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P.
ANGEL GARCIA RODRIGUEZ O.SS.T.
1.- CINCUENTA AÑOS DE
ILUSIONES Y PROYECTOS EN PERU
Ha llegado el tiempo
de recolectar
La
vida va transcurriendo con sus tiempos de nacer y tiempos de morir, tiempos de
plantar y tiempos de recolectar. Los Trinitarios en Perú nos disponemos a
contemplar aquel tiempo de nacer y de plantar la semilla trinitaria en Lima.
Hablar de nuestras
bodas de oro en Perú es volver la mirada hacía atrás para saborear ilusiones,
sueños, obras, desafíos misioneros y entrega de muchos trinitarios que han
pasado a lo largo de estos cincuenta años por nuestras casas de Lima y el Muyo.
Todos llegaron con sus maletas repletas de ilusión y vida para evangelizar.
Venían a dar pero recibieron del pueblo peruano más de lo que ellos esperaban.
Muchos como yo aprendimos a escuchar a Dios en el rostro sufriente del pobre.
Ellos nos evangelizaron con su fe y esperanza. Y a más de uno se nos cayó alguna
que otra lagrima al despedirnos y decir adiós.
2.-
RECORDEMOS AL PADRE DOMINGO CORTES,
FUNDADOR DE LIMA
El P. Domingo y el P.
Rafael fueron el alma de la fundación
Corría el año 1957 en
aquella España de la posguerra en donde el hambre y la falta de desarrollo
humano se percibían también en nuestros conventos. La joven Provincia del
Espíritu Santo acababa de separarse de la provincia del Norte y comenzaba a
dar sus primeros pasos en el Sur de España. Quería potenciar nuestra presencia
en el Vicariato de América que ya contaba con varis casas en Argentina y Chile.
Por aquellos años
latía el sueño de fundar en Lima (Perú). Aquel sueño lo recogió el entonces
Provincial P. Juan Borrego y designó al P. Domingo Cortes para que se hiciera
cargo de dicha fundación. Con sus sesenta años cumplidos y como otro Quijote a
lo divino, este buen manchego de Alcázar de San Juan, deja la comunidad de
Valdepeñas y se lanza a la tarea de la fundación en Perú.
Viaje en barco desde
Barcelona a Lima
Tras celebrar la
semana santa con los trinitarios de Barcelona, el P. Domingo acompañado de su
pobre y vieja maleta, sube al barco en el puerto de Barcelona a finales de
Abril. Después de un largo viaje de veinticinco días contemplando las olas del
mar y el azul del cielo, al fin en la mañana del 18 de mayo de l957, desde la
borda del barco, el P. Domingo contempla el puerto del Callao. Suena la sirena
del barco y mientras echan las anclas, el P. Domingo contempla el grandioso
fuerte de San Felipe en el Callao. Con su mirada en el horizonte piensa: “Señor,
¿dónde me has traído?"
¿Qué lejos está mi
querido pueblo de Alcázar?..Pero aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”.
Baja la escalinata del
barco y después de haber sellado el pasaporte en la aduana, ve unas manos que lo
saludan…Es el Sr. Felipe Pinglo, hijo del famoso compositor de música criolla,
Felipe Pinglo. Ha sido enviado por las trinitarias de clausura para recibir en
el puerto al P. Domingo. Saludos y abrazos. El Sr. Felipe le lleva la maleta,
toman un taxi y juntos se dirigen al convento de las Trinitarias. Tras las rejas
de la clausura, todas las hermanas andan inquietas con el deseo de conocer al
primer trinitario que viene a fundar a Lima. El P. Domingo les trae muchos
saludos y regalos de sus hermanas trinitarias de España.
Llegan a Lima el P.
Rafael y el P. Juan Fernández
Cerca del convento en
una pequeña casa de alquiler se instala el P. Domingo. Las Trinitarias han
donado el terreno de la futura fundación. Son diez mil metros cuadrados en
Chacrarrios. El P. Domingo no tiene un duro en el bolsillo y de esas chacras que
acaban de donarle las Trinitarias, se pregunta ¿Cómo va a convertir esos campos
de maíz y algodón en una casa, parroquia y obras sociales? Contemplando esos
campos, levanta su mirada al cielo y clama: “Señor, es tu obra y no la mía, que
se haga tu voluntad”.
Pronto fueron llegando
religiosos para apoyar esta obra. El P. Rafael, un joven que apenas contaba con
cuarenta años pronto se dejó notar por su sonrisa y su espíritu alegre y
entusiasta. Venía de la comunidad de Santiago de Chile. También se les unió el
P. Juan Fernández que por esos años andaba un poco triste y depresivo pues aún
estaba fresco el recuerdo de la revolución cubana y la expulsión por parte de
Fidel Castro de los sacerdotes y religiosos. El P. Juan en Lima seguía pensando
en los dos grandes colegios de la Habana que con mucho sacrificio habían
levantado los trinitarios en la isla. Y así fue como venidos de distintos
lugares y con distintas experiencias se formó la primera comunidad de Lima.
El P. Domingo es el
Superior. Ha ido a presentarse al Cardenal Juan Landazurí…Y el mismo nos
contaba el buen recibimiento que le dio el Cardenal diciéndole: “Bienvenido sea
P. Domingo a nuestra Iglesia de Lima…En esa cruz roja y azul que usted lleva en
el pecho ya estoy viendo el crecimiento y expansión de la Orden Trinitaria por
todos los rincones del Perú”.
Tras
los permisos correspondientes comienza el P. Domingo la campaña de la
construcción de la casa. Hay que confiar en la Providencia y pedir
colaboraciones para iniciar la obra trinitaria. El no exige nada, le basta sus
manos, su trabajo y la colaboración de los feligreses para iniciar la obra. Tras
varias rifas, donaciones y otras actividades comienza a hacerse realidad la
obra. Y ahí está el P. Domingo…. con más de sesenta años, metido entre los
albañiles, subiendo por los andamios, cargando y asentando ladrillos… ¡Ah! Y lo
más importante, como sacerdote sirve a Dios y a los hombres sus hermanos en todo
lo que puede: misas, confesiones, catequesis, visita a los enfermos, ayuda a los
pobres, etc.
En 1959 se crea la
Parroquia Santísima Trinidad
Con aquellas precarias
instalaciones comienza a funcionar la Parroquia en el año 1959. Los niños que
jugaban y correteaban por las calles de Chacrarios se acercan al P. Domingo y al
P. Rafael para que les bendiga. Ellos con su bendición y con su sonrisa en la
cara les acogen como hacía Jesús con los niños. Tras aquellas primeras
comuniones y confirmaciones, el P. Domingo, comienza a sonreír… La semilla
trinitaria ha caído en buena tierra. La comunidad cuenta en esta primera etapa
con el apoyo de las Hermanas Franciscanas de la Divina Pastora. Además del
apoyo en la catequesis, ellas son las que llevan el despacho parroquial.
En 1967 se funda el
Colegio Parroquial Santísima Trinidad
Los años van pasando y
justo el año 1967 al cumplirse diez años de la fundación, el P. Domingo es
consciente que la Parroquia necesita de un complemento para realizar su obra, la
escuela. Paseando por las calles de Chacrarios, percibe que hay cientos de niños
por las calles que no van al colegio. Faltan escuelas en el barrio. El P.
Domingo sigue dándole vueltas a la cabeza y no olvida esa imagen que se le ha
quedado grabada en la cabeza: “los niños tirados en la calle sin poder
estudiar”. No es nada fácil abrir un colegio, se necesitaban de muchos permisos
y papeles y luego dinero para construir aulas… El P. Domingo ya tiene setenta
años…. ¿Quien se mete en esos berenjenales a esas edades?... Pues este terco
manchego no tiene tiempo que perder y el año 1967 comienza a funcionar el
colegio con tres aulas siendo Director el mismo P. Domingo Cortes.
En 1968 se crea la
Parroquia Jesús Nazareno
Ahora
si… el P. Domingo ya había cumplido su misión y le llegaba la hora de
descansar… La Parroquia de la Trinidad y el colegio parroquial están en marcha.
Los Superiores le habían destinado a Buenos Aires. Recuerdo como él mismo me
contaba con mucha pena “que fue a despedirse del Cardenal…" Pero éste le dijo:
“Vd. P. Domingo no se va de Perú… ahí tiene Palomino, necesitamos de personas
trabajadoras como usted… así es que ya mismo le nombro párroco de Palomino”… Al
salir del despacho del Arzobispo, al P. Domingo se le cambia la cara… Seguirá en
Perú y lo dejará todo en manos de Dios. Una nueva obra tenía delante de él,
comenzar de la nada una parroquia y sin dinero en la mano... Los vecinos de
Palomino veían al P. Domingo subir y bajar por las escaleras, tocando las
puertas para vender las rifas para la construcción de la nueva iglesia. Otros le
veían subido por los tejados viendo como avanzaba la obra.
Y así fue como con el
mismo entusiasmo que había llegado once años antes a Lima, ahora a los setenta y
un años, el P. Domingo se hace cargo como párroco de la nueva Parroquia Jesús
Nazareno. Hasta pasados los ochenta años estuvo de párroco en Palomino. Los
últimos años de su vida los pasó en la Parroquia de la Trinidad. Murió el 22 de
diciembre del año 1992 a la edad de 94 años. Sus restos están enterrados en el
Monasterio de las HH. Trinitarias de clausura.
3.- PROYECTOS DE
SOLIDARIDAD (1989)
Junto con las tareas
pastorales y educativas en las dos parroquias y colegio, la Comunidad de Lima,
inicia el año 1989 una nueva obra: EL PROYECTO SOLIDARIDAD. Conscientes de que
sólo se puede anunciar el Evangelio desde la defensa de la vida misma, desde el
acompañamiento a los pobres en sus alegrías y sus penas, en sus reivindicaciones
y necesidades. Este proyecto es una obra conjunta de los Trinitarios, las
Trinitarias de Mallorca y las Josefinas Trinitarias. La obra se realiza a través
de tres comedores, tres dispensarios médicos, dos guarderías infantiles y
talleres de promoción de la mujer.
4.- CREACIÓN DEL
SEMINARIO MAYOR SANTÍSIMA TRINIDAD (1990)
El capitulo Vicarial
celebrado en Santiago de Chile en octubre de 1987 había hecho una opción clara
por las vocaciones. Durante el año 1988 se llevo a cabo un programa de promoción
vocacional en Lima y Jaén de Cajamarca. Comenzaron a llegar jóvenes al
postulantado. Ante esta realidad vocacional se inició el proyecto de la
construcción del Seminario Mayor. Obra que se hizo realidad gracias a los
aportes económicos de la comunidad de Frankfurt, Adveniat, Ayuda a la Iglesia
Necesitada y el Vicariato. Por su parte la Provincia colaboró enviando al P.
José Luís Tena como formador. Desde Junio del año 1990 en que fue inaugurada la
primera etapa del Seminario hasta el día de hoy han pasado por el seminario más
se sesenta postulantes provenientes de Perú, Bolivia, Argentina y Chile. De los
cuales hoy han llegado a la profesión solemne y al sacerdocio seis religiosos.
5.- LA FUNDACIÓN DE EL
MUYO (1995)
La fundación del El
Muyo, una misión situada a 1.200 kilómetros de Lima, próxima a la frontera con
Ecuador, tiene sus raíces en el proyecto vocacional misionero de la comunidad de
Lima aprobado en el Capitulo Vicarial de Santiago de Chile en enero del año 1994
y ratificado por el Capitulo Provincial de España. La promoción vocacional nos
llevó en 1989 a Jaén, ceja de selva. En marzo del año 1995, se realiza la
fundación en el poblado de el Muyo, a orillas del río Marañon y cerca de las
comunidades nativas aguarunas. La atención pastoral misionera de dos grandes
distritos, El Muyo y Santa Rosa, junto con la tarea de la promoción vocacional
serán el trabajo específico de esta comunidad misionera.
Después de este
recorrido histórico de cincuenta años de los trinitarios por Perú podemos decir
que los sueños se hacen realidad gracias a la fe, la ilusión y el trabajo que
ponen las personas. Sigamos soñando y trabajando en la construcción del Reino de
Dios en este Perú que hace cincuenta años nos acogió con los brazos abiertos.
P.
ANGEL GARCIA RODRIGUEZ O.SS.T.

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