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Queridos Hermanos y Hermanas:
En estos días de
fiesta y alegría por los 50 años de nuestra llegada a las costas peruanas,
me uno desde Málaga, España, a todas vuestras celebraciones.
Después de
haber aportado personalmente 20 años a esta pagina de historia trinitaria en
Perú, hoy miro hacía atrás y recuerdo en primer lugar al P. Domingo Cortes
con el que conviví ocho años en Lima. Su rostro hablaba de un religioso
orante, trabajador y apasionado por Dios Trinidad.
El P. Domingo soñó
con la fundación de Lima y de esas chacras donadas por las trinitarias de
clausura, el las convirtió en poco tiempo en la Parroquia y en el Colegio
Santísima Trinidad. No satisfecho de las obras realizadas, a los setenta
años se embarca en el sueño de la Parroquia de Jesús Nazareno en Palomino. Y
así llegó con una salud de hierro a los noventa años. Recuerdo que en una
ocasión le pregunté ¿qué es lo que había hecho para llegar con esa salud a
los noventa años? El P. Domingo me sonrió y me contestó:
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“Lo primero que he hecho es no fumar. En segundo lugar he
intentado llevar una vida ordenada en la oración, en el trabajo, en
la comida y en el descanso. Y finalmente creo, que siempre he estado
dispuesto a hacer la voluntad de Dios teniendo como modelo a la Virgen
María”.
Los sueños
misioneros y de expansión de la Orden del P. Domingo lo recogimos otros
jóvenes que sin experiencia nos lanzamos por los caminos de evangelización
educativos y de solidaridad con los pobres y enfermos de Lima. Las
ampliaciones de las parroquias, colegio, los consultorios médicos, los
comedores, los talleres de la mujer, las guarderías y tantas obras de
evangelización y promoción humana, fueron sueños de apasionamiento por el
Reino de Dios en Perú. Obras, personas, ilusiones que ahí quedan en la
pagina trinitaria liberadora que entre todos hemos escrito a lo largo de
estos cincuenta años.
¡Felicidades
a todos y gracias!
Felicidades P, Luís Redondo, Vicario de América por tener la gran
oportunidad de presidir y recoger un camino de sueños, trabajos, ilusiones y
proyectos realizados en Perú a lo largo estos cincuenta años.
Felicidades P.
Santiago Cantón, Ministro de Lima, por haber coordinado estas celebraciones
junto con la Familia Trinitaria en Perú.
Felicidades P.
Rafael por haber sido para mucho de nosotros ese religioso de referencia que
en los momentos difíciles nos animaba y con su sonrisa nos decía:
“¡Animo, siempre firmes y adelante!”.
Felicidades a todos
los laicos de las dos parroquias y el colegio. Gracias a vuestro apoyo y
trabajo se pudieron hacer realidad las obras que hoy contempláis.
Felicidades y
gracias a las Hermanas Religiosas de la Divina Pastora que desde el primer
momento de la fundación fueron el brazo derecho del P. Domingo.
Gracias a nuestras
hermanas trinitarias de Mallorca. Juntos llegamos a Perú hace cincuenta años
y juntos hemos trabajado codo a codo en el Rescate, en el colegio y en la
Parroquia de la Trinidad.
Gracias Hermanas
Josefinas que desde el año 1991 os unisteis a esta pagina trinitaria
liberadora en Perú ofreciendo vuestras vidas al servicio de los enfermos,
niños y jóvenes.
Y Gracias sobre todo
a usted P. Domingo que hoy desde el cielo nos mira y sonríe. Gracias por su
fundación en Perú. Gracias por habernos dejado la imagen del buen amigo, del
buen sacerdote y del buen maestro. Recuerde que en su persona de religioso y
sacerdote trinitario, muchos descubrimos que toda obra redentora es posible
cuando hay hombres de fe que desafían al tiempo con espíritu de servicio y
sacrifico.
Recibid un fuerte
abrazo de vuestro siempre amigo y hermano en Dios Trinidad.
ANGEL GARCÍA RODRÍGUEZ
(O.SS.T)
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