La religiosa trinitaria Aurora Moreno, misionera en Madagascar, participa en la campaña de Manos Unidas

 

                                                                                Manos Unidas celebra este año su campaña XLIX con el lema «Madres sanas, derecho y esperanza», en el que la organización exige el cumplimiento del quinto objetivo del Desarrollo del Milenio: «Mejorar la salud Materna”.

           De esto sabe mucho la misionera trinitaria Aurora Moreno, que ha pasado unos días en la ciudad de Toledo dando testimonio de fe y entrega a los demás. ABC habló con ella. Nos cuenta que hace ahora quince años las trinitarias de Valencia llegaron a Antsirabé, en Madagascar, para establecer una pequeña comunidad y dar comienzo a su presencia evangelizadora en estas lejanas tierras africanas. Sin saber malgache, pero con mucha ilusión, consiguieron hacer realidad un sueño. «Han sido años llenos de acontecimientos y de esperanzas, de muchas alegrías y algunas tristezas», afirma la hermana Moreno, que está deseando volver a Antsirabé. Lo que más le llamó la atención fue la sonrisa infinita de los niños malgaches, felices y agradecidos. sin tener nada, ni siquiera luz, ni agua, ni zapatos... Todo lo contrario a lo que ocurre en este llamado primer mundo. «Con un deseo grande de fidelidad a nuestro carisma liberador y redentor queremos desde aquí poner nuestro granito de arena en la edificación de un mundo más humano, más fraterno y más justo, entre todos los hombres, a través de un medio que para nuestra congregación es el fundamento de la construcción de un hombre nuevo: la educación», subraya la hermana Aurora.

           Han logrado un colegio para primer ciclo de Secundaria, ampliación del colegio ya existente «Notre Dame du Bon Rem_de». Se trata de un hermoso colegio con diez aulas, laboratorio, biblioteca, y salón de actos para usos múltiples, entre ellos como capilla. Aquella pequeña comunidad, comenzada con tres religiosas llegadas de España en 1993, está hoy formada por dos religiosas españolas, profesas malgaches, novicias y aspirantes.

 

           Y ahora están luchando por el segundo ciclo de enseñanza secundaria, que será financiado por Manos Unidas, para una comunidad que tiene a su cargo un colegio con 650 alumnos. La labor educativa, la labor social y la pastoral de nuevas vocaciones, en colaboración con los trinitarios, son los tres campos en los que las trinitarias de Valencia tienen volcados todos sus esfuerzos. Y la hermana Moreno no se olvida de la labor que realizan en las cárceles, en donde atienden a presos que viven amontonados en pequeñas habitaciones con cucarachas y ratas. Todo un ejemplo que estos días ha traído un soplo de esperanza a la ciudad de Toledo.

 

 ABC. Toledo, 8 Febrero 2008