Ideario de los Colegios Trinitarios
1. Los Colegios Trinitarios
(Santísima Trinidad, de Alcázar de San Juan; San Juan García, de Madrid;
Santísima Trinidad, de Valdepeñas, Nuestra Señora Virgen de la Cabeza, de
Andujar (Jaén); y Santísima Trinidad, de Córdoba) son instituciones educativas privadas, se inscriben dentro de la
misión docente de la Iglesia Católica y son propiedad de la Provincia España
Sur de la Orden Trinitaria (Trinitarios)
2. La Orden Trinitaria,
siguiendo el espíritu, compromiso y mensaje liberador de su fundador, San Juan
de Mata, entre sus actividades promueve la educación integral de sus alumnos,
de acuerdo con una concepción cristiana de la persona, y los prepara para
participar activamente en la construcción de un mundo más humano y más justo en
un ámbito de tolerancia, solidaridad, respeto mutuo y conocimiento de los
Derechos Humanos, educándolos para la convivencia en una sociedad
pluricultural.
Su acción educativa se caracteriza por:
- La no discriminación por sexo, raza, religión, cultura, etc.
- El espíritu de servicio, cooperación y colaboración
- La sencillez evangélica
- La participación responsable y solidaria de la Comunidad Educativa.
3. Toda persona tiene
derecho a la educación en plena igualdad de oportunidades. Los poderes públicos
tienen la obligación de hacer posible el ejercicio práctico del derecho de
todos a la educación, asegurando la gratuidad de las escuelas y la libertad de
enseñanza (Constitución, art. 27).
4. El derecho a la educación
es un derecho de carácter social, susceptible de enriquecerse en su progresiva
concreción, alcanzando así a más ciudadanos y ofreciéndoles una mayor extensión
formativa (LOGSE, preámbulo, párrafo 30).
5. Los padres son los
primeros y principales responsables de la educación de sus hijos y tienen
derecho a elegir el tipo de educación y de centro que estimen más conveniente
(Constitución, art. 27.3; Derechos Humanos, art. 3)
6. La Iglesia puede ejercer
su misión evangelizadora en centros educativos propios, al servicio de las familias
que libremente lo soliciten (Vaticano II, GS, art. 8)
7. Los titulares de los
centros privados tendrán derecho a establecer el carácter propio de los mismos
(LODE, art. 22.1)
8. Como centros católicos
inspirados en el proyecto y carisma de los Trinitarios, nuestros Centros, en su
modelo educativo, tiene sus raíces en la concepción cristiana de la vida y del
hombre destinado a vivir en libertad y a ser respetado en su dignidad y
derechos fundamentales, tal y como testimonia Jesucristo, nuestro maestro y
centro de nuestra existencia. De esta concepción cristiana se deduce el origen
y destino del hombre, su dignidad, derechos inalienables y su misión en el
trabajo, en la familia y en la sociedad.
9. Toda su dimensión
educativa debe realizarse en un clima coherente con la visión cristiana de la
vida. Este modelo educativo encuentra su mediación y aplicación
fundamentalmente en la enseñanza religiosa, a la luz de la Palabra de Dios e
impartida con la mayor calidad posible dentro y fuera del horario
escolar.
10.- En el Colegio se prepara a los alumnos para que
de forma consciente y responsable puedan hacer, de manera progresiva, una
opción personal, libre explícita y madura de la fe cristiana como miembros de la
Iglesia de Cristo, y partícipes de los elementos esenciales del Proyecto
Trinitario misericordioso-redentor.
15.
Partimos de una concepción cristiana de la vida, de la persona y del mundo.
Cristo es el fundamento de la acción educativa y los principios evangélicos y
específicos del Proyecto Trinitario de Juan de Mata son nuestros criterios
objetivos.
16. A través de este prisma destacamos la
dimensión personal, social y religiosa de la persona:
16.1. Dimensión
personal
Nuestros
Centros se comprometes a orientar al alumno para que llegue a ser capaz de
dirigir su propia vida, realizarse a través del esfuerzo personal y la
respuesta a su vocación y comprometerse a favor de los Derechos Fundamentales
del hombre. Con ello pretendemos:
· El
desarrollo de la capacidad de razonamiento, de la creatividad y del espíritu de
trabajo del alumno.
· La
madurez y equilibrio afectivo adecuados a su edad.
· La
creación de una atmósfera que favorezca la solidaridad, cooperación y convivencia
integradora en medio de nuestra sociedad pluralista, acorde con el sentido
cristiano de la vida.
· Un
proyecto de vida propio, de acuerdo con su vocación, aptitudes profesionales y
realidad circundante.
· Darle
una formación que le lleve a un estilo de vida sencillo y le capacite para
fomentar una sociedad fundada en el amor y la solidaridad.
16.2. Dimensión
social
La educación
que promovemos, enraizada en la cultura de nuestro tiempo y nuestro pueblo, va
encaminada a la promoción de la dimensión social de la persona y de sus
derechos inalienables. Por lo tanto cultivamos:
·
El diálogo, la comunicación y la apertura a los demás.
·
El ejercicio responsable de la libertad, para que libre y responsablemente,
elijan sus propias opciones, actúen de acuerdo con ellas y acepten y valoren
sus consecuencias.
·
La formación para la justicia, la paz, la solidaridad, la convivencia y el
respeto a las personas, comprometiéndose en la transformación constante y
positiva de la sociedad y del mundo en que vivimos.
·
La participación del Colegio en la vida, costumbres y tradiciones del lugar en
que vivimos.
·
Una actitud crítica de la vida, de nuestro mundo, del hombre, y a optar por
compromisos solidarios a favor de los más pobres y los cautivos de nuestros
días.
16.3. Dimensión
religiosa
Como ha
quedado dicho con anterioridad, optamos por una formación abierta a la
trascendencia convencidos de que enriquece a la persona humana. Por ello
orientamos nuestra acción educativa a:
·
Promover el despertar de la fe cristiana en los educandos y el progresivo
crecimiento en la misma.
· Inspirar todo tipo de orientación y
actividades educativas por la vida de la fe, constituyendo un ámbito para el diálogo
fe-cultura.
·
Presentar desde una aceptación libre y consciente, los valores cristianos como
generadores de actitudes humanas.
·
Fomentar la experiencia de Dios nuestro Padre a través de la oración y de la
participación en los sacramentos.
·
Despertar en la Comunidad Educativa el deseo de compartir los problemas y
preocupación es de la sociedad.
·
Abrir caminos de fraternidad y colaboración entre los hombres siguiendo el
carisma y el espíritu de la Orden Trinitaria.
·
Comprometerse a favor de los más desheredados de nuestro entorno y de nuestro
mundo, a la luz de la misión de la Orden Trinitaria.
Nuestros criterios pedagógicos
17.1
Cultivar de forma armónica, gradual y adaptada a la edad, todos los componentes
de la personalidad humana: intelectuales, volitivos, afectivos, estéticos,
físicos, sexuales, etc.
17.2
Poner en práctica una pedagogía personalizada, que tenga en cuenta a cada alumno y se acomode a las
características que demanda su propia individualidad.
17.3
Fomentar una
pedagogía activa, donde el alumno se sienta y sea el protagonista de su
aprendizaje, favoreciendo su iniciativa y su creatividad.
17.4
Orientar a los alumnos en su trabajo formativo de acuerdo con los siguientes
principios:
·
La situación real del alumno y su entorno como punto de partida.
·
Las posibilidades de su crecimiento y maduración
·
El interés por el trabajo individual y en grupo, así como por la cooperación y
la solidaridad.
·
La capacidad intelectual que le dé acceso al saber y al mundo del trabajo.
·
El ofrecimiento de unos servicios adecuados para su orientación vocacional y profesional.
17.5
Acercar a los alumnos a la tecnología actual, como un recurso más al servicio
de la formación personal y de la construcción de la sociedad.
17.6
Proyectar la educación más allá del aula, dando relieve a aquellas actividades
que favorecen el uso formativo del tiempo libre, la práctica del deporte, la
organización de grupos y asociaciones y la respuesta a inquietudes religiosas y
sociales.
17.7
Verificar y evaluar el nivel de la calidad de enseñanza y la adecuación de
nuestra pedagogía a las necesidades de los alumnos.
17.8
Tratar a los alumnos con espíritu de servicio, de cercanía, en relación de
amistad, con la autoridad nacida de la propia competencia y entrega.
17.9
Procurar que el alumno se sienta feliz en su trabajo, en las relaciones con los
profesores y compañeros y en todas las actividades que constituyen la vida del
Centro.
17.10
Convertir la evaluación en un estímulo u orientación constantes en el proceso
de mejora de la acción educativa.
Comunidad educativa
18. La Comunidad Educativa de
nuestros Centros es fruto de la vida del mismo, conexionados por una misma tarea
de educación, y ha de hacer posible un ambiente de familia. Nuestras
Comunidades Educativas se manifiestan a través de una responsabilidad
compartida y de la respuesta a un Proyecto Educativo coherente a la luz del
Evangelio y de las características peculiares del Proyecto Trinitario. Está
constituida por: La Entidad Titular, Alumnos, Profesores, Padres y Madres de
alumnos y Personal no docente.
El Colegio
fomenta la creación y participación de sus alumnos en asociaciones y grupos
donde puedan continuar su formación en diversos aspectos.
·
La acción educativa global del Centro en coherencia con el Carácter Propio.
·
La participación a través de los órganos unipersonales y colegiados de los que
formen parte: claustro de profesores, departamentos o seminarios didácticos,
tutores y coordinadores de ciclos y etapas, consejo escolar del centro,...
Nuestro modelo de gestión escolar
· Asuman
el Carácter Propio del Centro.
· Den
prioridad al bien común de la Comunidad Educativa.
· Velen
por la calidad de la educación.
· Tomen
los acuerdos a través del diálogo, la comprensión y el respeto.
· Planifiquen
las necesidades del centro en cuanto a infraestructura, renovación del
edificio, de las aulas, .....
· Sean
animadores ante la Comunidad Educativa para que el Centro cuente con los medios
pedagógicos y económicos necesarios para la realización de la labor educativa
presente en este Carácter Propio.
Disposición adicional
30. A la Entidad Titular le
compete interpretar, revisar y actualizar este Ideario o Carácter Propio.
Disposiciones finales
Los
religiosos trinitarios, con toda la Comunidad Educativa, intentamos formar en
nuestro Centro una familia unida en la fe, el trabajo y la amistad.
En este documento están contenidas
las características que nos definen como educadores cristianos y trinitarios,
de acuerdo con el espíritu de San Juan de Mata. Si os identificáis con el
mismo, colaborad con nosotros en esta noble tarea.
Conscientes de que en el campo
educacional cada sujeto es el artífice de su propia formación, pretendemos
acompañar y orientar a nuestros alumnos en su evolución y proporcionarles
pautas que les ayuden en su formación integral.
Deseamos, pues, que la propuesta
educativa que acabamos de describir y que, como tal, define el CARÁCTER PROPIO
de nuestro Centro, llegue a ser el eje que haga converger las ilusiones
pedagógicas y la acción formadora de todos los que constituimos la Comunidad
Educativa.
La
Orden de la Santísima Trinidad
(Trinitarios)