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Jorge, un hombre de unos
cincuenta años me comenta:
- Padre está es la tercera
vez que entro a la cárcel. Y usted me preguntará: ¿Por qué estoy
aquí?. Pues por lo de siempre, no tenía trabajo fijo, estaba en el
paro…. unos amigos me ofrecieron un paquete de droga…Yo necesitaba
dinero y la pasta al fin me tentó…Lo malo del caso es que alguien
dio un chivatazo a la policía. Me agarraron y aquí estoy de nuevo en
la cárcel.
Jorge sonríe. Pero en el fondo
no está cómodo en la cárcel. Ve que la vida se le va. Tiene mujer y
tres hijos. Le animo a mirar hacia delante y le digo:
- Jorge ya no eres un niño.
Mira, tu familia te necesita. Haz de ser fuerte y no hacer más
tonterías para volver a la cárcel.
Jorge me mira a la cara y me
dice:
- ¡Gracias Padre por
escucharme y por su consejo.
Preguntas para la reflexión:
1.- ¿Cuáles son los
sentimientos de Jorge?
2.- ¿Por qué Jorge no está
cómodo en la cárcel?
3.- ¿Qué consejo darías a Jorge?
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