GUSTAVO GUTIÉRREZ Y LA OPCIÓN POR LOS POBRES EN EL DOCUMENTO DE APARECIDA

COMENTARIO DE GUSTAVO GUTIÉRREZ A LA OPCIÓN POR LOS POBRES EN APARECIDA

 

       La opción por los pobres, expresión de madurez de la Iglesia latinoamericana

           El teólogo de la liberación Gustavo Gutiérrez, aceptado por unos y también rechazado por otros, acaba de escribir un interesante artículo en la revista “Paginas” del CEP en Lima sobre “la opción preferencial por el pobre en Aparecida”. Gustavo comienza señalando que uno de los ejes, el central, que da estructura al texto y nos proporciona un criterio fundamental de lectura y acontecimiento de Aparecida, es la “opción preferencial por el pobre”. Como dice el Documento final, esta perspectiva es “uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana” (Aparecida n.391).

          La opción por los pobres no es un eslogan más sino que es algo que está en continuidad a las opciones pastorales de las Conferencias de Medellín, Puebla y Santo Domingo. Aquí el teólogo de la liberación nos señala que los pobres de este continente, pese a todas las dificultades e, incluso, incomprensiones, ellos forman parte de la opción de la Iglesia latinoamericana tal como señala el Documento de Aparecida: “El empeño de la Iglesia a favor de los más pobres y su lucha por la dignidad de cada ser humano han ocasionado, en muchos casos, la persecución y aún la muerte de algunos de sus miembros” (Aparecida n. 98).

         Gustavo Gutiérrez analiza este eje central de la Iglesia latinoamericana y hace constar que dicho eje marcado por la opción por los pobres es una expresión de la madurez de una Iglesia que, desde la segunda mitad del siglo pasado, se empeña en mirar cara a cara la realidad social cultural de un continente en el que debe testimoniar y anunciar la Buena Noticia.

Reafirmación de la opción preferencial por los pobres

              Para Gustavo Gutiérrez el lazo entre Dios y el pobre impregna toda la Biblia. Aquí recuerda a Bartolomé de las Casas: “del más chiquito y más olvidado, tiene Dios la memoria más viva y muy reciente”. En dicha memoria, nos señala el P. Gustavo, se basa la opción preferencial por el pobre.

             Tras un detallado análisis del texto de Aparecida, Gustavo Gutiérrez señala el énfasis del Documento en la opción preferencial por el pobre:

 Asumimos “con fuerza esta opción……” (n.399), “se confirma nuestra opción…. (n.6), “reafirmamos nuestra opción… (Mensaje, n.4), mantenemos “con renovado esfuerzo nuestra opción…”. Aparecida multiplica esos enunciados, con ellos manifiesta una voluntad que marca todo su texto: situarse en una continuidad reforzada y creativa de la opción preferencial por el pobre. Ella perfila “la fisonomía de la Iglesia en el continente (n. 391).

 La opción preferencia por el pobre se funda en Dios que se ha hecho pobre

              El teólogo Gustavo Gutiérrez señala como el Papa Benedicto XVI fue enfático en su Discurso Inaugural de Aparecida: “La opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica de aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza”. Aquí comenta como el Papa encuadra dicha opción recordando que la fe cristiana nos hace salir del individualismo y crea una comunión con Dios, y por eso mismo, entre nosotros. La opción por el pobre, remarca Gustavo Gutiérrez, es un camino hacia la comunión y está implícita en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros. Así sostiene el documento de Aparecida que “esta opción nace de nuestra fe en Jesucristo, el Dios hecho hombre, que se ha hecho nuestro hermano” (n. 392).

            Continua señalando Gustavo Gutiérrez que dos números más adelante, se retoma la idea de la opción por el pobre como implícita en la fe cristológica o como naciendo de ella: “de nuestra fe en Cristo brota también la solidaridad como actitud permanente de encuentro, hermandad y servicio” (n. 394). Señala el P. Gustavo como esos diversos términos subrayan la obligada relación entre Cristo y la opción por el pobre.

Los rostros de los pobres

                A partir de esta opción por los pobres marcada por la Asamblea de Aparecida, Gustavo Gutiérrez señala que los cristianos como discípulos y misioneros estamos llamados a contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos. El teólogo de la liberación nos recuerda que este tema, de evidente inspiración evangélica, surge en Puebla (nn.31-39). La Asamblea de Santo Domingo lo retomó y extendió la lista de esos rostros de los pobres. Aparecida señala nuevos rostros en los que debemos reconocer la faz de Cristo: migrantes, desplazados, víctimas de VIH-SIDA, niñas y niños sometidos a la prostitución infantil, excluidos por el analfabetismo tecnológico, tóxico-dependientes, tuberculosos, presos, recluidos en condiciones inhumanas. Y se repiten las menciones de mujeres, indígenas, afroamericanos. (nn. 65,402 y 407-430).

La cercanía al rostro de los pobres en América Latina ha de llevarnos según el pensamiento de Gustavo Gutiérrez al rostro de Cristo. Así lo señala el Documento de Aparecida: “En el rostro de Jesucristo, muerto y resucitado, maltratado por nuestros pecados y glorificado por el Padre, en ese rostro doliente y glorioso, podemos ver, con la mirada de la fe, el rostro humillado de tantos hombres y mujeres de nuestros pueblos (n. 31).

Los pobres son los gestores de sus destinos

Aparecida supera la visiones asistencialistas del pobre. Gustavo Gutiérrez señala que la opción preferencial por el pobre en el Documento está unida al protagonismo de los mismos pobres. Ellos mismos deben ser gestores de su destino. No se trata de hablar por los pobres, lo importante es que ellos tengan voz en una sociedad que no escucha su clamor por la liberación y la justicia. Ellos sienten “la necesidad de construir el propio destino” (n. 53). E incluso ya no se habla de los pobres como objetos sino como sujetos de su propio desarrollo: “día a día los pobres se hacen sujetos de la evangelización y de la promoción humana integral” (n. 398).

Finaliza Gustavo Gutiérrez este interesante articulo sobre la opción por los pobres en Aparecida señalando que la Asamblea latinoamericana ha intentado ver cara a cara la realidad de América Latina, sin subterfugios y escapatorias. Y presenta exigencias a los discípulos de Jesucristo para que cumplan su misión con fidelidad al evangelio. Remarca el teólogo que la Iglesia latinoamericana lo hace convencida de que “la opción preferencial por los pobres nos impulsa, como discípulos y misioneros de Jesús, a buscar caminos nuevos y creativos a fin de responder a otros efectos de la pobreza” (n. 409). Y a sus varias causas y sus múltiples consecuencias.

En el pensamiento de Gustavo Gutiérrez y del Documento de Aparecida la opción preferencial por el pobre comprende un estilo de vida que ha inspirado muchos compromisos en tres niveles diversos pero relacionados: el anuncio de la buena nueva (en los terrenos pastoral y social); el teológico; y, como basamento de todo lo anterior, el de la espiritualidad, el seguimiento de Jesús. Para Gustavo Gutiérrez, esta opción clara y preferencial por los pobres es lo que hace uno de los ejes trasversales del Documento.

ÁNGEL GARCÍA RODRÍGUEZ