajo he visto de todo: gente que está amargada porque no acepta su situación y gente alegre, que reconoce que se ha equivocado pero que tiene esperanza. Estas son las dos posturas de la gente en el mundo: por una parte los angustiados y sin esperanza; y por otra los luchadores, positivos y esperanzados.

Me han enseñado a no perder la esperanza y a valorar la vida

Recuerdo a Pedro (preso y locutor de la emisora interna de la cárcel) diciendo: “Venga amigos, ya queda menos para estar con nuestras familias, ánimo y a pasar un buen día”. Me preguntaba: ¿cómo decir esto  un preso? Pedro me ha enseñado a tener esperanza en los momentos malos, a valorar lo bueno que la vida nos da, aunque esté rodeado de cosas negativas.

El ultimo día hicimos una celebración y al rezar el Padre Nuestro, sentí la mano de un hermano, sentí que teníamos el mismo Padre, él con sus errores y yo con los míos.

Finalmente, doy gracias a mi hermano Ángel y a los padres trinitarios por dejarme vivir esta experiencia, al módulo de menores de la cárcel de Alhaurín por acogerme y por enseñarme. Recuerdo todos los días sus sonrisas y sus ojos. Les doy  gracias por dejarme compartir esos días.

Y esta ha sido mi corta experiencia, soy maestra salesiana y estoy orgullosa de ello, pues creo que educar es una hermosa tarea. Quiero trasmitir a mis alumnos lo que he aprendido en estos días y me gustaría hacerlo como Don Bosco decía: “Educar es cosa del corazón”.

¡GRACIAS AMIGOS TRINITARIOS POR DARME LA OPORTUNIDAD DE ACERCARME A LOS ENCARCELADOS!

Rosario García Rodríguez (Valdepeñas)

       

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