Madrid, 20 septiembre 2007 (IVICON).-
La casa de acogida para reclusas y exreclusas “Miguel Ferrer” de la
familia Trinitaria en Madrid ha sido condecorada con la medalla al
“Mérito Penitenciario” que otorga cada año la Dirección General de
Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior.
El
acto de entrega de la medalla tendrá lugar en el Círculo de Bellas
Artes de Madrid el próximo lunes 24, con motivo de la festividad de
la Patrona de Instituciones Penitenciarias Nuestra Señora de la
Merced. El encargado de recoger el galardón será D. José Sevilla,
laico de la familia trinitaria y director de la casa “Miguel
Ferrer”.
Se trata de una iniciativa puesta en marcha hace más de un año y
gestionada conjuntamente por las religiosas Trinitarias de Mallorca,
Valencia y Madrid y por las dos provincias de Trinitarios de España
a través de la fundación Prolibertas, con la colaboración del
laicado trinitario.
El proyecto está destinado a la reinserción y normalización social
de mujeres reclusas que se encuentran entre el segundo y tercer
grado penitenciario con un alto grado de desarraigo social y
familiar y con recursos económicos insuficientes. El 98% de estas
mujeres son emigrantes y algunas de ellas madres que acuden con sus
hijos.
Además de cubrir las necesidades básicas, el programa lleva cabo
talleres de educación en valores para la construcción de un nuevo
sentido de vida y la búsqueda de un trabajo digno. Así mismo la
institución se encarga de supervisar el puesto de trabajo ante el
riesgo de explotación que pudieran sufrir estas mujeres recién
reinsertadas.
Conjuntamente con los psicólogos, trabajadores sociales y médico que
atienden la Casa “Miguel Ferrer”, un nutrido grupo de voluntarios,
procedentes del laicado trinitario, desarrollan diferentes labores
de formación, acompañamiento y ocio.
José Sevilla, que valoró el galardón concedido por la Dirección de
Instituciones Penitenciarias como “el reconocimiento expreso por
parte del poder civil del carisma trinitario”, reconoció también la
labor del voluntariado trinitario es muy positiva por “el
conocimiento que tienen de la Orden y la ayuda y acogida que
prestan”.