En vísperas de la fiesta de la Santísima
Trinidad, y a menos de veinticuatro horas de que finalice su
mandato, el padre José Hernández Sánchez, ha mantenido en
directo, desde Madagascar, su última entrevista como Ministro
General de la Orden Trinitaria con el programa “El Espejo de la
Vida Religiosa” de la cadena COPE, que dirigen el franciscano
Luís Esteban Larra y el trinitario Isidro Hernández. El padre
José ha explicado en la COPE los sentimientos personales que
tiene en estos momentos; por qué, ya en edad de jubilación, y
tras doce años de gobierno, ha decidido volver de nuevo como
sencillo misionero a Madagascar; qué espera de este capítulo
general; qué mirada hacia el futuro han de hacer la Familia y la
Orden Trinitaria; las vocaciones trinitarias y la vida
contemplativa trinitaria
COPE: Padre José Hernández, le quedan apenas
veinticuatro horas como ministro general de la Orden Trinitaria,
pues mañana el Capítulo General elige a su sucesor, ¿qué
sentimientos e imágenes le pasan ahora por la mente después de
doce años de gobierno?
P. José: Pues mis sentimientos, en primer
lugar, son de acción de gracias a la Santísima Trinidad por la
ayuda que me ha dado durante estos doce años, que al principio
me parecían muy difíciles de afrontar, pero que gracias a Dios
todo se ha desarrollado bien, y aquí estamos dispuestos a
comenzar una nueva etapa, dentro de la sencillez de la vida
religiosa misionera aquí en Madagascar. Mañana a mediodía
conoceremos a mi sucesor.
COPE: ¿Por qué ha tomado esa decisión de quedarse
como misionero en Madagascar una vez concluido su mandato y
enseguida después de finalizar el capítulo general el próximo
día 10 de junio?
P. José: Nuestra propia misión trinitaria
que hemos venido realizando hace ochocientos años es un servicio
hacia los cautivos, hacia los últimos, y hacia los más
necesitados. Haciendo un pequeño examen de conciencia vi, una
vez más, que aquí en Madagascar se cumplen estas condiciones,
pues esta es una de las naciones más pobres y desfavorecidas del
mundo. Los trinitarios llevamos trabajando aquí ya ochenta años
al servicio de la evangelización y de la promoción de esta gente
tan buena, tan generosa y tan acogedora., que no se merece este
estado en el que está. Es como un grito hacia el mundo
desarrollado, desde este lugar del mundo donde las familias
tienen que vivir con un euro al mes. Para los que hemos pasado
aquí los mejores años de nuestra juventud es una llamada a no
pasar de largo, y por eso he decidido continuar mi misión
misionera ahora que quedo libre de todo tipo de
responsabilidades como Ministro General.
“Hemos
de luchar contra las esclavitudes modernas y ser un signo de
esperanza para las gentes que viven en condiciones de esclavitud
y de opresión”
COPE: ¿Qué espera de este capitulo general, que
se celebra por primera vez en Madagascar, para los próximos seis
años, y para el futuro de la Orden Trinitaria?
P. José: El tema principal de este
capítulo es “la comunión y la misión liberadoras”; partiendo de
aquí, espero y deseo que la comunión entre todos los hermanos de
la Orden y de la Familia se fortalezca en orden a la misión
propia y carismática encomendada por nuestro fundador Juan de
Mata y por la Iglesia que es nuestro servicio de caridad y de
redención hacia los esclavos de nuestro tiempo. Hemos de luchar
contra las esclavitudes modernas y ser un signo de esperanza
para las gentes que viven en condiciones de esclavitud y de
opresión. Espero que este capítulo haga una opción clara y
decidida por continuar esta misión propia de la Orden.
COPE: ¿Qué mirada hacia el futuro han de mantener
la Orden y la Familia Trinitaria para seguir remando mar adentro
y surcar nuevos caminos de liberación, en nombre de la Santa
Trinidad? ¿Por qué caminos conjuntos ha de discurrir el futuro
de trinitarios y trinitarias?
P. José: El camino a seguir es el de
esforzarse para ser signos de liberación y luchar contra toda
forma de esclavitud, pero en compromisos y obras concretos, en
lugar concretos, y en obras que sean significativas, en las que
se muestre el amor misericordioso de Dios hacia los hombres,
ofreciendo signos de esperanza. La persecución religiosa, los
lugares donde el hombre está privado de libertad, como las
cárceles, las situaciones de marginación extrema que se dan en
los lugares donde estamos presentes, todas estas situaciones han
de tener un lugar en la proyección de los trinitarios y
trinitarias hacia el próximo futuro de seis años.
COPE: Suponemos también, padre José, que el tema
vocacional también se va a afrontar en este capítulo, pues no en
vano se ha querido celebrar el capitulo de 2007 en Madagascar,
lugar donde las vocaciones a la Orden Trinitaria han
experimentado un crecimiento espectacular, ¿es así? ¿Dónde está
el secreto para que en España y en los países europeos la
realidad sea bien distinta?
P. José: Efectivamente el tema vocacional
está muy presente en este capítulo de Madagascar pues el tema de
la formación es uno de los temas prioritarios, comenzando por la
formación vocacional. La Orden tiene actualmente más de
doscientos religiosos en formación que provienen, sobre todo, de
África, de Asia y de América Latina, y por eso hemos querido
estar presentes en Madagascar, con el fin de dar nuevos ánimos y
acompañar a estos jóvenes malgaches, y promover la formación
vocacional en las naciones occidentales donde es más difícil y
complicado este tipo de trabajo. Estamos convencidos de que
vocaciones hay en todas partes porque Dios sigue llamando.
COPE: También quisiéramos una palabra suya para
la vida contemplativa, con motivo de la Jornada Mundial de la
Vida Contemplativa que se celebra precisamente el próximo
domingo, fiesta de la Santísima Trinidad, pues la Familia
Trinitaria cuenta con esta rama femenina entre sus miembros.
¿Cuál ese silencio elocuente que tenemos que aprender de las
trinitarias contemplativas?
P. José: La vida trinitaria contemplativa
es un don precioso para toda la Familia Trinitaria y un regalo
contar con hermanas que tienen esa vocación. Como decía el Papa,
“es el corazón de la Iglesia”, de ahí que hemos querido que en
Madagascar estuviera presente la rama contemplativa trinitaria.
En vísperas de la jornada Pro-orantibus nos unimos a todos los
consagrados y consagradas de vida contemplativa, de modo
especial a nuestras hermanas trinitarias. En este sentido,
quiero resaltar una de las experiencias de formación que más
interés está suscitando en este capítulo, es la emprendida por
la provincia de España Sur en el monasterio gallego de Sobrado
de los Monjes, donde los religiosos, todos los veranos, realizan
una experiencia de vida contemplativa y revisión de vida. Desde
aquí quiero saludar a todos los contemplativos y me uno a la
oración de ellos en ese “silencio elocuente”.
COPE: Nosotros nos unimos a todas las intenciones
del Capítulo General de la Orden Trinitaria y a las suyas
propias, padre José. Deseamos que establezcan en ese capítulo,
en esa asamblea plenaria de los trinitarios de todo el mundo,
las estrategias comunes para respuesta al desafío actual que
tiene la Orden Trinitaria de ser “epifanía de la vida de Dios
Trino y Uno en los albores del tercer milenio”, con ese lema
elocuente del capítulo de “ser anunciadores y testigos de
comunión y misión liberadoras”. Padre José Hernández, muchas
gracias por atender nuestra llamada en directo desde Madagascar.
Un saludo cordial desde Madrid.
P. José: Muchas gracias a ustedes y un
saludo a todos los oyentes de la COPE.
Luis Esteban Larra/Isidro Hernández
“Espejo de la Vida Religiosa”. Cadena COPE.
Es una exclusiva para trinitarios.net