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HIMNO O CANTO APROPIADO

SALMO:
SALMO DE ALGUIEN
QUE ESPERA
Estoy buscando, Señor,
y en ti he encontrado esperanza.
Tú que eres justo y fiel ponme a salvo.
Haz honor a tu nombre: dirígeme y guíame.
Tú eres mi amigo, sácame de la red en que he caído.
En tus manos pongo mi vida:
tú, Señor, el Dios fiel, me ayudarás.
Yo confío en ti: tu lealtad será mi gozo y mi alegría.
Tú velas por mi vida cuando sufro y me amenaza el peligro.
Dame espacio para encontrar siempre salida.
Óyeme, Señor: estoy mal, mi vida se gasta,
lloro en silencio, se me acaban las fuerzas,
me duele hasta los huesos.
Óyeme, Señor: se burlan de mí,
se ríen sin motivo, pasan de mí,
y soy como un desconocido.
Me siento como un cacharro inútil.
Pero yo confío en ti, Señor; te digo: “tú eres mi Señor”
En tus manos están mis ilusiones
y en tus manos dejo mis penas.
Muéstrame tu rostro radiante y sálvame por tu lealtad.
Señor, que no me avergüence de haberte llamado.
Yo sé, Señor, que tu bondad
es grande para quien te es fiel.
Tú escondes mi vida en lo profundo de tu corazón,
y me hablas desde lo escondido como un amigo.
Bendito seas, Señor, que has hecho por mí maravillas de amistad.
Mi corazón dice:
“Sed valientes y animosos los que esperáis en el Señor”.
(Salmo 30)

LECTURA BREVE (Jr 1, 4-8)
El Señor me dijo: “Antes de formarte en el vientre de tu madre te
conocí; antes que salieras del seno te consagré; como profeta de las
gentes te constituí”. Yo dije: “¡Ah, Señor Dios, mira que yo no sé
hablar; soy joven!”. Pero el Señor me respondió: “No digas: ¡Soy joven!,
porque adonde yo te envíe, irás; y todo lo que yo te ordene, dirás. No
tengas miedo de ellos, porque yo estoy contigo para protegerte, dice el
Señor”.

REFLEXIÓN
MEDITATIVA
LA VOCACIÓN
TRINITARIA,SEGÚN
SAN JUAN BAUTISTA DE LA CONCEPCIÓN
El Santo, gran conocedor de Dios y del alma humana, es un maestro del
discernimiento vocacional, proponemos la siguiente selección de textos
que nos pueden ayudar a reflexionar sobre la necesidad de centrar en
Dios nuestra vocación y de seguir pidiendo al dueño de la mies que envíe
obreros para continuar la misión liberadora de nuestra Orden.
¿Cuándo hay
auténtica vocación trinitaria?
“Lo primero, digo, y esta vocación la tendré por la mejor, cuando un
hombre viene buscando a Dios: -¿Qué pretendéis, hermano?
Y respondiere:
-Busco a Dios y quería amarle y servirle.
-Mirad, hermano, que acá hay muchos trabajos.
-No importa, padre, que yo no busco a Dios de balde”.
(Hermanos Donados, Obras III, 2, cap V)
¿Qué es lo
específico de la vocación trinitaria?
“Entre todos los religiosos, nos aventajó Dios a hacernos vasos
escogidos para que llevemos por el mundo este nombre admirable de la
Santísima Trinidad, que en sí encierra estas tres personas: el Padre, el
Hijo y el Espíritu Santo”.
(La Regla Trinitaria, Obras III, 1, cap I)
¿Cuál debe ser
la aspiración más grande de un trinitario?
“Dios mío, seamos tú, el pobre y yo una trinidad perfecta”.
(La Regla Trinitaria, Obras III, 1, cap 19)
Responder a la
llamada del Señor: cuestión de amor
“Si amor con amor se paga, el amor que Dios nos tiene con gran amor le
debemos pagar. Si de esta manera nos ama Dios, siendo nuestro Padre,
¿qué otro retorno más agradable podemos volverle que ser muy santos y
muy puros?”
(La Regla Trinitaria, Obras III, 1, cap I)
La vocación
trinitaria: una vida entre “hermanos”
“Se tienen que llamar hermanos, que además de ser cosa de nuestra Regla,
es lenguaje muy usado entre Cristo y su Iglesia. No sé qué tiene este
santo y sagrado nombre de hermano, que parece roba el corazón. Y como en
la Orden todo ha de ser paz, ternura y amor, es bien tengan nombre que
todo eso lo despierte. Díganme: ¿con qué se puede estimar el ver que
Dios nos da tantos que sean nuestros hermanos?”
(La Regla Trinitaria, Obras III, 1, cap 2)
La cruz
trinitaria: un regalo de la Stma. Trinidad
“¿Qué pudieron significar estos diferentes colores? Pudieron significar
que las Tres personas de la Santísima Trinidad, deseándonos vestir de su
paño, nos dio cada una su pedazo. Lo blanco, del Padre, que nos muestra
en ello la poca vista que el hombre tiene para conocer sus juicios; el
Hijo nos dio lo azul, que significa su pasión y muerte, significando
cómo nos la está aplicando cada día; lo colorado dio el Espíritu Santo,
que es amor, con que nos recibe por hijos de la Santísima Trinidad”.
(La Regla Trinitaria, Obras III, 1, cap 6)
La vida del
trinitario: estar con Dios en oración y servir al pobre
“El religioso cura al pobre con su vigilancia y cuidado, y en la oración
cura Dios al enfermero. En la cura del pobre obliga a Dios el religioso,
y en la oración le paga, que es Dios muy amigo de pagar al contado. En
la oración recibe y en el pobre reparte; en la oración se llena y en los
pobres se vacía”.
(La Regla Trinitaria, Obras III, 1, cap 16)

PRECES
Presentemos a Dios, nuestras súplicas y oraciones en este día en que
recordamos nuestra vocación trinitaria en la Inspiración del proyecto
carismático de la Orden a San Juan de Mata. Digamos con fe:
ESCÚCHANOS, PADRE
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Te pedimos, Señor, que
lo mismo que Juan de Mata vio el sentido de nuestra Orden en la
Eucaristía, sean muchos los jóvenes que viviendo en tu presencia
quieran entregarse por la redención del mundo. Oremos.
†
Para que los hogares
cristianos se sientan testigos del Evangelio y fomenten la vocación
cristiana de sus hijos. Oremos.
†
Para que nos comprometamos a ser comunidad
evangelizadora, capaces de sembrar con valentía la llamada de Cristo
a los jóvenes. Oremos.
†
Para que en el espíritu de San Juan Bautista de la
Concepción vivamos con integridad nuestra vocación de “hermanos” y
demos testimonio de nuestro compromiso y experiencia de Dios. Oremos.
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Por los que formamos la familia trinitaria, para que
seamos signos creíbles de Cristo redentor en medio de los hombres.
Oremos.
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Por los
jóvenes que se preparan a la vida religiosa en nuestros centros de
formación, para que busquen con pasión el amor de Dios en sus vidas.
Oremos.
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Por todos
nosotros, para que colaboremos en la promoción de vocaciones a la
vida religiosa y nos sintamos responsables con nuestra oración y
ayuda.
Oremos.
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ORACIÓN FINAL
Señor, tú que nos diste el que te encontráramos
y el ánimo para seguir buscándote,
no nos abandones al cansancio ni a la desesperanza.
Haznos buscarte siempre y cada vez con más ardor.
Y danos fuerzas para adelantar en la búsqueda.
Manda y ordena lo que quieras,
pero limpia mis oídos para que escuchen tu voz.
Sana y abre mis ojos
Para que descubran tus indicciones.
Aparta de mí toda ignorancia
para que reconozca tus caminos.
Dime a dónde debo dirigir la mirada para verte a ti,
y así poder cumplir lo que te agrada.
San Agustín
Material recopilado por el Equipo Provincial de Pastoral Juvenil
Vocacional de la Provincia Trinitaria de España-sur, para usar por las
comunidades trinitarias en el Día de la Vocación Trinitaria,
que se celebrará el 28 de enero o día más conveniente
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