Comienzan los trabajos de estudio del Instrumentum Laboris

 

Volver

 

          Una vez finalizada en la tarde de ayer la relación de los distintos informes al capitulo y la presentación de las propuestas llegadas a la Comisión Preparatoria, en la mañana de hoy, día 30 de mayo, han dado comienzo las sesiones de estudio y discusión del iInstrumentum Laboris del Capítulo; sesiones que se prolongarán hasta mañana, día 31, a mediodía, para dar paso en la sesión de la tarde a un intercambio de opiniones sobre la figura del nuevo Ministro General. Según trinitarios.net ha podido saber se está llegando a decisiones muy importantes, con la misión como punto de partida y como la comunión como elemento de cohesión para toda la Orden. Entre los temas a debate y estudio, recogidos en el Instrumentum Laboris como resultado de las encuestas realizadas a la Orden, señalamos la formación inicial y permanente, la legislación, la reestructuración de las jurisdicciones de la Orden, las nuevas presencias, la vida comunitaria, la misión y el VIII Centenario de la muerte del Santo Fundador y IV de la muerte del Santo Reformador.

 

Puntos focales de la reflexión de los padres capitulares

          “Comunión y misión se necesitan mutuamente. La fuerza de la comunión hace crecer a la Iglesia en extensión y en profundidad. Pero la misión hace crecer también la comunión, que se extiende, como en círculos concéntricos, hasta alcanzar a todos. En efecto, la Iglesia se irradia en las diversas culturas y las introduce en el Reino (Ad Gentes 8), de modo que todo aquello que ha salido de Dios, a Dios pueda volver. Por esto se ha dicho: la comunión se abre a la misión, se hace ella misma misión (Lumen Gentium 38). Il misterio trinitario, que es misterio de comunión en la reciprocidad, es como el cuadro de referencia de la vida de la Iglesia, de su misión, de sus ministerios. Tal perspectiva es un signo de esperanza para el mundo en medio a disoluciones de la unidad, contraposiciones, conflictos. La fuerza de la Iglesia es la comunión, su debilidad es la división y las contraposiciones” (Sínodo de los obispos italianos 2001).

 

Los desafíos de la comunión

           Si la Santa Trinidad es el modelo supremo para el estilo de vida cotidiana (ser) y de actuar (misión) para toda la Iglesia (como nos lo recuerda el documento antes citado), esto es motivo de consideración espacialísima para los hermanos de la Orden de la Santísima Trinidad, según nuestras Constituciones en uno de sus puntos basilares (n. 36): “El misterio de la Trinidad es considerado por los hermanos principalmente como Dios-Caridad, y por lo mismo, como fuente primera, modelo perfectísimo y fin último de la caridad redentora para con el prójimo”. Es necesario tomar nota, en primera persona, de la urgencia que, para la vida religiosa, y por lo tanto para nosotros, los trinitarios, representa vivir y testimoniar la comunión. Es un camino de éxodo, es un proceso de conversión perenne. La espiritualidad de comunión debe ser ley de vida, camino de futuro; la santidad y la misión pasan por la comunidad, porque Cristo se hace presente en ella y a través de ella. El hermano es sacramento de Cristo y del encuentro con Dios, posibilidad concreta y necesidad insuprimible para poder vivir el mandamiento del amor recíproco, y por tanto la comunión trinitaria (Caminar desde Cristo 28).

 

El desafío de la misión

           “El amor de Cristo nos urge” (2 Corintios 5,14). La caridad que movió al Padre a mandar a su Hijo al mundo, y al Hijo a ofrecerse por nosotros hasta la muerte de cruz, esa misma caridad es la que ha sido derramada en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. Cada uno de nosotros, como sarmiento unido a la vid, puede cooperar en la misión de Jesús, que se resume en llevar a toda persona la buena noticia de que “Dios es amor” que quiere salvarnos, redimir el mundo.

           Hoy, el desafío principal proviene de la constatación de que toda la fecundidad de la vida religiosa depende de la calidad de la vida fraterna en común (Vida Fraterna en Comunidad 54). Una de las páginas más clarificadoras sobre el deber primario de los religiosos en el mundo y en la Iglesia de hoy es ésta: “Antes que en las obras exteriores, la misión se lleva a cabo en el hacer presente a Cristo en el mundo mediante el testimonio personal. ¡Este es el reto, éste es el quehacer principal de la vida consagrada! Cuanto más se deja conformar a Cristo, más lo hace presente y operante en el mundo para la salvación de los hombres. Se puede decir por tanto que la persona consagrada está « en misión » en virtud de su misma consagración, manifestada según el proyecto del propio Instituto. Es obvio que, cuando el carisma fundacional contempla actividades pastorales, el testimonio de vida y las obras de apostolado o de promoción humana son igualmente necesarias: ambas representan a Cristo, que es al mismo tiempo el consagrado a la gloria del Padre y el enviado al mundo para la salvación de los hermanos y hermanas de vida religiosa, además, participa en la misión de Cristo con otro elemento particular y propio: la vida fraterna en comunidad para la misión. La vida religiosa será, pues, tanto más apostólica, cuanto más íntima sea la entrega al Señor Jesús, más fraterna la vida comunitaria y más ardiente el compromiso en la misión específica del Instituto” (Vita Consecrata 72).

           Es verdad que ante la progresiva crisis religiosa de nuestra sociedad, los consagrados, hoy, estamos obligados a buscar nuevas formas de presencia y a ponernos no pocos interrogantes sobre el sentido de nuestra identidad y de nuestro futuro. Estos interrogantes deben tener como fondo la relación inseparable entre comunidad y misión. El Capítulo General es el momento y la sede más alta, entre nosotros, para reflexionar y decidir al respecto. Para esto, nos servirán las siguientes ideas, muy apropiadas para provocar un fecundo diálogo en la sala capitular, y provenientes de un hermano (P. Ignacio Vizcargüénaga), voz autorizada como Ministro general emérito.

          El punto focal que debemos tener presente es el concepto de misión misericordiosa y redentora de los hijos de san Juan de Mata en la Iglesia: “un proyecto de caridad redentora que florece en una fraternidad que hace una peculiar experiencia de Dios Trinidad entre los cautivos y los pobres, en el seguimiento radical de Jesús. El lugar donde se realiza esta experiencia es la Domus Sanctae Trinitatis et Captivorum”.

Nota informativa

La Cadena COPE (Cadena de Ondas Populares Españolas) emitirá mañana, día 31, a partir de las 15,07 horas, en el programa "El Espejo de la Vida Religiosa" (hora española) una entrevista en directo al padre José Hernández Sánchez, Ministro General saliente, en homenaje de despedida y agradecimiento a sus doce años de servicio a la Orden. La emisión puede sintonizarse en cobertura nacional de España por onda media y frecuencia modulada; en cobertura internacional por internet en:

www.cope.es (Escucha en directo)

Rectificación de trinitarios.net

En nuestra información del día 28, lunes, al hablar de los miembros del colegio judicial del capítulo general, señalábamos entre ellos al padre Venanzio di Matteo, italiano, y al padre Luca Volpe, americano. Hemos de decir, sin embargo, que el padre Venanzio no participa en el capítulo y que el padre Luca Volpe, es ministro provincial de Italia Norte y no es americano, sino italiano. Son los “virus” informativos que nos señala desde Italia, y se lo agradecemos, a nuestro hermano Allessandro Martellini.

 

 Volver