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Al alero del Centro Trinitario, un grupo
de jóvenes de nuestra parroquia Santísima Trinidad en Buenos Aires, dedican
parte de su tiempo todos los domingos desde las 18:30 a las 23:30 horas para
preparar alimentos y salir al encuentro de sus hermanos argentinos que están
marginados del sistema actual o son victimas de la discriminación de los que
poseen más. Es así que se encuentra funcionando cada fin de semana, preparan
el alimento para aquellos que viven en la calle (los cartoneros) o buscan su
sustento en la basura de los con mayor oportunidades, es así como “La Noche
de la Caridad” cada domingo y compuesta por jóvenes de nuestra comunidad y
con el sano deseo de ayudar a los pobres y cartoneros sale en busca de ellos
llevando un plato caliente de comida, un trozo de pan, un baso de agua o
mate cosido y el apoyo de aquel que cree en que Dios nos ama a todos y les
quiere redimir.


Ya esta todo dispuesto y después de realizar la oración partimos en camino
por la calles del barrio a encontrarnos con nuestros hermanos y amigos del
domino, los amigos de “la noche de la caridad”, nos dividimos en dos grupos
que al final se reúnen en una de las plazas del barrio para compartir como
fue el recorrido, si estaban presente esos rostros de cada encuentro, y es
así como se comparte con personas, adultas, niños he incluso bebes que salen
a trabajar buscando cartón o que simplemente y por circunstancias muy
particulares la calle es su hogar.

Son rostros que muestran el paso por la
calle y que demarcan una realidad… no todos tienen las mismas oportunidades.
Lo
que es basura para algunos, es trabajo y que lo transforman en el sustento
para sus hogares o formas de vida, es así como familias completas están
recorriendo las calles en carros de manufactura improvisada para trasladar
hasta los trenes de los cartoneros que les llaman para ir a las papeleras o
chatarrerías para vender lo que encontraron y que dibuja una alegría y
esperanza de seguir participando de una sociedad desigual.
Este chiquito que aparece en esta foto, y
que su padre y su madre están en las fotos anteriores, nos
cuenta
a la semana siguiente de haberla tomado, que se les desapareció, no saben
como ni donde es que ya no esta con ellos, puede ser que se fuera con algún
amigo o simplemente lo desaparecieron.
Probablemente en un tiempo más lo
encontraremos en una cárcel producto de un acto vandálico o por el consumo
de droga o algo que se le de con facilidad en el ambiente de sobrevivir en
las calles.
David,
un muchacho de 23 años, de oficio cartonero, es nuestro más fiel amigo;
siempre nos espera en lo que para el es su casa de la semana, es decir la
plazoleta de un polideportivo, en donde junta todo lo que durante la misma
trae al recorrer las calles, esta vez nos prepara una sala de estar donde
comerá lo que los jóvenes le traen para pasar el frío de la noche y
alimentarse para reponer fuerzas de cargar kilómetros de recorrido su gran
carro de cartonero.
Bueno y así se cumple un día domingo más en el que los jo venes de nuestra
comunidad parroquial salen a caminar, no para mantener un cuerpo esbelto,
sino para dar de lo poco que tienen, pero que de seguro otro espera con
ansias, y no me refiero a la comida sino a esa palabra de amigo y hermano en
la fe.

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