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Radio Ínter-modular es una
emisora interna de la prisión. Aquí los mismos encarcelados preparan
todas las mañanas sus propios programas radiales. Ahí están tres o
cuatro internos e internas en la sala de grabación seleccionando las
noticias de cada día, buscando esa música que les va a levantar los
ánimos y sobre todo ordenando las dedicatorias y saludos que han llegado
escritas por los internos de todos los módulos.
Juan es un joven de unos
treinta y cinco años, ha trabajado en una discoteca de disyokey y tiene
experiencia en manejar los equipos y en darle a la lengua. Sus primeras
palabras son de ánimo y entusiasmo hacia sus compañeros.
-
¡Animo compañeros!... Alegraos, que muy pronto vamos a estar
todos en la calle tomándonos unas cervezas fresquitas y unos
ricos pescaditos.
No son profesionales de la
comunicación pero les apasiona el poder comunicar alegría, paz,
esperanza y libertad a través de las ondas radiales. Comentan las
noticias del día, hacen entrevistas muy interesantes, opinan de la
realidad, ponen música y leen los saludos y dedicatorias de los
internos. Verdaderamente son muy buenos locutores que nada tienen que
envidiar a los de cualquier radio comercial. Sobre todo saben poner
corazón y vida a esas dedicatorias escritas desde el chavolo con muchas
faltas de ortografía pero con mucho amor.
-
“Para mi Pepi que está en el modulo de mugeres quiero decirle
que aquí en la cárcel he descuvierto todo lo que te quiero.
Todas las noches en mi chavolo las paso pensando en ti. Animo
Pepi, que te quiero mucho y que no te canviaria por nada en el
mundo. Ya no puedo vibir sin ti. Con mucho amor y cariño te
dedico la canción “Camela”.
Los saludos y dedicatorias se
multiplican…. Todos ellos repletos de amor y sentimientos. Ahora Lucy
pensando en sus compañeras lee emocionada:
-
Para mi padre y mi hermano que están en el modulo cuatro, que
sepan que no les olvido. Un beso de la Loli…. Para el Chato de
mi marido… que te acuerdes siempre de tu mujer y que pronto
vamos a salir de la cárcel…. Un beso de tu mujer, la Juani.
Al mediodía los locutores y
locutoras se acercan a los micrófonos para despedirse:
-¡Bueno, bueno colegas!… ya están llegando los carritos de
comida a los módulos y va siendo hora de despedirnos…. Que
paséis un buen día y a no amargarse que la vida es más larga que
estos cuatro días en la cárcel… A no perder los ánimos y a
seguir soñando con esa libertad que nos hará a todos libres y
felices. Hasta mañana amigos.
Preguntas para la reflexión:
1.-
¿Qué opinas de la labor
de esta radio interna en la cárcel?
2.- ¿Qué puede aportar
una radio a la cruda realidad de la cárcel?
3.- ¿Qué les
aconsejarías a los locutores?
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