MISIONES TRINITARIAS EN MADAGASCAR
 

Los trinitarios escriben en Madagascar una de las más bellas páginas de su historia

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Trinitarias y trinitarios desarrollan hoy su apostolado en Madagascar a través de: la evangelización a todos niveles, la creación de escuelas y centros de formación católicos para jóvenes y niños, la promoción de proyectos de desarrollo para campesinos, la formación de la mujer, la atención sanitaria en dispensarios médicos, la presencia en las cárceles, la acogida a enfermos de Sida y en el compromiso de la lucha por los derechos humanos del pueblo malgache.

El pasado día 7 de agosto de 2001 la provincia misionera de los padres trinitarios de Madagascar celebraba el 75 aniversario de la llegada de los primeros trinitarios a la Isla Roja del Indico, con una solemne ceremonia en la ciudad de Tananarive, capital malgache, presidida por el ministro general de la Orden Trinitaria, padre José Hernández Sánchez. Toda la Familia Trinitaria de Madagascar, religiosos, religiosas y laicos, participó en esta efemérides con alegría, por la obra eficaz de evangelización realizada durante estos años y por el espléndido desarrollo de la Orden Trinitaria en suelo malgache, realizado con tenacidad, entusiasmo y generosidad por religiosos trinitarios procedentes de EE.UU, Italia, España y Canadá. Una historia fecunda desarrollada escrita en seis capítulos distintos.

LOS COMIENZOS: DE 1926 A 1939

      El 7 de agosto de 1926, un grupo de cinco religiosos trinitarios italianos, encabezado por el propio ministro general de la Orden, padre Francesco Saverio Pellerin, llega a la ciudad de Tananarive, capital de Madagascar, con la intención de establecer la primera fundación trinitaria en suelo malgache. El 14 de septiembre de ese mismo año los trinitarios toman posesión del centro que la Sagrada Congregación de Propaganda Fide les asignaba en Miarinarivo, a 170 kilómetros de la capital. A partir de aquí, y tras haber optado por la misión “ad gentes”, una vez desaparecida la esclavitud, comenzarían una ingente labor de evangelización que llevó a los trinitarios a instituir su primera presencia en el continente africano.

     Presencia que se va consolidando progresivamente en los años siguientes. Así, en 1928 llegan dos nuevos misioneros y las tres primeras religiosas trinitarias del instituto de la Hermanas Trinitarias francesas de Valence. En 1932 llega a Madagascar el primer grupo de trinitarios españoles compuesto por tres religiosos, a los que siguieron algunos italianos más. En estos primeros años los trinitarios, dedicados a la erección de un buen número de comunidades cristianas y construcción de  escuelas e iglesias, se asientan en  Miarinarivo y Tsiroanomandidy. En diciembre de 1933 la misión trinitaria es declarada “sui juris”, autónoma del Vicariato Apostólico de Tananarive. Hasta 1939 nuevos misioneros van llegando para ocupar los lugares dejados vacantes por vuelta de algunos al país de origen y el fallecimiento del primer trinitario sepultado en tierra malgache, el padre Valeriano Marchioni.

     Los trece primeros años (1926-1939) son años de asentamiento de los trinitarios en Madagascar. Se implantaron todas las obras necesarias para un desarrollo bien organizado: incremento de las comunidades cristianas, de escuelas y del número de católicos; formación de catequistas, organización de asociaciones católicas y comienzo de un pequeño seminario. Los frutos eran abundantes y se presagiaba un futuro prometedor.

LA OSCURIDAD: DE 1939 A 1949

     El periodo transcurrido de 1939 a 1949 fue mas bien oscuro. En 1938, Pío XI había manifestado el deseo de crear un Vicariato Apostólico indígena en Madagascar y el Vicario General de Tananarive dirige su mirada a la misión trinitaria de Miarinarivo, con el consiguiente malestar de los trinitarios, que finalmente aceptan de buen grado, por obediencia al Papa y a sus superiores. Años más tarde, la Guerra Mundial de 1940 a 1945 abre un periodo oscuro y difícil para las esperanzas trinitarias en Madagascar, que redujo a seis los misioneros trinitarios. Este pequeño grupo, con un esfuerzo titánico, tuvo que hacer frente a todas las obras emprendidas en las dos regiones de Miarinarivo y Tsiroanomandidy. Sólo después de 1945 comienza a remontar de nuevo el vuelo, obstaculizado por la revolución malgache de 1947.

LA CONSOLIDACIÓN: DE 1949 A 1958

     Restablecida la presencia trinitaria con la llegada de nuevos misioneros italianos y españoles, y formando un grupo de trece, el español padre Ángel Martínez lleva a cabo en Roma un larga serie de gestiones oficiales para tratar de conseguir una forma estable de la misión de los trinitarios en Madagascar. En enero de 1949 el papa Pío XII crea la Prefectura Apostólica de Tsiroanomandidy que comprendía los distritos de Tsiroanomandidy, Fenoarivobe, Morafenobe y Maintirano, nombrando prefecto al leonés padre Ángel Martínez.

     En 1953 llegan a Madagascar siete nuevos misioneros trinitarios: tres italianos, un español, dos canadienses y un argentino. En los años 50, 60 y 70 continúan llegando nuevos jóvenes trinitarios italianos, españoles, canadienses y, también, de EE.UU., claro exponente de la opción preferencial de los trinitarios por las Misiones. Dieciocho de ellos, incluidos dos obispos, permanecen todavía en la brecha.

 “Mientras en países de Europa y América las vocaciones trinitarias disminuyen, surgen con fuerza de futuro las vocaciones trinitarias malgaches”

EL DESPERTAR: DE 1958 A 1995

     Los años que van de 1958 a 1995 fueron espléndidos para el desarrollo de las misiones trinitarias en Madagascar, pues comienzan a salir las vocaciones nativas. En 1958 el español padre Ángel Martínez es nombrado obispo de la diócesis de Tsiroanomandidy y el italiano Francesco Vollaro, obispo de Ambatondrazaka en 1959. Tsiroanomandidy tenía ya su propia catedral construida por el italiano padre Angelo Romano y Ambatondrazaka adopta como catedral la parroquia del Sagrado Corazón.

Erigidas las dos diócesis, cada una toma su propia forma de desarrollo. De este periodo son obras como: la casa episcopal unida a la residencia de los religiosos, un seminario, una gran escuela confiada a los hermanos de las Escuelas Cristianas, un centro de formación de catequistas, pequeñas escuelas y distintas casas para las Hermanas Trinitarias de Valence. A la su vez, toman fuerte impulso todas las Asociaciones Católicas y las obras de misericordia, entre ellas los dispensarios médicos y los proyectos de desarrollo agrícola. Merece una mención especial, entre otras, la creación del seminario diocesano, actualmente en Ambatondrazaka, y la fundación de una revista diocesana, aún existente. En 1977 y 1990 las diócesis trinitarias cambian de dirección, a monseñor Ángel Martínez lo sustituye el malgache Jean Samuel Raobelina y monseñor Francesco Vollaro es sustituido por el italiano padre Antonio Scoppelitti.

     Tras la creación de las dos diócesis, los trinitarios mejoraron su organización interna, creando dos grupos distintos. El de Tsiroanomandidy para las provincias españolas y el de Ambatondrazaka para los italianos, con sus propios superiores y consejos interprovinciales. En ambos vicariatos se incrementa el número de jóvenes misioneros llegados de Europa; entre ellos el actual ministro general de la Orden, padre José Hernández, que sería superior del vicariato de Tsiroanomandidy de 1976 a 1983. Para las vocaciones trinitarias se funda en Tananarive, una “Casa de la Trinidad”, inaugurada en noviembre de 1973; fue un paso en firme para el futuro de la Orden Trinitaria en Madagascar. Algunos de sus alumnos forman hoy parte del gobierno de la provincia trinitaria malgache En 1977 se establece en Amparihikambana la casa noviciado y en 1978 se erige para Madagascar una Delegación General trinitaria que aglutina a todos los religiosos trinitarios de la isla, nombrando como primer delegado general al navarro padre Antonio Albéniz.

PRIMERA PROVINCIA TRINITARIA EN AFRICA

Desde 1995, por creación del Capítulo General, Madagascar es la séptima provincia trinitaria autónoma con un español como primer ministro provincial, el padre Felipe Bustinza. Una provincia con un futuro prometedor, pues cuenta con dos obispos trinitarios, 16 sacerdotes extranjeros, 24 sacerdotes nativos, 31 estudiantes profesos, 8 hermanos cooperadores, 11 novicios y 59 seminaristas, distribuidos en 8 comunidades.

     A su vez, la rama femenina trinitaria con miembros de los institutos de Hermanas Trinitarias de Valence (Francia), Hermanas Trinitarias de Roma,  Monjas Contemplativas, Hermanas Trinitarias de Valencia (España) y Oblatas de la Santísima Trinidad, distribuidas en 25 comunidades, cuenta con 17 religiosas profesas extranjeras, 306 profesas malgaches y 148 jóvenes entre novicias y aspirantes. Junto a religiosos y religiosas, unos setecientos laicos malgaches, organizados en 36 grupos, comparten el  carisma trinitario redentor del proyecto fundado por Juan de Mata.

     Trinitarios y trinitarias desarrollan hoy su apostolado en Madagascar a través de: la evangelización a todos niveles, la creación de escuelas y centros de formación católicos para jóvenes y niños, la promoción de proyectos de desarrollo para los campesinos, la formación de la mujer, la atención sanitaria en dispensarios médicos, la presencia en las cárceles malgaches, la acogida a enfermos del Sida y en el compromiso de la lucha por los derechos humanos del pueblo malgache.

PRESENCIA EN LA PASTORAL  PENITENCIARIA

     Un apostolado al que los trinitarios han dado particular importancia en Madagascar es la atención a las cárceles, con la intención de actualizar así el carisma trinitario de la “liberación de cautivos”. En 1974 se encomienda a los trinitarios la cárcel de Tananarive y desde 1981 el episcopado malgache nombró a los trinitarios responsables de la Capellanía Nacional de Pastoral Penitenciaria Católica. Como reconocimiento a esta labor, el gobiernos francés otorgó, en 1996, a los trinitarios, en la persona del italiano padre Angelo Buccearello, el Premio Nacional de Derechos Humanos.

EN CAMINO HACIA EL FUTURO

     Con ocasión del 75 aniversario de la llegada de los trinitarios a Madagascar, la Provincia Trinitaria Misionera Malgache se compromete a hacer un esfuerzo extraordinario para reforzar la acción evangelizadora en los distritos de Maintirano, Morafenobe y Ambatomainty. Este esfuerzo se concentrará en la formación de una comunidad trinitaria regional del Oeste; se incrementará la presencia de las religiosas Trinitarias; se tomará con renovado empeño la formación de catequistas seglares y se lanzará un ambicioso proyecto de escuelas católicas. Mientras en países de Europa y América las vocaciones trinitarias disminuyen, surgen con fuerza de futuro las vocaciones trinitarias malgaches.

 

Para contacto e información directos:

P. Felipe Bustinza, Superior Provincial

Communauté Trinitaire

B.P. 7133 – Soavimbahoaka

101 Antananarivo (Madagascar)

Tel. 00261/20/225 25 81. Fax 00261/20/224 15 03

E-mail: protrima@simicro.mg

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