Los Trinitarios y la humanización de las cárceles
5 de Junio de 2009Cárceles, signos de interrogación y contradicción
Las cárceles apoyadas por unos y rechazadas por muchos siguen siendo signos de interrogación y de contradicción. Con sus luces y sombras son el reflejo de la sociedad y de sus fracasos sociales. Así cuantas más cárceles se van abriendo es señal de que en la sociedad aumenta la violencia, los robos, asaltos y delitos.
El común de la gente no quiere oír hablar de cárceles ni prisiones. Los consideran lugares malditos para los malos de la sociedad. Vemos cómo, al igual que los cementerios, las cárceles se van situando cada vez más lejos de las ciudades. Pareciera que al hombre moderno le molestan los presos y el mundo de las cárceles. Es la hipocresía de una sociedad incapaz de reconocer errores y de perdonar y reinsertar a los que un día se equivocaron.
Podríamos afirmar que por lo general la opinión pública se inclina por la represión y no por la reinserción. Esto lo muestra el hecho de que la “humanización” de las cárceles no aparece en los programas de ningún partido político. Como me comentaba el Director de un Centro Penitenciario, “hoy todos los ciudadanos reclaman más seguridad y más cárceles pero luego ningún Ayuntamiento desea una cárcel en los limites de su territorio”.
Desgraciadamente para la sociedad las cárceles son lugares de encerramiento y rechazo social. El mundo de la globalización, el progreso y el bienestar no está por la reinserción sino por la represión.
La reinserción, un camino de humanización en red
En la nueva concepción de la reinserción ya no prima la seguridad ni la represión sino la confianza en la persona. El objetivo es que la persona que ha delinquido recupere su autoestima, sus valores y sus vínculos familiares. Una brillante tarea humanizadora que la Pastoral Penitenciaria Trinitaria viene apoyando en todos los centros penitenciarios en donde estamos presentes los capellanes y voluntarios.
Desde el carisma redentor trinitario hoy se nos abre una puerta de liberación y reinserción. Estamos llamados a trabajar en red y en comunión con Instituciones Penitenciarias, ONGs y voluntarios.
El Cardenal de Sevilla, Carlos Amigo nos invitaba en las V Jornadas de Pastoral Penitenciaria Trinitaria celebradas en Sevilla a acompañar a los presos en este camino de la reinserción.
“Vuestra pastoral ha de ser la pastoral del silencio, la escucha y el testimonio. Estáis llamados a ayudar a la persona del preso a descubrir los valores perennes que hay ocultos en su corazón. La Pastoral Penitenciaria es la Pastoral del despojamiento. Es hacerse cautivo del cautivo que está en la cárcel. Es encarcelarse con él para liberarlo. Seguid sembrando en el mundo de las prisiones, el fruto Dios lo recogerá”.
Al lado de los hombres y mujeres que desde las cárceles claman justicia y libertad, los Trinitarios apostamos por descubrir el rostro de Dios Trinidad en el rostro del Cristo preso que vive tras las rejas de la prisión. Él nos recuerda en el evangelio que “estuve en la cárcel y me visitaste”.
Y usted ¿qué opina? ¿Represión o reinserción? ¡Envíenos su comentario!